3 de diciembre de 2009 03:55 AM
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La FAO afirma que la peste bovina podrá declararse mundialmente erradicada antes de un año y medio

Se trata de una de las patologías animales más antiguas y más graves

Desde su posible influencia en la caída del Imperio Romano hasta nuestros días, la peste bovina ha causado daños económicos incalculables a la Humanidad. En los años 60 del siglo XX se fabricó una vacuna eficaz y por fin el trabajo de la FAO, otras instituciones plurinacionales y los gobiernos nacionales de muchos países puede verse culminado con la erradicación completa de la enfermedad.Según un comunicado de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la peste bovina podría declararse oficialmente erradicada en todo el mundo durante los próximos 18 meses. Se trata de un éxito sanitario sólo comparable a la erradicación de la viruela en 1980, y es la primera vez que se consigue eliminar una enfermedad animal.
La peste bovina ha estado golpeando a la humanidad desde tiempos inmemoriales: originaria de Asia se extendió por el mundo con las invasiones bárbaras de Europa en los primeros siglos de la era cristiana, y se cree que jugó un importante papel en la caída del Imperio Romano. Se trata de una enfermedad vírica con una morbilidad muy alta y una mortalidad que puede llegar hasta el 100% de los animales afectados.
Su impacto ha sido tan importante que las hambrunas que causó en Francia durante el siglo XVII fueron uno de los detonantes de la Revolución Francesa, y la epidemia que asoló el África Subsahariana a finales del siglo XIX mató entre el 80 y el 90% del ganado de la región y favoreció la colonización de toda el área por las potencias occidentales.
A principios de la década de 1980, la enfermedad todavía destruía rebaños en todo el mundo, provocando devastadoras epidemias en el sur de Asia, Oriente Medio y África. Las pérdidas en Nigeria en esa década alcanzaron los 2.000 millones de dólares. Un brote en 1994 en el norte de Pakistán aniquiló a más de 50.000 vacas y búfalos antes de poder ser controlado con la ayuda de la FAO.

La labor coordinadora de la FAO ha sido determinante en la erradicación
Con el desarrollo de una nueva vacuna, desde 1960 se hicieron esfuerzos para combatir la peste bovina a gran escala a través de varias campañas regionales. Aunque satisfactorios en un primer momento, estos programas fueron suspendidos demasiado pronto, permitiendo que la enfermedad volviese a extenderse.
Desde finales de la década de 1980, la FAO comenzó a mantener una serie de encuentros regulares con expertos en sanidad animal de todo el mundo, así como con organizaciones internacionales clave como la OIE y la Oficina Interafricana de Recursos Animales, que depende de la Unión Africana.
Así, en 1994 y tras una serie de consultas para obtener recomendaciones de expertos de todo el mundo, se lanzó el Programa Mundial de Erradicación de la Peste Bovina (PMEPB). El PMEPB se conformó como un mecanismo de coordinación global que permitiera a la comunidad internacional tomar conjuntamente el control de la peste bovina de forma sistemática y completa.
La FAO canalizó un gran volumen de ayuda técnica hacia los países con el fin de ayudarles en primer lugar a extinguir los brotes y luego a establecer las medidas y sistemas necesarios para que no volvieran a producirse.
Entre 1994 y 2009, cerca de 170 países y territorios han logrado eliminar la peste y han obtenido esta certificación, gracias al apoyo del PMEPB. El último brote de la enfermedad se registró en Kenia en 2001.

Aumentos de los ingresos y la producción alimentaria
La FAO estima que la producción adicional como consecuencia de la erradicación de la peste bovina alcanzó solo en India, entre 1965 y 1998, cerca de 289.000 millones de dólares. Los beneficios en África se calculan en alrededor de 1.000 millones de dólares anuales durante el mismo periodo. Sin duda, afirma el comunicado de la agencia internacinal, se han generado miles de millones de dólares adicionales en otros muchos países como Sri Lanka, Pakistán, Afganistán, Irán, Iraq y Turquía.
"Cuando lo piensas, es bastante extraordinario que estemos donde estamos hoy", afirma Juan Lubroth, Jefe del Servicio Veterinario de la FAO. "Se trata de una enfermedad que ha sido un auténtico azote para la agricultura durante milenios". Lubroth añade: “Las cuantiosas inversiones de muchos socios en el desarrollo de este programa -en primer lugar la Comisión Europea-, y el sólido compromiso de los gobierno nacionales y de las organizaciones regionales han sido fundamentales para esta historia de éxito".

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