2 de julio de 2020 00:01 AM
Imprimir

El grave peligro de lavar el pollo antes de cocinarlo

Existe un peligro de intoxicación si lavamos el pollo antes de cocinarlo, esto es lo que aconsejan los expertos

Seguramente seas de esas personas que antes de cocinar el pollo consideres que es de precavidos lavarlo antes de cocinarlo. Tanto es así, que lo haces. Pero siento decirte que lavar las pechugas de pollo debajo del grifo no está haciendo que elimines todas las bacterias, o en el caso más extremista, el coronavirus que puedes creer que tiene el pollo. Es más, incluso tiene el efecto contrario.

Según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) aseguran que lo único que conseguimos al lavar cada uno de esos filetes es aumentar el riesgo de propagación de la bacteria campylobacter. Y es que cuando lo lavamos el pollo suelta un jugo que hace que sea más fácil contaminarnos.

El peligro de lavar el pollo antes de cocinarlo

¿Cómo? Pues este jugo puede quedarse en nuestras manos, en las superficies en las que estamos trabajando en la cocina, o incluso nuestra en ropa a consecuencia de las salpicaduras de gotas de agua. Por tanto contagiarse de estas bacterias es mucho más sencillo y nada recomendable si tenemos en cuenta que la enteritis por campylobacter es una de las causas más comunes de intoxicación alimentaria.

La OCU realizó pruebas sobre 42 muestras de pollo para detectar posibles problemas de higiene y la presencia de antibióticos o bacterias patógenas, capaces de provocar ‘Salmonella’, ‘Campylobacter’, ‘Listeria’ o ‘E.Coli’. Y aunque en el análisis de bacterias patógenas no se detectaron problemas graves, un 88 por ciento mostraba la presencia de ‘Campylobacter’. De ahí que si lo comes poco cocinado u otros alimentos o bebidas que estén contaminados por él o sus jugos, puede contraer una enfermedad o una intoxicación alimentaria.

¿Hay que lavar el pollo antes de cocinarlo?

LOS CONSEJOS DE LOS EXPERTOS PARA NO INTOXICARSE

Los expertos aconsejan colocar el pollo crudo en una bolsa desechable antes de almacenarlo en el frigorífico, lavarse bien las manos con jabón después de manipularlo, usar una tabla de pelar y cortar con un cuchillo que no se use para el resto de alimentos. Pero lo más importante: nunca colocar ningún alimento cocido o productos frescos en la misma balda del frigorífico. Además de almacenarlo en la parte inferior del frigorífico y tapar bien el pollo crudo en un recipiente para impedir que los jugos goteen y lleguen a otros alimentos.

Y es que aunque parezca una tontería, una posible intoxicación alimentaria puede ser una experiencia muy desagradable para cualquier persona. Siendo el grupo de más vulnerabilidad es el de los niños menores de 5 años, los mayores de 65 y para todos aquellos que tengan sistemas inmunitarios débiles, así como las mujeres embarazadas.

Publicidad