6 de junio de 2020 12:03 PM
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Crecen las consultas de argentinos para radicarse fiscalmente en Uruguay

Lacalle Pou ultima los detalles del decreto que permitiría a extranjeros radicarse con beneficios fiscales con 60 días de permanencia y una inversión de USD 500 mil en inmuebles.

Una nueva oleada de consultas para la radicación fiscal en Uruguay por parte de extranjeros y en particular argentinos se observó en estudios jurídicos y contables en las últimas semanas. No como una posibilidad inmediata, sino para el próximo año.

El gobierno de Lacalle Pou ve una oportunidad en atraer fortunas al país cuando vuelva la circulación de personas y así reactivar el sector inmobiliario urbano y también el rural. Para eso, estaban trabajando en un decreto reglamentario que les permita a los extranjeros obtener la residencia fiscal con mayores facilidades que las actuales.

La primera oleada de consultas fue luego de las PASO de agosto del año pasado. La segunda fue en enero cuando Lacalle Pou hizo públicas sus intenciones de atraer argentinos de alto poder adquisitivo al Uruguay, como reportó LPO. 

Y vuelven ahora cuando el coronavirus y la cuarentena invitaron a muchos a replantearse su estilo de vida y pensar en un destino con mejores perspectivas económicas que las que delineó Martín Guzmán a los acreedores durante la reestructuración de la deuda: 10 años en los que a duras penas el país logre superar el crecimiento vegetativo y el ingreso per cápita de los argentinos vaya convergiendo paulatinamente con el de Paraguay. Uruguay en cambio tiene el PBI per cápita más alto del Cono Sur desde 2014.

No casualmente en agosto del año pasado los depósitos de extranjeros según el Banco Central uruguayo estaban en valores mínimos históricos y fueron subiendo hasta este abril, cuando se contabilizó la mayor cantidad desde mayo de 2017.

Las discusiones sobre un nuevo impuesto a las grandes fortunas también sirve de disparador para las consultas sobre la posibilidad de radicación fiscal en otro país. Ya sea que el impuesto resulte de una única vez como postula Máximo Kirchner o que sea un gravamen que se repita todos los años, la demanda de cajas fuertes de argentinos ya se había disparado antes de la cuarentena.

De todos modos, ganar la residencia fiscal en Uruguay no significa perderla automáticamente en Argentina, aclaran los expertos ante las consultas de los argentinos ante las consultas de radicación. Por lo que aclaran que no son para mudarse en medio de la cuarentena y evitar un posible impuesto, sino para comenzar el año próximo del “otro del charco”.

Azucena Arbeleche, ministra de Economía de Uruguay, expone ante el Congreso.

“En Torre Ejecutiva confían en que atraer argentinos de alto poder adquisitivo es una forma de reactivar algunos sectores de la economía. Y, por eso, trabajan en un decreto que se publicará en estos días para realizar modificaciones a los requisitos para acceder a la residencia fiscal”, según dijeron al diario uruguayo El Observador distintas fuentes del Poder Ejecutivo.

Somos un país donde se puede invertir sin temores, donde los contratos se respetan y donde los derechos de todos, trabajadores y empresarios, son defendidos por un Estado de Derecho sólido.

La intención del gabinete es hacer la residencia fiscal más accesible. Por eso estudian bajar los requisitos de inversiones de 1,8 millones de dólares en bienes inmuebles a 500 mil dólares y también acortar la permanencia mínima para la solicitud de la residencia a los 60 días corridos.

La propia ministra de Economía, Azucena Arbeleche, defendió esa idea este jueves al comparecen ante el Congreso de Uruguay: “Somos un país donde se puede invertir sin temores, donde los contratos se respetan y donde los derechos de todos, trabajadores y empresarios, son defendidos por un Estado de Derecho sólido”, afirmó la ministra.

Como explicó el contador Sebastián Guido del estudio Bergstein a este medio, por el momento y desde 2016, para poder solicitar el certificado de residencia fiscal en el Uruguay es necesario hacer una inversión inmobiliaria por 1,8 millones de dólares, invertir en ciertas empresas más de 5,5 millones de dólares, probar que los ingresos en Uruguay son mayores que los que se perciben en cualquier otro país, tener los intereses vitales (cónyuge e hijos) en el país o 183 días viviendo en el país.

Fuente: LPO

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