5 de junio de 2020 18:07 PM
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Los tractores podrán conducir solos en Rusia gracias a esta tecnología

La tecnología de conducción autónoma también salpica el ámbito de la agricultura: dos compañías rusas se han unido para crear un sistema para vehículos agrícolas llamado Cognitive Agro Pilot.

La tecnología de conducción autónoma no solamente está focalizada en las smart cities del futuro o los nuevos vehículos eléctricos, sino que también propiciará importantes avances para la agricultura. Dos compañías rusas se han unido para crear un sistema avanzado de conducción autónoma para vehículos de esta índole. Las empresas son Rusagro, una de las compañías agrícolas más grandes de Rusia, y la startup Cognitive Pilot de Moscú: juntas acuñaron el proyecto Cognitive Agro Pilot.

Según detallan desde Popular Mechanics, Cognitive Agro Pilot pretende ser un sistema autónomo de nivel 3, lo que implica que prácticamente no requiere intervención humana. La mayoría de los automóviles de consumo nuevos son de nivel 1, dotados de un asistente inteligente pero que demandan que el conductor conduzca  e interactúe en todo momento. En el nivel 2, como es el caso del Tesla Autopilot, los vehículos pueden limitar la necesidad de conducir o incluso frenar con el flujo del tráfico.

La agricultura es un campo de pruebas perfecto para vehículos de nivel 3 totalmente autónomos, porque grandes extensiones de tierras de cultivo necesitan ser plantadas, tratadas con fertilizantes, y así sucesivamente en patrones muy regulares. Dado que existe escasez de mano de obra también para la recolección, especialmente acuciada en tiempos de pandemia de coronavirus, Cognitive Agro Pilot busca complementar una fuerza laboral limitada para maquinaria agrícola avanzada.

Eliminando la conducción de la ecuación, los trabajadores pueden concentrarse “más en la gestión y el control de otros parámetros de cosecha”, explica Olga Uskova, investigadora de IA y CEO de Cognitive Pilot. Este sistema depende menos de sensores y GPS, reduciendo el coste operativo para los agricultores. Una única cámara alimenta una red neuronal personalizada que ayuda a planificar con anticipación y ajustarse a los obstáculos como los trabajadores en el suelo.

“El sistema es capaz de “comprender” los tipos y posiciones de los objetos a lo largo del camino, construir trayectorias y dar comandos de control para realizar las maniobras necesarias. Un mapa detallado de obstáculos se construye alrededor del robot”, explica la página web.

La asociación con Rusagro significa que los sistemas de agricultura autónoma implementarán en más de 240 cosechadoras en Rusia. “Es digno de mención que la introducción industrial del sistema cayó en un año cuando se espera una cosecha récord de trigo en Rusia”, apunta el CEO de agricultura de Rusagro, Roman Shkoller, a Robot Report.

En cuanto a la productividad y la optimización de costes, desde el proyecto apuntan a que el uso del sistema puede reducir el costo del grano en un 3 a 5 por ciento y reducir sus pérdidas durante la cosecha en dos veces. Una vez eliminadas lasrestricciones de viaje de COVID-19, el sistema comenzará a venderse en todo el mundo.

Fuente | Popular Mechanicsagricult

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