3 de julio de 2020 13:21 PM
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El frío y la pandemia no perdonan a las abejas en Canadá

CompartiremailFacebookTwitterLos apicultores canadienses sufrieron grandes pérdidas de abejas durante el invierno y se vieron afectados por un comienzo de temporada frío y húmedo en abril. Si a eso se le agrega que no han podido reponer su suministro de abejas debido al cierre de las fronteras y que tienen menos mano de obra de trabajadores […]

Los apicultores canadienses sufrieron grandes pérdidas de abejas durante el invierno y se vieron afectados por un comienzo de temporada frío y húmedo en abril. Si a eso se le agrega que no han podido reponer su suministro de abejas debido al cierre de las fronteras y que tienen menos mano de obra de trabajadores extranjeros temporales, el cuadro de la situación no presagia nada bueno para el futuro de la industria apícola canadiense. El gobierno creó un programa de ayuda.

Trabajadores cuidan a las abejas propiedad del apicultor de la povincia de Alberta, Grant Hicks, en Keremeos, Columbia Británica el viernes 10 de marzo de 2017. Hicks está preocupado por la caída de los precios de la miel canadiense y algunos culpan a un exceso global de exportaciones chinas baratas y de baja calidad.

Los expertos en la industria apícola temen que el año 2020 sea muy difícil para la población de abejas y los apicultores.

Según la Comisión de Apicultores de la provincia de Alberta el clima más frío de lo normal del invierno pasado tuvo un efecto devastador en la población de abejas llevando a la pérdida de entre 50.000 y 60.000 colmenas.

La pandemia mundial de COVID-19 también ha tenido un impacto, ya que ha afectado a varios sectores clave de la industria.

Connie Phillips, directora ejecutiva de la comisión recuerda que cuando el gobierno federal cerró las fronteras a mediados de marzo debido a la pandemia, la medida causó serios problemas para los apicultores que reciben del exterior paquetes de abejas y reinas que traen consigo algunos de los trabajadores extranjeros temporales que vienen a trabajar en los colmenares.

Aunque el gobierno federal había autorizado el ingreso de trabajadores extranjeros, su número descendió de manera significativa por la pandemia en sus propios países y por las prohibiciones de viajar al exterior.

El trabajo con abejas requiere de mucho conocimiento y cuanta más experiencia, mejor. Los trabajadores tienen que ser capaces de identificar a una reina en una colonia de 40 a 60 mil abejas, por ejemplo.

Muchos de los trabajadores extranjeros vienen desde Managua, en la primavera que es el momento crucial en el que las abejas se reproducen.

El Consejo Canadiense de la Miel, para evitar pérdidas sustanciales a la agroindustria organizó un vuelo chárter a Managua, donde decenas de trabajadores cualificados abordaron el viaje con destino a los colmenares canadienses en la segunda semana de abril.

Pero muchos de ellos y de otros países no pudieron hacer el viaje, dejando a la industria con serios problemas de escasez de mano de obra.

La escasez de colmenas podría causar problemas para los cultivos en todo Canadá, incluidos los arándanos de Nueva Escocia. (Asociación de Productores de Arándanos Silvestres de Nueva Escocia)

Programa de ayuda a los apicultores  

En respuesta a los problemas que enfrentan los apicultores de Alberta, Agricultura y Silvicultura introdujo esta semana un nuevo programa de la Alianza Agrícola Canadiense. La Alianza es una inversión federal-provincial-territorial de cinco años, de 3.000 millones de dólares, para el sector de la agricultura, la agroalimentación y los productos agrícolas.

El programa dispone de un millón de dólares para apoyar a 168 apicultores comerciales en Alberta y ayudará al sector a adaptarse a los nuevos desafíos y superar las pérdidas de invierno en un COVID-19.

Alberta es el mayor productor de miel del Canadá, con una producción anual de 41 millones de libras y una contribución de 67 millones de dólares a la economía.

La Comisión de Apicultores de Alberta tiene aproximadamente 170 miembros este año. Para ser considerado apicultor comercial, hay que tener 100 o más colmenas.

Pero habrá que esperar hasta el año próximo para conocer la verdadera extensión del problema en el sector apicultor de Canadá. 

Por Leonora Chapman

Fuente: www.rcinet.ca

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