3 de diciembre de 2009 07:31 AM
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Otra víctima del modelo K

Alexandro arrendaba 1000 hectáreas en Aparicio hasta que "la política económica y la presión de la ONCCA y la AFIP me sacaron del sistema"

"Influyó la sequía, es cierto, pero a mí lo que me afectó fundamentalmente fue el Gobierno. La presión impositiva, la persecución que te hacen la ONCCA y la AFIP, no haber podido vender a término porque no funcionaban los mercados de futuro… Era una cosa atrás de la otra, y te llevan a no poder seguir produciendo", comentaba Alexandro Estebanez a mediados de junio en el comedor-cocina de su casilla en un descanso de su primer trabajo exclusivo como contratista. "Yo era productor y hacía trabajos afuera de contratista. Pero desde que desaparecí como chacarero me dedico exclusivamente a los laboreos", explicaba en el arranque de la nota que fue tapa del Suplemento Campo N° 202.
Hasta enero de 2009, Estebanez arrendaba 1000 hectáreas en Aparicio y hacía malabares para poder cumplir con toda la papelería que le exigían la ONCCA y la AFIP para poder comercializar sus granos. Con la cosecha fina terminada, se dio cuenta de que no iba a tener con qué pagar los arrendamientos ni encarar la nueva siembra. Se asumió un ex productor.

Arrendatario
Alexandro tiene 42 años y era productor agropecuario desde los 18, cuando tras recibirse de técnico electromecánico en el colegio industrial de Coronel Dorrego se instaló en el campo de su padre. Al poco tiempo decidió independizarse y empezó arrendando 100 hectáreas, después se agrandó a 500, y desde hace tres años explotaba 1000.
El hombre aseguró que no hay que buscar factores productivos en su desaparición como chacarero. "Hacía siete años que trabajaba todo en directa, fertilizaba bien, tenía buenas cosechas… Con la directa por ahí no tenés picos altos de rinde, pero sí buenos promedios a lo largo de los años. Yo hacía cuatro campañas que en cebada venía cosechando más de 4000 kilos de promedio, en soja rondaba casi los 1700 kilos… Pero la parte política y la presión de la AFIP y de la ONCCA es terrible", se quejó.
También aseguró que nunca gastó más de lo debido, la Chevrolet Silverado 98 que estaba estacionada junto a la casilla es prueba de eso. "No es que me haya manejado mal, nunca hice inversiones descabelladas, no me gasté la plata haciendo viajes, o comprando camionetas nuevas. Siempre vivimos con lo justo. Pero esta política te saca del sistema", insistió.

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