22 de agosto de 2020 20:19 PM
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Certificaciones, un elemento para darle valor agregado a las exportaciones de la región

El Sudoeste bonaerense tiene la oportunidad de cumplir estándares de calidad que le aseguren nuevos mercados.

Pablo Laschiaza
Especial para La Nueva,


   Las certificaciones de calidad de acuerdo con estándares internacionales son un horizonte para trabajar en nuestra región y poder abrirse a nuevos mercados.

   El mercado de la comunidad islámica, por ejemplo, puede ser una nueva oportunidad para el SOB si cumplimos con las certificaciones halal para nuestra producción.

   Los sectores productivos y comerciales están viviendo una era de profunda transformación. No sólo la forma de vivir, sino que también la forma de hacer negocios está cambiando.

   Está claro que, por la actual situación del mundo, cada vez toman más peso los estándares de calidad y las certificaciones que aseguran que esos estándares se cumplen. Es por esto que el Sudoeste Bonaerense tiene una oportunidad que puede abrazar posicionándose como una región que respete estos parámetros.

   Seguramente, muchos de nosotros estamos familiarizados con la palabra Kosher. En la industria de alimentos, los Kosher son aquellos alimentos aptos para el consumo que se preparan de acuerdo a normas dietéticas del judaísmo (leyes del Kashrut) y cumplen con los requisitos de la Biblia Hebrea. 

   Para asegurarse que se cumplan estas normas, existe una certificación de alimentos Kosher, que ya no es sólo valiosa en el mercado de nicho, sino en todos, debido al exhaustivo control por los cuales pasan sus alimentos.

   Tal vez menos conocido en nuestro lado del mundo, pero no por eso menos importante, se encuentra la certificación Halal. La misma, es una certificación de garantía de calidad que se aplica a alimentos, productos y servicios que respetan la normativa Halal y otros documentos ya preestablecidos. Si se quiere que un producto de exportación tenga consideración Halal, deberá respetar y ajustarse a la normativa islámica que recoge el Corán. 

   El mercado de la comunidad islámica, con más de 1600 millones de consumidores, es una de las tantas nuevas oportunidades que se abren a las posibilidades exportadores de nuestro país.

   En Argentina, el mes pasado, el Senasa recibió la confirmación oficial enviada por la Dirección de Servicios Veterinarios de Malasia, aceptando la propuesta con los requisitos del certificado internacional para abrir nuevamente la exportación de carne y menudencias bovinas hacia el país asiático bajo certificación Halal.

   Pasando en limpio para nuestra región: ya no será sólo el concepto de seguridad jurídica, la competitividad tributaria aduanera por los beneficios de la Zona Franca Bahía Blanca Coronel Rosales y las normas de buenas prácticas de la OCE y el programa Safe Zones de la World FZO, ahora también estarán presentes los estándares de calidad.Recibí los Newsletters de La Nueva sin costo

   La resiliencia ante este contexto mundial marcará el camino de los próximos tiempos y la región del Sudoeste Bonaerense tiene una oportunidad para definirse como una región exportadora, garantizando producción con origen de calidad y certificaciones de estándares internacionales. Si a eso le sumamos los beneficios mencionados en el párrafo anterior, el potencial es esperanzador.

   El desafío está en mirar más allá: el Sudoeste se encuentra con la posibilidad de darle fuerza a una marca regional para ofrecérsela al mundo. Y debe aprovecharla.

Fuente: lanueva.com

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