27 de agosto de 2020 21:41 PM
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Cerdos : “De a poco, debemos subir el peso de faena”

En otro de sus tradicionales aportes productivos, el ingeniero Juan Uccelli propone que el productor intervenga en el mercado administrando el peso de faena.

El objetivo de una explotación porcina tiene como prioridad obtener la mayor cantidad de kilos producidos por madre y por año, con la menor conversión alimenticia. En este trabajo nos enfocaremos en el aumento de los kilos faenados por animal producido, una de las formas de aumentar la primera parte de nuestro enunciado. En Argentina la tendencia histórica fue hacer animales más bien livianos, muchas veces reclamado por los compradores con justificaciones poco claras y que fueron tomadas como reales, hasta que dejaron de serlo. El más antiguo es la cantidad de grasa, tema que, gracias a la genética y a un manejo adecuado de la alimentación, pudo superarse.

El segundo problema, también hace algunos años, era el tamaño del jamón y la problemática para la utilización en los moldes para realizar jamón cocido, tema superado con el desposte del jamón y la utilización de distintos músculos en el armado del molde. El último y que aún persiste es el tamaño del costillar o pecho, el cual los consumidores prefieren de 4/5 kilos (un animal liviano) y ya hace rato dimos la posibilidad de solución mediante la venta del asado en tira, al igual que los argentinos lo hacemos con el pecho o costillar vacuno. Hoy no hay motivo para no producir un animal que, por lo menos, pese 120 kilos y no sería nada raro poder llevarlo a los 130 kilos vivo. Vamos subiendo el peso, pero de a poco


En el cuadro anterior podemos observar los pesos promedio de los capones mensualmente desde 2015 a la fecha. El segundo semestre de 2020 está proyectado de acuerdo al patrón de evolución anual de los anteriores 5 años. Vemos una pequeña evolución del promedio de peso de faena de 6 kilos per cápita en los últimos años, que puede tomarse como un avance a lo lógico, pero que está lejos de ser una decisión que el Sector tomo consciente y racionalmente. Analizando las razones Es importante también analizar como el peso de los capones cambia en los distintos meses a lo largo del año, manteniendo un patrón y para tal fin mostramos el siguiente gráfico
 


Vemos en la curva promedio (2015/19) que desde marzo normalmente se aumenta el peso promedio y se mantiene hasta que julio nuevamente baja llegando a valores a fin de año, similares a los que comienza el año. En el presente año la suba fue mucho más importante, debido a la baja de la demanda y la retención de los animales lo que generó un aumento obligado del peso a faena. En el análisis de la curva de precios histórica vemos una tendencia inversamente proporcional. A moneda constante, los precios bajan a partir de marzo-abril y vuelven a subir a partir de julio-agosto, hasta fin de año.

La primera conclusión que podemos sacar relacionando la curva de pesos con la de los precios a lo largo del año, es que en la medida que baja la demanda, con una producción constante y en aumento, disminuyen las entregas y aumentan los animales en granja y el peso de los mismos. Con mayores pesos bajan a un más lo precios, formándose una espiral negativa que tarda dos o tres meses en corregirse. Lo interesante es que de cualquier forma los animales se colocan y entran al consumo. En la medida que la demanda avanza comienza la suba de precios y la disminución de los pesos de los animales.

Propuestas
Entendiendo lo que sucede uno debería prepararse para disminuir los pesos de los cerdos destinados a faena a partir de marzo y subirlos a partir de agosto, pero sucede totalmente a la inversa. Quizás sea difícil disminuir los pesos a principio de año, pero en nada debería ser difícil mantener los pesos altos de agosto en adelante, por supuesto teniendo las condiciones adecuadas edilicias con respecto al manejo de las altas temperaturas.

En el caso concreto del presente año y frente a las proyecciones de pesos de los cerdos histórica, si entre septiembre y diciembre volviéramos a entregar cerdos de promedio de 120 kilos, en los cuatro meses tendríamos más de 75.000 toneladas extras (Equivalente a la producción oficial mensual del sector en el país).

Cabe recordar que la demanda es constante hasta fin de año y en nada habría castigos a los animales pesados (dentro de la normalidad, o sea inferior a los 140 kilos). La producción extra se colocaría tanto en el mercado local, como en el mercado de exportación. Este análisis lo vimos pensando en una estrategia nacional, ahora ¿qué sucede en el caso particular de cada productor?

Los costos de hacer un kilo de cerdo los dividimos en costos fijos y costos variables. Los primeros no cambian en el aumento lógico de la producción. Los segundos varían con el aumento de los kilos.

En este caso pasar de un cerdo de 114 kilos a uno de 120 kilos, lo único que tomaremos como variable es el alimento, que a su vez es el alimento más barato. Los 6 kilos extras tendrán un costo total de $270 (U$D3.47). A esto habría que relacionarlo con el precio recibido del mercado que cada uno maneja y luego multiplicarlo por la cantidad de animales vendidos. Ese importe es lo que “dejamos” de ganar. También hay que tener en cuenta el tiempo que demandaría volver a aumentar los pesos generales y con un pequeño atraso de 2 días semanales en la entrega, en un mes se llega al peso esperado. En nada afecta el mercado.

Conclusión

No es algo nuevo lo que sucede en nuestro sector y la propuesta planteada tiende a hacer un manejo estratégico del mercado y no ser manejado por el propio mercado. Como país aumentaríamos en cuatro meses, el equivalente a la producción en toneladas de un mes promedio, generando más oferta a un mercado demandado tanto en el orden local, como en el internacional.

Cada productor tendría un resultado económico mejor de su explotación y obtendríamos mayores kilos por madre en producción. Tenemos los recursos alimenticios disponibles, especialmente en maíz y soja y le daríamos un uso mejor a los mismos, que simplemente exportarlos. Como sector habría que adecuar qué hacer en marzo del año próximo con el peso de faena y no dejarnos llevar por la sorpresa, cuando sabemos qué hace años sucede lo mismo.

Ing. Zoot. Juan Luis Uccelli
Consultor del Sector Porcino
juanluisuccelli@gmail.com
Fuentes https://minagri.gob.ar

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