4 de junio de 2020 18:48 PM
Imprimir

Uruguay : No podemos permitir el cierre de Citrícola Salteña

El sector citrícola como siempre está dispuesto a continuar la lucha por su existencia, como ha hecho y hace; pero no se pueden cerrar más empresas del citrus, en este caso Citrícola Salteña. Ya cerró Sandupay, la historia no puede volver a reiterarse, ni tampoco perder la memoria.

Hay que recordar y dar justo homenaje a quienes fueron pioneros, visionarios y emprendedores, André Darricarrere, Carlos Fraschini, Ricardo Ferres, Eduardo y Francisco Caputto, P. y Baptista Guarino quienes desde los años 1950 arriesgaron de manera apasionada e incansablemente. Lo que hoy conocemos como el complejo agroindustrial citrícola. Vaya aquí un homenaje y recuerdo para ellos: Sandupay –la primera en cerrar-, Azucitrus, Costa de Oro, El Repecho, De Souza, Citrícola Salteña, Naranjales Guarino etc. Fueron iluminados, también en otras actividades con la plantación de la caña de azúcar (su posterior proyecto de reconversión) y arroz (Azucarlito y Saman).

Es un sector que no hace abuso del marketing, conferencias de prensa, ni tuvo nunca los privilegios que hoy tienen proyectos forestales, pero, en silencio, generan trabajo decente, incorporaron a la mujer al trabajo y a su fruto valor agregado. Dan sustento social a más de un departamento del norte y sur del país.

El sector citrícola se ha especializado en la producción de fruta fresca, consolidándose como proveedor en “contraestación” de fruta de alta calidad en el mercado internacional. Tiene estándares de calidad reconocidos internacionalmente y dispone de un sistema de trazabilidad operativo en todos sus lotes de exportación, que abarca desde el lugar de producción hasta el destino final.

Allá por el año 2004 y 2005, el exministro de Trabajo, Sr. Ernesto Murro, resaltando su perfil autoritario, súbitamente modificó la rentabilidad del citrus con un cambio del régimen de aportación al BPS, para el personal de los packing, haciendo un gran daño económico en a las empresas. Allí, no estuvo su mano solidaria y amiga, se olvidó de la importancia e impacto social que tal medida iba a causar. Igual, el sector continuó, no sin dificultades, con alto endeudamiento e igualmente realizando inversiones en riego artificial, mejora de las condiciones de trabajo, trazabilidad y nuevas plantas.

La cosecha del citrus comienza todos los años, en el mes de marzo o abril extendiéndose la actividad de cosecha hasta el mes de septiembre o noviembre respectivamente. Es una actividad estrictamente zafral, asociada con una fecha de inicio y finalización que se reitera año a año en el tiempo.


Se debe incursionar en la certificación laboral (País con trabajo decente) es un tema que le va la vida al Uruguay, será un factor de distintivo en el mundo, no solo para el citrus


En lo que respecta al trabajo, es una cadena muy intensiva en mano de obra, en general con escasa capacitación laboral; y muchas empresas cuentan con su propios packings (clasifica y empaca la fruta) para su posterior ingreso a cámaras de frío para su exportación a diversos mercados que, en los últimos años, se han ido diversificando. Además, se elaboran esencias de perfumes, ración para los animales, extracto y jugos de fruta.

Su importancia deriva, justamente, de su trayectoria e implantación, a través de haber consolidado una estructura empresarial, mayoritariamente orientada a la exportación, que lo ha posicionado en el principal rubro hortifrutícola del país.

De esta manera, si se toma el promedio de los últimos cinco años se puede concluir que en el sector se emplean más de 4.500 personas, lo que representa cerca del 0,3% de la mano de obra ocupada en el país y que, en los últimos años, las personas ocupadas en el sector citrícola han representado entre el 0,23% y 0,33% de la mano de obra ocupada (Uruguay: Identificación de oportunidades para promover la creación de empleos verdes en la citricultura; M. Quiñones Montoro OIT, 2011).

Un perfil de las trabajadoras y trabajadores agrícolas zafrales remite a un personal mayoritariamente masculino (70,4%), menores de 30 años (33%), con estudios básicos (72,7%) e, incluso primaria completa e, incluso incompleta (24%). Se ha trabajado en generar con el personal del citrus y packings, capacitación, instalaciones físicas en las plantaciones donde viven y conviven miles de trabajadores durante la zafra los “cosecheros”. Han nacido pueblos en el interior del país, que viven directamente del citrus: “Pueblo Gallinal”, Porvenir, Quebracho, etc. Se han instrumentado formas de que menores incursionen en su primera experiencia laboral.

Se debe incursionar en la certificación laboral (País con trabajo decente) es un tema que le va la vida al Uruguay, será un factor de distintivo en el mundo, no solo para el citrus.

El trabajo en las plantaciones y los packing es una forma de trabajar sobre la exclusión social operando “in situ” en la creación de empleos decentes de calidad, orientado a superar la pobreza y diversas situaciones de vulnerabilidad social, con políticas de Estado donde esté presente el Mides, MTSS, BPS, y el MGAP.

Publicidad