20 de julio de 2020 12:42 PM
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El maíz quiere dar pelea

Si bien la soja vuelve a tomar protagonismo, el maíz ofrece ventajas sistémicas para volver a ser protagonista en los campos de la región. Genética, estabilidad tecnología para más rinde y mayor eficiencia de los recursos.

Luego del récord de rotaciones alcanzado el año pasado, la tendencia comienza a revertirse. Según la Guía Estratégica del Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario, en campaña 2020/2021 el índice pasaría a 1,75, rompiendo con la tendencia que marcaron en los últimos 5 años el trigo y el maíz en la región.

“Cambia el paisaje de la región núcleo: aunque leve, rompe la tendencia que en los últimos 5 años mostraron las gramíneas. Hace 6 años, en la campaña 2014/15, por cada lote de trigo o maíz se sembraron 4,6 lotes de soja en esta región. Fue el último año de la supremacía de la soja” destaca el informe. Por otro lado, el 2019/20 marcó el récord de la menor cantidad de soja sembrada. “Y esto fue un hecho muy importante porque rotar el suelo es la práctica más eficiente de producción sustentable”.

Por el lado del maíz, la entidad destaca que la incertidumbre local y externa, en lo que a precios se refiere, y el temor al clima siguen reflejándose en una intención preliminar de siembra que anticipa una caída de un 10%. Y advierte que “si la soja gana protagonismo de acá en más, el sistema productivo de granos será mucho más vulnerable”.

Distanciamiento no tan obligatorio

Sin embargo, para esta campaña, el maíz tiene varios ases bajo la manga para intentar torcer esta historia. En INTA Pergamino realizaron un ensayo con diversas distancias entre hileras y densidades en la siembra que permitan mejorar el rendimiento y que ayuden a competir mejor con las malezas.

El estudio reveló que a medida que la distancia entre hileras se acortó, el rendimiento fue mayor. “Los resultados alcanzados por esta experiencia son muy alentadores”, destacaron. “Para alcanzar la máxima eficiencia fotosintética, el cultivo entre otras cosas debe generar un índice de área foliar que le permita capturar la mayor parte de la radiación incidente”, destacan en el INTA Pergamino, y agregan que esto se consigue con: tipo de híbrido, arquitectura de planta, fecha y densidad de siembra, y espaciamiento entre hileras. Por otro lado, al permitir el espaciamiento más estrecho cubrir el suelo más rápido, permite una serie de ventajas, como competir mejor con las malezas, evitar la evaporación del agua, favorecer que el agua se transpire y de esa manera se convierta en fotoasimilados, usar mejor los recursos, alcanzar un índice de área foliar crítico más temprano, etc.

Las cuatro patas del maíz

Está claro que el contexto para el agro cambió, pero el maíz tiene con qué defenderse. Para Nicolás Tettamanti (responsable de marketing a campo de Bayer en Región Núcleo Sur), esta campaña se largó de una manera diferente a los otros años. “Lanzamos la campaña en mayo y hasta hora, si bien vemos mucha incertidumbre, a la vez mucho dinamismo”. Lo sostiene en referencia a que al principio el cultivo arrancó con buenos precios y márgenes, pero que después el combo de retenciones, pandemia, y la caída del precio le pegaron un golpe. Sin embargo, ahora el precio repuntó un poco, y eso retoma la inercia.

El especialista afirma que es un cultivo que se ha tornado “muy estable”, si se planifica de forma correcta, entendiendo el ambiente y seleccionando bien la genética.

“Este empujón del USDA vuelve a escena la maíz, si bien el mercado local está algo volátil, la financiación en pesos permitió acelerar las compras y en años como estos la parte financiera es algo muy importante”. Pero estas son variables que poco pueden controlar los productores.

En cuanto a los vaivenes del entorno, producir más y mejor de una manera más eficiente. Y ahí las compañías trabajan muy bien con los productores.

Por eso, para mejorar el margen tranqueras adentro, afirma que hay alternativas superadoras. “Para nosotros es una campaña muy especial para seguir ofreciendo soluciones”, afirma en referencia a la nueva red Innoba, un portfolio de soluciones integradas que incluye productos y servicios de primera línea para todo el ciclo de los principales cultivos (maíz, soja, trigo y cebada), además de la revolución de la agricultura digital.

Para Tettamanti, el cultivo se sustenta en cuatro patas: Rinde proyectado; sistema; germoplasma; y prácticas agronómicas.

Para lo primero, es importante volver a hablar de agronomía. “Es vital conocer bien el ambiente, porque te define el 70 y el 85 % del rinde del cultivo”, asegura. Y explica que estas nuevas herramientas nos permiten conocerlo mejor y proyectar el rinde esperado, a través de la mejor selección del híbrido, a través de la data histórica del lote, la simulación de cultivos, las prescripciones, los muestreos de suelo, electroconductividad, índice verde; todos elementos que nos ayudan a conocer mejor el ambiente”.

