24 de agosto de 2020 01:24 AM
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Modificado el Reglamento de Inspección Industrial y Sanitaria de Productos de Origen Animal de Brasil

CompartiremailFacebookTwitterEl gobierno federal brasileño ha publicado el Decreto 10.468 en el Diario Oficial de la Federación, que modifica el reglamento de la Inspección Industrial y Sanitaria de Productos de Origen Animal (Riispoa) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento, aprobado por Decreto N ° 9.013, de 29 de marzo de 2017.   “La mayoría de […]

El gobierno federal brasileño ha publicado el Decreto 10.468 en el Diario Oficial de la Federación, que modifica el reglamento de la Inspección Industrial y Sanitaria de Productos de Origen Animal (Riispoa) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento, aprobado por Decreto N ° 9.013, de 29 de marzo de 2017.  

“La mayoría de los cambios realizados están motivados por la necesidad de racionalizar los procedimientos de inspección para una mayor eficiencia en la prestación de servicios a la sociedad”, explica el secretario de Defensa Agraria, José Guilherme Leal.  

El decreto deja más claro el concepto de inspección de “base permanente”, que consiste en la presencia del servicio oficial de inspección en los mataderos para realizar actividades de inspección  ante-mortem y post-mortem, únicamente durante las operaciones de sacrificio.

Las demás actividades industriales realizadas por los mataderos están sujetas a inspección de forma “periódica”, con una frecuencia definida en función del riesgo, considerando la naturaleza de los productos fabricados, el volumen de producción y el desempeño de los establecimientos en el cumplimiento de los requisitos legales. 

Los cambios en el decreto llevan al mismo nivel las responsabilidades de los establecimientos de productos de origen animal sobre la calidad de los productos recibidos de la producción primaria, incluyendo la obligación de registrar proveedores de animales e implementar medidas para mejorar la calidad de las materias primas. materias primas, además de la formación continua de los productores.

Otro cambio importante es la delimitación de productos de origen animal sujetos a inspección por parte del Servicio Federal de Inspección (SIF). Los productos no comestibles, como los residuos de producción industrial y las partes de animales no consumibles obtenidos en el proceso de sacrificio o transformación de la carne, se eliminaron del alcance de las obligaciones previstas en Riispoa.   

“Los ajustes realizados prevén la simplificación de los trámites para apoyar el tránsito y la certificación sanitaria de los productos no comestibles, en los aspectos de salud animal, incluyendo para atender los requisitos de exportación, así como para la migración o la regularización del registro ante la agencia. competente, cuando sea necesario, de los establecimientos que fabrican estos productos y que hayan sido registrados ante la SIF ”, explica la directora del Departamento de Inspección de Productos de Origen Animal, Ana Lucía Viana. Según ella, habrá un período de transición para estos procedimientos.

Se han incorporado al reglamento los principios de simplificación y automatización del proceso de registro de los establecimientos productores de productos animales cuya actividad industrial representa un menor riesgo para la salud. La obtención del registro y la puesta en funcionamiento pasa a ser responsabilidad exclusiva de la empresa, la cual estará sujeta a las sanciones administrativas previstas en la legislación en caso de incumplimiento de los requisitos técnicos aplicables.  

En cuanto a los registros de productos, las modificaciones prevén la exención del registro de ciertos productos, la disposición para el registro automático para los productos que se destinen exclusivamente a la exportación y el fin de la evaluación previa, por parte del servicio oficial de inspección, de los bocetos de las etiquetas a utilizar. por empresas. 

A partir de ahora, los establecimientos nacionales podrán utilizar sistemas computarizados para registrar los controles de producción, siempre que garanticen la seguridad, integridad y disponibilidad de la información.  

La legislación nacional prohibía expresamente el sacrificio de cerdos no castrados. El nuevo reglamento aporta un nuevo enfoque al tema, asignando una mayor responsabilidad a los establecimientos para el seguimiento de los cambios sensoriales en la carne de cerdo, en línea con los procedimientos adoptados internacionalmente.

Fuente: Eurocarne

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