29 de agosto de 2020 00:29 AM
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Dan otro salto: los cabritos se fortalecen con pasturas y genética

Un grupo de 36 productores de Traslasierra fue sumará especies megatérmicas y razas caprinas que tienen mayor producción de carne y de leche por animal.

El nombre técnico es “Desarrollo Caprino de Traslasierra Centro”, pero a la hora de presentarse en sociedad elige una denominación que incluye per se el ambicioso propósito al que apuntan: “Creador de Futuro”.

Así se llama un grupo que reúne a 36 pequeños productores de los departamentos Pocho, San Alberto y San Javier. La agrupación fue una de las beneficiadas por el Programa de Desarrollo de la Cadena Caprina (Prodecca), que en Córdoba coordina, monitorea y ejecuta el Ministerio de Agricultura.

Cinco grupos asociativos recibirán aportes por 68,67 millones de pesos con el fin de desarrollar planes para potenciar a esta producción. Al de Traslasierra le asignaron 17,57 millones que destinará a mejora genética, acopio de reservas forrajeras e implantación de pasturas megatérmicas.

“Acá en el oeste de Córdoba estamos en una zona muy árida, hace seis meses que no llueve. Por eso en esta época, entre junio y septiembre, los animales sufren mucho la falta de forraje. De allí surgió la iniciativa de comenzar a sumar pasturas ”, resume Pablo Mattio, representante de los productores de Traslasierra.

ESCALA. La mayoría de los productores y familias del grupo tiene entre 20 y 100 animales. (Gentileza Pablo Mattio)

En general, se trata de pequeños ganaderos que poseen como máximo 100 ejemplares; el grupo incluye también a personas que están por iniciarse en esta producción.

El plan es que cada productor pueda sumar entre una y dos hectáreas de pasturas que complementen la dieta tradicional de los caprinos que es el pasto natural que aporta el monte. Buffel grass y gatton panic son las especies que se evalúan como aptas para la zona, por su capacidad de generar materia seca aún en condiciones hídricas desfavorables.

“En general, después de que las cabras les dan de mamar a las crías, se van al monte y están programadas: a la tarde vuelven solas. La idea es que en ese momento, en vez de ir a los corrales, entren a la pastura y estén hasta 90 minutos. Más en esta época, cuando el monte tiene poca oferta”, señala Mattio.

Es decir, que el objetivo no es mutar a un engorde 100 por ciento a pastura, sino que la idea es que funcione como un complemento.

Un aspecto a destacar es que los productores no reciben el dinero, sino los insumos: boyeros y semillas. Cada cual tiene que sembrar la pastura. El fomento contempla además el aporte de postes y clavos para la confección de corrales.

Sanidad

El ciclo de las cabras incluye dos pariciones al año: una entre abril y mayo, y la otra entre agosto y septiembre. En ambos casos, la clave es la condición corporal, ya que las crías engordan 100 por ciento con leche; es decir, no reciben suplementación de ningún tipo.

En ese sentido, la estrategia de incorporar verdeos tiene que ver con fortalecer la condición de las hembras en el período invernal.

Asimismo, los aportes estatales también se utilizarán para armar kit sanitarios que puedan utilizarse en las épocas de parición. “Suele ocurrir que hay muchas pérdidas porque los animales están débiles: se muere la cría y se termina muriendo la madre también, porque les falta calcio o algún antibiótico”, añade Mattio.

DIETA. En Traslasierra, los caprinos se alimentan fundamentalmente de monte nativo. (Gentileza Pablo Mattio)

Desde su punto de vista, la clave del negocio es la cantidad de kilos que se logran en el menor tiempo posible. Con la incorporación de las pasturas, la estrategia es que el engorde no se retrase cuando escasea al forraje natural.

En muchos casos, además, las cabras paren más de un ejemplar y se necesita que otras que tuvieron una sola cría, y que ya fue destetada, funcionen como “nodrizas”. En verano, aquellas que producen mucha leche son las que ayudan a los productores a generar alimentos alternativos, como productos lácteos (quesos y dulce de leche) para personas que no toleran los de origen vacuno.

Genética

La otra apuesta fuerte de las 36 familias de Traslasierra es incorporar ejemplares de las razas Boer y Nubia, que significa una mejora genética en relación a los “criollos” que son el común denominador en esta región.

“La Boer es fundamental para lograr un cabrito que llegue a la faena con más peso, porque fisiológicamente es más ‘carnudo’ y en los cuartos traseros parece un cordero. Y la cabra Nubia lo que tiene es que además de aportar kilos, también tiene una alta producción de leche”, explica Mattio.

INVERSIONES. El dinero que recibirán del Gobierno los productores servirá también para que mejoren sus corrales. (Gentileza Pablo Mattio)

La idea de este grupo ganadero es armar una suerte de pequeñas cabañas de reproductores para ir mejorando los planteles de cada productor. “Estamos pensando en ir distribuyendo los ejemplares entre los diferentes productores para que cada uno vaya mejorando su genética a lo largo del tiempo”, remarca Mattio.

Aportes para 140 familias

Los cinco proyectos beneficiados en el marco del Prodecca, con fondos totales por 68,67 millones de pesos alcanzan a 140 familias productoras del noroeste y oeste cordobés.

“Lo importante de estos proyectos es no sólo la cuestión productiva, sino también social. Y además por la cantidad de mujeres involucradas, que en algunos casos llega al 75 por ciento de los beneficiarios; por la juventud de los protagonistas y por el arraigo territorial que se genera”, valoró el ministro de Agricultura y Ganadería de la Provincia, Sergio Busso.

Además del Desarrollo Caprino de Traslasierra, los otros grupos beneficiados son los siguientes:

Cooperativa de Cachiyuyo. En el departamento Cruz del Eje, involucra a 16 familias, con un monto de 4,72 millones de pesos.

Asociación Civil El Algarrobal. Son 40 productores de Cruz del Eje, Ischilín y Río Seco. El dinero asignado llega a un total de 20,59 millones de pesos.

Los Talares. Ocho familias de Pocho a las que se les asignaron 3,56 millones de pesos.

Asociación Civil Sabia Tierra. Abarca a 40 familias de localidades de San Javier, San Alberto, Pocho, Minas y Cruz del Eje. Recibirá 22,21 millones de pesos para un centro de acopio, elaboración de leche en polvo y equipamiento de salas industriales.

Fuente: AgroVoz

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