25 de agosto de 2020 11:18 AM
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Creció la demanda de lombricultura para huertas

CompartiremailFacebookTwitterEn tiempos de pandemia, el incremento en la creación de huertas familiares impulsó la demanda de talleres virtuales de lombricultura que viene impulsando el Ministerio de Desarrollo Ambiental. Se sumó al plan de asistencia técnica que están desarrollando con éxito fomentando la producción de estos bioabonos, el compost y humus de lombriz, que logró adherencia […]

En tiempos de pandemia, el incremento en la creación de huertas familiares impulsó la demanda de talleres virtuales de lombricultura que viene impulsando el Ministerio de Desarrollo Ambiental. Se sumó al plan de asistencia técnica que están desarrollando con éxito fomentando la producción de estos bioabonos, el compost y humus de lombriz, que logró adherencia en escuelas y comunas de la Puna, Quebrada y otras regiones logrando mejores resultados en huertas y cultivos.

Se trata de un plan de asistencia técnica que desarrollan desde la Dirección de Bosques y Manejo de Uso de suelos. “Puntualmente estamos promoviendo el uso de bioabonos mediante el aprovechamiento de residuos orgánicos que generamos en la casa”, precisó Jorge Juárez, técnico de la Dirección de Manejo y Uso del Suelo de la Secretaría de Biodiversidad y Desarrollo Sustentable.

“Hemos tenido una convocatoria en total de 300 personas en los últimos cuatro talleres que hicimos”, dijo y destacó la posibilidad de hacerlo ya que permite fortalecer la soberanía alimentaria, que sean capaces de producir el propio alimento.

Consideró que hay necesidad, en especial porque se están desarrollando muchas experiencias de huertas familiares y comunitarias donde impacta también este plan.

La iniciativa está dirigida tanto para educación como para productores de todas la provincia y han tenido éxito lográndose valiosas experiencias de escuelas, organizaciones no gubernamentales, la Pastoral Social y con productores de varias regiones incluyendo la árida Puna.

La demanda fue variada y quedan en contacto con los técnicos, hubo participantes de diversas regiones, desde El Bananal, Quebrada y Puna. “Si podemos mejorar esa producción de alimentos, hacer una pequeña huerta en el patio de la casa es excelente porque eso ayuda a la economía en momentos en los que estamos atravesando”, reflexionó.

Uno de los objetivo es la conservación de suelo, para lo cual cuentan con un proyecto en desarrollo con la Corporación Andina para el Desarrollo que se está ejecutando desde el Ministerio de Ambiente de la Provincia. Supone estrategias entre ellas la promoción de abonos para el mejoramiento y la sostenimiento de los suelos en la región Puna.

Para ello Ambiente trabaja con la Secretaría de Agricultura Familiar, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y los productores de la región Puna, entre ellas Yavi, Abra Pampa y el Oeste puneño.

Lo hacen con la intención de lograr que los suelos tengan cierta sostenibilidad, una capacidad de proveer de alimentos para el productor, de modo que puedan ofrecer un producto de calidad para salir al mercado, manteniendo la fertilidad del suelo. Con este recurso pretenden conservar la fertilidad de los suelos, y lograron incrementar los porcentajes de producción significativamente y que los productores no tengan que extenderse, impidiendo la expansión agrícola.

Lo pueden hacer productores en sus hogares utilizando los residuos domésticos, rurales y también perirurales. Con ello se fomenta la lombricultura y el compostaje para producir abono con esos residuos.

De hecho hay gente que está cultivando las lombrices en forma particular, que forma parte de la estrategia y se difunde por ello para que puedan comercializarla, de modo que haya disponibilidad para quienes quieran producir el propio.

Positivas experiencias con los municipios del interior jujeño

Con los municipios hay contacto desde Ambiente. El último fue una asistencia en Palpalá para fortalecer el proyecto de una pequeña estación de lombricultura que permita obtener mayor cantidad de lombrices rojas por su utilidad y escasez. También trabajan en Tumbaya que implementó los talleres de Ambiente para la instalación de composteras que no requieren trabajo mecanizado, con buen resultado ya que cosechan compost y producen especies para arborizar el pueblo. Otra experiencia positiva fue la de la Comisión Municipal de Tres Cruces donde se recuperó un antiguo invernadero y trabajan con varias composteras, obteniendo su propio bioabono; el de Fraile Pintado y Yavi.

PRODUCTORA / DE LA LOCALIDAD DE OJO DE AGUA, EN LA QUIACA

En esa comuna puneña trabajan con la Escuela Secundaria de El Cóndor, a cargo del docente Orlando Paredes, donde tuvieron una gran experiencia logrando producir tomate, habas y otras verduras; y con igual éxito del productor Ramiro Catacata con quinua, otros con papa andina y cebolla con apoyo de la Secretaría de Agricultura Familiar e Inta. Se desarrolla mediante el Proyecto de Naciones Unidas para el Desarrollo, denominado Manejo Sustentable de Suelos en zonas áridas del Norte Argentino. Juárez destacó el éxito logrado en los lugares donde se implementó el uso del bioabono, de los que no hacen seguimiento científico sino de volúmenes de cosecha, opinión y entusiasmo del productor que luego continúa trabajando por sí solo.

“Es gratificante ver que es útil para el productor. Hay mejoría en el crecimiento de la planta, aumenta la producción, incrementa la calidad, mejora el sabor, el estado sanitario del cultivo y educa”, afirmó Juárez. Recordó que en las escuelas no sólo participaron de los talleres sino de la producción de alimentos que usan en el mismo comedor, y fue un éxito que el vivero se transformara en proveeduría del pueblo. Las escuelas, vecinales y comunas pueden contactar al Ministerio, www.ambientejujuy.gob.ar.

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