3 de junio de 2020 10:56 AM
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La venta de carne se mantuvo en Posadas y el consumo pasó por cortes económicos

CompartiremailFacebookTwitterLa carne es uno de los productos infaltables en la mesa de los argentinos que sufrió una caída en la demanda durante mayo en Posadas, en el marco del aislamiento social preventivo y obligatorio. La imposibilidad de efectuar reuniones de cualquier tipo -familiar, amigos o corporativa- y el cierre de restaurantes -en el marco del […]

La carne es uno de los productos infaltables en la mesa de los argentinos que sufrió una caída en la demanda durante mayo en Posadas, en el marco del aislamiento social preventivo y obligatorio. La imposibilidad de efectuar reuniones de cualquier tipo -familiar, amigos o corporativa- y el cierre de restaurantes -en el marco del confinamiento- incidieron en la compra diaria en las diferentes firmas que se dedican a la venta de carne vacuna.
Los empresarios del rubro consultados por El Territorio reconocen que las ventas durante mayo se mantuvieron tras la caída que se registró en abril que fue en torno al 20 por ciento, en el primer mes completo de la cuarentena obligatoria para reducir al mínimo el número de contagios por coronavirus. Asimismo, señalaron que el caudal de ventas está lejos de los valores registrados en la antesala del inicio de la pandemia.

En este contexto, las carnes más económicas ganaron terreno. Paleta, aguja y osobuco fueron los más solicitados durante mayo, al que se sumaron la demanda de mondongo y de cortes específicos para la elaboración del tradicional locro del 25 de mayo.
Con la posibilidad de efectuar reuniones familiares los fines de semana, con un cupo máximo de hasta cinco integrantes que autorizó el gobierno provincial la semana pasada, los referentes del sector cárnico mantienen expectativas de repuntar las ventas de asado durante este mes ya que, en el primer sábado y domingo de vigencia de la medida, este corte vacuno fue uno de los más demandados en la capital provincial para el reencuentro.

Mantenimiento

Según consignó Luisa Ducrett, del Hiper Del Pollo, “el caudal de ventas se mantiene, a los niveles de abril, aunque no es la misma que registramos meses atrás. Por ejemplo, antes vendíamos a los restaurantes, a las empresas que hacen el catering para los colectivos de transporte de larga distancia y ese parate que tienen estos rubros nos afectó por completo. Sin embargo, lo que tiene que ver con las ventas por mostrador se mantuvo”.
Puntualizó que gran parte de las compras de los clientes se concentró en las primeras semanas del mes, y que comenzó a decaer hacia el 18 y 20 de mayo.“Antes había una demanda mucho más pareja y ahora se nota la diferencia con los primeros días, cuando la gente cobra, y cuando no hay dinero. Este tipo de situación retornó por la pandemia, que terminó marcando cuando comienza la merma en la compra de carne”, expresó. Por otra parte señaló que, en el caso de su comercio, “se mantuvo la compra de cortes para la parrilla que, al inicio del aislamiento obligatorio, pensábamos que no se iba a vender, pero hubo algunas ventas”.
Además, en referencia a los cortes más solicitados durante mayo, señaló que el mondongo, paleta y aguja acapararon la preferencia de los clientes. “La estacionalidad influye en el pedido de los clientes que, con el frío, quieren consumir una carne que acompañe al guiso. En vísperas del 25 de mayo, todo lo que se coloca en el locro fue sumamente demandado. Lo mismo con el mondongo que en la época estival tenemos que regalar prácticamente, en pocos días nos quedamos sin stock”, refirió la empresaria.
En tanto Gabriel Vidal Rodríguez, de la Cooperativa Virgen de Fátima, manifestó a este matutino que “mayo fue un mes atípico, porque la principal demanda pasó por la carne para el locro y también de cortes de segunda, influenciada por la estacionalidad. Hubo una fuerte merma en los pedidos de cortes de primera, como la pulpa o de carne para la milanesa. Pero la compra de carne se mantuvo a los niveles de abril, de una tonelada por semana, cuando antes vendíamos cinco”.Recordó que en abril, la merma en la demanda cayó el 20 por ciento.
Enfatizó que por la imposibilidad de concretar reuniones familiares o corporativas no se registraron grandes ventas de asado en la capital provincial.El empresario precisó que osobuco, paleta y aguja fueron los cortes que acapararon la demanda, en consonancia con los planteos de Ducrett.
Observó un incremento del 5 por ciento en el valor de la media res en promedio durante mayo y, por otra parte, Vidal Rodríguez expresó sus expectativas en la demanda de carne. Sobre este punto justificó: “Durante este fin de semana que pasó, con el tema de la posibilidad de efectuar reuniones familiares, se notó una leve demanda en cortes para la parrilla, que tuvo un precio estable para el novillo de 450 pesos el kilo”.

Abastecimiento interno

El avance del coronavirus en todo el mundo ocasionó, entre otras medidas, el cierre de las fronteras para contagios masivos de la enfermedad. Esto derivó en la imposibilidad de exportar carne hacia otros países y generó un fuerte incentivo en el abastecimiento en el mercado interno.
Al respecto Abel Motte, empresario cárnico posadeño, expresó que “el asado es un producto que se acomoda a la demanda y siempre hay una sobreoferta cuando están activas las exportaciones. Pero con las exportaciones casi paradas, sólo es posible que se apunte al mercado interno”. Esta situación provocó una estabilidad en los precios que, según él, se mantienen desde el 10 de febrero.
“Los frigoríficos exportadores de Estados Unidos no están trabajando y eso generó una caída en la oferta. En efecto, sólo se puede acaparar el mercado interno”, dijo en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.
Por otra parte señaló una fuerte disparidad de precios ya que, en Misiones, los cortes premium se ubican en torno a los 400 pesos, mientras que en Buenos Aires, precisamente en el Mercado de Liniers, es de 650 pesos aproximadamente.
En cuanto a la demanda del sector interno, específicamente el misionero, Motte señaló que “la demanda se ajusta a la estacionalidad por la llegada del invierno. La gente compra mucho paleta, aguja y osobuco para la sopa o el estofado. En cambio, en verano, hubo mucha demanda de cortes para milanesa, que tiene menos calorías que lo que puede tener una sopa por ejemplo”.
Sobre el balance en el último mes apuntó: “Hubo ventas, buenas, pero no extraordinarias. Por esta pandemia, mucha gente se volcó a la compra y consumo de los alimentos. Sin embargo, por la crisis que afectó a otros rubros, se sintió en el de la carne. El sector, en general, tiene mucha llegada por el turismo, que hoy no hay y, en efecto, se traduce en menos ventas. Hoy Puerto Iguazú está paralizada y eso significa que los camiones que se mandan hacia el Norte provincial se envían con un 50 por ciento menos de la capacidad habitual”.

Algunos valores

El Territorio recorrió algunas carnicerías de la capital provincial para conocer los valores de los principales cortes de carne.

En el caso del kilo de la paleta con hueso se consigue entre los 259 y 305 pesos. En reconocido supermercado posadeño se vende a 385 pesos. En tanto la aguja oscila entre los 242 y 265 pesos.
En lo que respecta al osobuco, uno de los cortes más económicos, se vende a 150 pesos el kilo.

La molida de carne promedia los 300 pesos el kilo. Mientras que el cuadril se comercializa a 460 pesos. Y, la milanesa de carne, se consigue entre los 300 y 365 pesos.

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