1 de junio de 2020 12:19 PM
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Negocio agrícola. La presión impositiva sobre el margen neto creció hasta 6,1 puntos

CompartiremailFacebookTwitterLuego de que el actual gobierno subiera las retenciones, la presión impositiva sobre el margen neto de la producción agrícola se encuentra entre 5,7 y 6,1 puntos porcentuales por encima del nivel registrado durante la gestión de Mauricio Macri. Estos datos se desprenden de un informe del Ieral, de la Fundación Mediterránea, realizado por Juan Manuel Garzón […]

Luego de que el actual gobierno subiera las retenciones, la presión impositiva sobre el margen neto de la producción agrícola se encuentra entre 5,7 y 6,1 puntos porcentuales por encima del nivel registrado durante la gestión de Mauricio Macri.

Estos datos se desprenden de un informe del Ieral, de la Fundación Mediterránea, realizado por Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre.Ads by 

El gobierno de Alberto Fernández subió de 6,7 a 12% las retenciones en trigo y en maíz y de 24,7 a 33% en soja. Respecto de Cristina Kirchner, en términos de influencia sobre el margen neto con Macri la carga tributaria había bajado entre 15 y 20 puntos porcentuales.

El cálculo de la carga impositiva actual se hizo sobre dos zonas de producción en campo propio de Córdoba, en el norte y en el sudeste provincial.

“Ieral estima que la carga tributaria legal sobre el establecimiento zona norte de Córdoba (incluyendo principales impuestos que recaen en forma directa o indirecta sobre la actividad) equivale al 35,8% del valor de la producción (precios FOB) y al 62,8% del margen neto antes de impuestos. Es decir, de cada $100 de riqueza neta que genera la actividad, desarrollada sobre campo propio y bajo rindes normales, $37 quedan en manos del productor y $63 deben ser transferidos vía diferentes impuestos al Estado (fundamentalmente, al gobierno nacional)”, señala el informe.

El Gobierno actual subió la carga tributaria
El Gobierno actual subió la carga tributaria

Luego agrega que en el establecimiento zona sudeste de Córdoba la carga tributaria equivale al 38,6% del valor de la producción y al 60,7% del margen neto antes de impuestos.

Según señala, en el norte cordobés la incidencia de los impuestos en el ciclo 2019/2020, medida sobre margen neto se ubica 6,1 puntos porcentuales por encima de la de los cuatro años previos.

“En una perspectiva más amplia, la carga actual se encuentra todavía por debajo de la generada en los gobiernos de Cristina Kirchner (72,8% en primer período y 75,8% en segundo período), que incluían, además de tasas de derechos de exportación más elevadas, la exacción que generaba al efecto cupos de exportación sobre los cereales”, dicen los autores.

En cuanto al campo del sudeste cordobés, “la carga 2019/20 medida en relación a márgenes se incrementa en 5,7 puntos respecto al promedio 2016/2019 (del 55% al 60,7%), pero se ubica entre 9 y 10 puntos por debajo de la presión ejercida en tiempos de CFK (70% en primer gobierno y 71,1% en segundo)”.

Para el Ieral, en los dos sistemas productivos analizados la participación de los impuestos a la exportación en la carga total “crece unos 10 puntos porcentuales aproximadamente, respecto de la que tuvieran durante el período 2016/2019”.

“Debe recordarse, por si es necesario hacerlo, que los impuestos a la exportación entraron en desuso a nivel internacional por sus múltiples efectos negativos, desalientan la decisión de producción, estimulan artificialmente el consumo interno, penalizan relativamente más (y por ende en forma injusta) a determinados establecimientos, etc”, precisan.

Por cultivos, Ieral detalla que en este ciclo agrícola la carga tributaria se ha incrementado sobre maíz y soja, pero “relativamente más sobre el cereal”.

“En el período 2016/2019, la carga sobre la soja se ubicaba entre 20 y 25 puntos porcentuales por encima de la que soportaba el maíz (por caso, en el establecimiento zona norte, 66,5% en soja vs 42,1% en maíz, en términos de margen neto), mientras que en el actual y último ciclo, esta brecha está en el orden de los 13-15 puntos porcentuales (69,6% vs 55,0%, respectivamente para el establecimiento zona norte)”, remarcan los autores.

“Este recorte en la brecha favorece a la soja y será seguramente uno de los factores que el productor tendrá en consideración, junto con otros muy relevantes (precios relativos internacionales, sistema de rotación preestablecido, agua disponible en suelo y pronósticos climáticos, etc.), en la próxima decisión de siembra y en la asignación de la tierra entre cultivos”, agregan.

Fuente: La Nacion

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