3 de junio de 2020 01:17 AM
Imprimir

China volvió a comprar y mejoró la exportación de carne vacuna argentina

El último relevamiento de Rosgan refleja que las exportaciones de carne vacuna argentina del mes de abril continúan mostrando una lenta pero constante recuperación en términos de volumen.

Durante el último mes se reportaron ventas al exterior de carne enfriada, congelada y procesada por unas 65.500 toneladas equivalente peso carcasa (PC) es decir, 4% más que lo registrado en marzo y un 14,5% por sobre lo exportado durante igual mes del año pasado.

A pesar del mayor volumen exportado, en nivel de facturación el mes de abril dejó cerca de 200 millones de dólares, sólo un 1,2% más que en abril de 2019. Sucede que el valor promedio de la tonelada exportada cayó en el transcurso de un año más de un 14%, pasando de 5.189 usd/tn en abril del 2019 a un promedio de 4.446 usd/tn en abril pasado. En lo que va del año, el valor promedio de nuestras exportaciones perdió cerca de 1.400 usd/tn, un derrumbe de 24 puntos que marca una caída ininterrumpida por cuarto mes consecutivo.

Claramente, detrás de este comportamiento se encuentra China. Ya en 2019 este gigante llegó a comprar el 75% del total de carne vacuna exportada por nuestro país. Durante el último mes, en un mundo ya muy diezmado por los efectos de la pandemia, las compras chinas llegaron a computar el 83% de participación, posicionándola indiscutiblemente como el principal responsable de nuestra performance exportadora.

Este mismo gigante fue quien a finales del año pasado, en forma desesperada, llegó a pagar precios récord de 7.000 y hasta 7.500 usd/tn para luego caer en un desinfle total de la actividad hacia fin de año producto de la burbuja especulativa e inflacionaria en la que había incurrido. Seguidamente, cuando todo parecía retomar un cauce más ordenado, la situación termina agravándose por los primeros brotes de coronavirus que, más tarde, devendrían en la pandemia en la que aún estamos inmersos.

Hasta aquí lo conocido. Pero China nunca para de sorprender y antes de lo que el mundo preveía logró controlar la crisis sanitaria y reanudar su actividad comercial. En términos de volumen, luego del piso tocado en febrero, con tan solo 29.000 ton. p.c. exportadas, las compras chinas crecen en abril por segundo mes consecutivo superando las 54.000 ton. p.c. nivel que, meses atrás, lo ubicábamos dentro de un terreno ‘optimista’ en nuestras proyecciones.

Asimismo, se esperaba ver una China volviendo a comprar a valores sensiblemente inferiores a los récords de finales del 2019 aunque manteniendo como piso los niveles convalidados a igual fecha del año pasado. La realidad marca que durante los últimos dos meses China viene comprando a promedios de entre 250 y 300 dólares por debajo de lo pagado un año atrás.

En definitiva, el problema central no pasa tanto por el volumen de ventas, sino por los precios que el principal cliente de Argentina está dispuesto a pagar. Sucede que China, ni lerdo ni perezoso, no cesa ni por un instante de negociar. Mientras el mundo aun se encuentra lidiando por controlar la pandemia, el gigante asiático parece estar más fortalecido en relación a un año atrás, en plena crisis de abastecimiento a causa de la fiebre porcina.

Si bien el faltante de carne en China sigue siendo un problema vigente, post pandemia la realidad es que este ‘impase’ comercial ha devuelto otro comprador al mercado, mucho más racional, estratégico y menos caótico que un año atrás.

Claramente, un factor de peso en este comportamiento es el mayor nivel de abastecimiento con el que está trabajando el mercado doméstico. El importante volumen de carne tanto de cerdo como de vacuno que ha logrado stockear y hoy está siendo liberado sumado a una muy fuerte importación, le confiere mayor calma y menor premura al momento de abastecer sus compras.

De acuerdo a las cifras dadas a conocer por la aduana china, en los primeros cuatro meses del año las importaciones de carne de cerdo sumaron 1,35 millones de toneladas, es decir un 140% más respecto al mismo período del año anterior mientras que las compras de carne vacuna en el primer cuatrimestre mostraron un incremento del 54% totalizando unas 680.000 toneladas.

A su vez, internamente, la demanda china se estaría reactivando a un ritmo más lento de lo previsto, especialmente en lo que refiere al consumo fuera del hogar que representa cerca del 80% de la compra. Si bien la crisis sanitaria se logró controlar tempranamente, aun hay mucha resistencia por parte de la población a salir de sus hogares.

Sin dudas el enorme potencial de compra de China constituye un fundamento muy sólido para el mercado, y en particular para Argentina. Sin embargo, este fundamento situado en el contexto actual admite dos lecturas. Por un lado, su rápida salida de la crisis del coronavirus está dando oxígeno a un escenario mundial sumamente golpeado que, sin China activa, podría estar siendo devastador. Pero por el otro, siendo prácticamente el único mercado activo, mientras el resto del mundo recién comienza a transitar salidas muy lentas de las cuarentenas, le permite establecer pisos de compra que mucho costarán romper en el transcurso del año.

En este sentido, a medida que comiencen a reactivarse el resto de los mercados, especialmente los de mayor valor agregado para Argentina como es el caso de Europa, EE.UU. e Israel, posiblemente los valores empezarán lentamente a reacomodarse aunque con márgenes sensiblemente menos holgados de los vistos durante gran parte del año pasado.

Publicidad