8 de julio de 2020 10:02 AM
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Insólito: ahora China le exige a empresas argentinas un sello “libre de Covid” para poder exportar

Esto podría generar nuevas barreras en el comercio. Por el momento, solo son los compradores los que piden garantías, y no el Gobierno del país

En un contexto global de incertidumbre generada por el coronavirus, desde China están exigiendo nuevos requisitos sanitarios conocidos como “Covid Free” (libre de Covid), formulados por importadores chinos tras el rebrote de coronavirus sucedido en Beijing a principios de junio.

El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), Gustavo Idígoras, expresó su preocupación al respecto.

“Una preocupación que tenemos es la aparición de nuevos requisitos que está tratando de imponer China, por ahora de manera privada. Los pedidos de embarques ‘covid free’ son absolutamente injustificados desde el punto de vista sanitario”, indicó Idígoras al participar de un encuentro organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Grupo de Países Productores del Sur (GPS).

Según explicó, la petición del requisito comenzó “diez días atrás y la causa fue el rebrote en Beijing”.

Esto se da cuando en el país se produjo por primera vez la exportación de limones a China.

“Por ahora, los compradores son los que piden garantías, no el Gobierno de China. Los importadores nos indican que se los han transmitido desde el Gobierno chino pero no está escrita todavía ninguna regla”, acotó el empresario.

“Esto nos parece un principio precautorio, un ejercicio excesivo e ilimitado, que puede generar inconvenientes y costos extra (como en el caso de las carnes, de testeo por embarque), que nos parece que son inaplicables, y no están justificados por la ciencia. Esto generará nuevas barreras al comercio que deberíamos, en forma conjunta, tratar de trabajarlas desde un punto de vista regional”, acotó Idígoras.

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Desde China, piden certificados “covid-free” a los embarques

¿Contagios vía alimentos?

Cuando se produjo el rebrote en la capital china se responsabilizó de esto al “consumo de salmón de Noruega, una cuestión que después se descartó”.

“Pero a partir de ese momento, empezaron a pedir una serie de certificaciones privadas de dar garantías de que los productos que ingresan a China son covid free. Eso generó una serie de discusiones”, dijo Idígoras.

“Nosotros hicimos una convocatoria para trabajarlo en conjunto con las cámaras exportadoras de Brasil y Estados Unidos. También conversamos con la Cámara Cerealera y de Oleaginosas de China para explicarle que era un sinsentido, sin justificación, y que la Organización Mundial de la Salud (OMS) descarta los contagios vía alimentos. Quedamos en que Argentina, Brasil y Estados Unidos hagamos algo similar para tratar de no generar diferencias o asimetrías en la forma de trabajar este tema”, acotó.

Alerta: podrían entrar menos dólares por exportaciones

El descubrimiento en China de un nuevo tipo de gripe porcina con potencial para generar otra pandemia ya encendió las alarmas en el tablero de quienes motorizan las exportaciones de productos agrícolas en la Argentina.

Hasta el momento se sabe que la cepa -denominada G4- es transportada por cerdos y puede contaminar a los humanos. Los científicos aseguran que los humanos carecen de inmunidad para anular esta nueva variedad.

Expertos alertan que un agravamiento de un nuevo virus repercuta en precios de commodities

Identificado el vector, en el arco productivo local la preocupación comienza a tomar cuerpo en el ámbito sojero, proveedor de porotos y harinas –usados como insumo alimenticio para los cerdos– al mercado asiático y con grandes posibilidades de sufrir afectación si el virus se propaga y, tal como ocurriera en 2019, las autoridades en esa parte del mundo reactivan una matanza sanitaria de cerdos.

En el seno de entidades como la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), este surgimiento es seguido con atención en tanto el sudeste asiático concentra el 60% de las ventas del complejo cerealero y oleaginoso de la Argentina.

Si bien China desde hace un lustro dejó de aparecer en el pelotón de los mayores compradores, la posibilidad de que la contaminación que ya evidencian los porcinos en la potencia trascienda fronteras, y alcance a socios comercialmente clave para el país, mantiene atentos a los empresarios y actores del rubro.

En los últimos años, Vietnam, de fluida relación económica justamente con China, pasó a transformarse en el mayor comprador de harina de soja argentina. Es más: se consolidó también como el cliente de peso determinante en trigo y maíz. Detrás de esa nación se ubican, según CIARA, Indonesia, Malasia, Tailandia y Filipinas.

Los representantes de la entidad señalan que una propagación del G4 a esos territorios podría, sí, complicar fuertemente los números de la exportación de la oleaginosa.

 “No nos preocupa tanto China como sí Vietnam. Este último es nuestro principal cliente y ocurre que comparte límites territoriales y un comercio muy fluido con la potencia. Si algo ocurre con Vietnam vamos a sentir el impacto: habrá menos demanda de harina de soja, por lo que el país comprará menos y recaudaremos menos también”, dijo a iProfesional Gustavo Idígoras, presidente de CIARA y el CEC.

“Sigue instalada la idea de que China es el gran comprador de soja argentina. Nada más equivocado: desde hace años sólo compra porotos y en muy poca cantidad. Su mayor proveedor es Brasil, por lo que de expandirse la nueva gripe el país vecino será el primer gran afectado en términos comerciales. Brasil se consolidó en ese lugar tras intensificarse el enfrentamiento entre Trump y Xi Jinping”, añadió.

Idígoras señaló que, de irrumpir la nueva gripe porcina en Vietnam, “es muy probable que se empiecen a achicar los planteles” mediante prácticas de rifle sanitario. Eso representaría, en concreto, una confirmación de la pérdida de negocios para los exportadores de Argentina.

“Vietnam, Indonesia, Tailandia, son compradores clave y ya el año pasado tuvieron afectación por la peste porcina africana. Bajó el precio de la soja y achicó la demandaNos preocupa que una situación sanitaria similar que se genere en China pueda expandirse justamente por toda esa región”, expresó.

Fuente: El Litoral

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