La segunda variable son los sistemas. “La agricultura digital y el big data, con una herramienta como Field View, una plataforma digital que nos permite disponer toda la información disponible del campo en un solo lugar. Eso permite gestionar de mejor manera la toma de decisiones, y cada paso que damos hacia la eficiencia se traduce en un mejor margen y mayor productividad”. Y explica que la gran diferencia es la cantidad y calidad de datos que se logra tomar d los lotes. “Vas muestreando con cada una de las máquinas cada metro de avance del lote: eso brinda una solidez y una cantidad de datos espectacular”.

La tercer pata es empezar a hablar de los germoplasmas y la biotecnología. “No es lo mismo una fecha temprana de siembra que diciembre/enero, por ejemplo. Eso te define mucho, porque hay patrones de distribución de algunas enfermedades y plagas que someten al cultivo a diferentes presiones.

Finalmente, una vez elegido, tenemos que saber cómo manejarlo. Eso son las prácticas agronómicas, la cuarta y última pata del maíz. En cuanto a dichas prácticas, debemos poner especial énfasis a las respuestas a la densidad de platas del híbrido, su eficiencia de uso del Nitrógeno y la protección del cultivo en torno al manejo de enfermedades, plagas y malezas. “En esto, desde Bayer tienen mucha información, porque cada híbrido tiene una densidad recomendada de plantas y de Nitrógeno para cada ambiente de rendimiento en particular, con curvas calibradas por híbridos ya establecidas”.

Por último, asegura que la tendencia ha cambiado con la incorporación de híbridos modernos, en los que siempre resaltó es la estabilidad del rinde, lograda mediante los procesos de desarrollo. “Son plantas que nacieron acostumbradas a competir desde su mismo proceso de selección ganando eficiencia y estabilidad”.

Paquete tecnológico

Esta semana, presentaron al mercado las soluciones integradas para maíz DEKALB, ofreciendo nuevos híbridos de máxima genética, en un porfolio de productos para el tratamiento del cultivo en sus distintos estadios, renovadas herramientas financieras y acceso a las mejores plataformas de agricultura digital.

En un país en el que sector agrícola es protagonista y enfrenta el desafío de mantenerse como motor de la economía, el cultivo de maíz es clave tanto para la rentabilidad del productor, como para el crecimiento de la Argentina. “El maíz es hoy una excelente opción para el productor, y muy importante para la sustentabilidad de largo plazo en los sistemas productivos. La baja en la estimación del USDA de la superficie sembrada de maíz en Estados Unidos aumentó los precios del commodity y mejoró los márgenes de los productores de maíz en la Argentina. El cultivo tiene hoy una ventaja competitiva en relación a la soja de 1,8”, destacó Luciano Fliess, Líder de Campañas Comerciales de DEKALB, quien sostuvo que “estos factores hacen que estos maíces sean una excelente inversión para los productores que buscan híbridos estables y de reconocida performance”.

Para la nueva campaña, la empresa amplió su portfolio de materiales al incluir dos nuevos híbridos con potente genética. Se trata de DK 72-72, recomendado para ambientes de alto potencial de rendimiento, y el DK 73-30 pensado para lotes de mediana productividad.

Además, la marca ofrecerá mayor volumen de DK 72-70, un híbrido muy demandado la campaña pasada, que pertenece al segmento de alta productividad, y que marca un salto grande en rendimiento en estos ambientes.

Esperando que este año se vuelva a sembrar una superficie cercana a la de la campaña pasada, el cuidado de los cultivos se vuelve una variable muy importante. Entre los productos ofrecidos se destaca un innovador herbicida de preemergencia, desarrollado en base a la mezcla de principios activos con diferentes modos de acción, lo que le confiere la posibilidad de ser usado en híbridos con distintas biotecnologías. Además, como característica destacada, brinda máxima flexibilidad de uso ya que es el único herbicida del mercado que tiene una amplia ventana de aplicación hasta el estadio vegetativo V2. En esta pre campaña “Adengo” puede ser adquirido en un conveniente paquete comercial, junto con las semillas de la marca.

Más beneficios

Este año, la empresa vuelve a ofrecer los programas tradicionales que otorgan descuentos a los productores en función de su volumen de compra, y el programa Cultivar, una garantía que premia a los clientes fieles, a quienes compran temprano y a quienes adquieran un volumen mayor al de la campaña pasada.

“Nuestro objetivo es ofrecer los mejores híbridos, como parte de una solución integral a nuestros clientes, que incluye la más completa paleta de agroquímicos, una garantía de resiembra única, herramientas digitales y todas las oportunidades de pertenecer a nuestra red de servicios. Toda la propuesta comercial está ajustada al contexto actual y es muy competitiva, para seguir estando al alcance de todos los productores” resumió Fliess.

Fuente: El Litoral

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