22 de junio de 2020 10:04 AM
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La Peste Porcina Africana sigue siendo la mayor amenaza del sector porcino, según Rabobank

CompartiremailFacebookTwitterLa principal amenaza del sector porcino sigue siendo la Peste Porcina Africana (PPA), aunque los efectos de la pandemia mundial de la COVID-19 agregan más complicaciones al sector, tal y como señala el último informe de Rabobank. Para esta entidad, “la PPA sigue siendo la principal influencia en los mercados mundiales de carne de cerdo, y continúa afectando a los rebaños de […]

La principal amenaza del sector porcino sigue siendo la Peste Porcina Africana (PPA), aunque los efectos de la pandemia mundial de la COVID-19 agregan más complicaciones al sector, tal y como señala el último informe de Rabobank.

Para esta entidad, “la PPA sigue siendo la principal influencia en los mercados mundiales de carne de cerdo, y continúa afectando a los rebaños de cerdos y restringiendo la producción de carne de cerdo en China, Vietnam, Filipinas y partes de Europa del Este”.  Por ello, Rabobank aboga por aplicar medidas de bioseguridad, como la principal arma de defensa del sector, ya que no se prevé la comercialización de una vacuna efectiva contra la PPA este 2020.

La Rabobank indica que aunque la recuperación del rebaño está en marcha en China, y ha ido avanzando más rápido de lo esperado, se espera una caída significativa adicional en la producción de carne de cerdo en 2020.

Asimismo, señala que la situación de la PPA se está estabilizando en Vietnam, pero esperan nuevas reducciones en la producción de 2020. Mientras tanto, en Filipinas, la enfermedad continúa propagándose. Como tal, China y el sudeste asiático continuarán aumentando las importaciones de carne de cerdo, con la expectativa de que las importaciones de carne de cerdo de China alcancen niveles récord.

Los efectos del COVID-19 en el sector porcino

Antes de la pandemia de la COVID-19, Rabobank confiaba en que este 2020 la producción de carne de cerdo aumentara en América del Norte, Brasil y algunas partes de Europa.

Unas perspectivas que se han visto mermadas por el impacto de la COVID-19,  y que puede conllevar “limitaciones en todos los principales países productores”, indica. 

Rabobank también apunta a que la COVID-19 afectará al consumo de carne de cerdo, “principalmente a través de la reducción en las operaciones del canal de servicio de alimentos. La reducción en el consumo, en nuestra opinión, no compensará la reducción de la producción, resultando en mercados de carne de cerdo relativamente ajustados”.

Según Justin Sherrard, estratega de proteínas animales de RaboResearch, “las principales incertidumbres que vemos en los mercados mundiales de carne de cerdo, asociadas con PPA e influenciadas por la COVID-19, son la pérdida de producción asociada con el cierre de plantas de procesamiento y la desaceleración de las operaciones; la posibilidad de que las continuas tensiones geopolíticas entre los Estados Unidos y China afecten el comercio de carne de cerdo; y el riesgo de un brote de PPA en un importante país productor de Europa, como Alemania“.

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