9 de septiembre de 2020 01:03 AM
Imprimir

Frigoríficos piden baja de retenciones para ganar mercado

La industria de la carne busca ganar competitividad en los cortes con mayor valor agregado y ofrecer un incremento en los que menos procesos tienen. Hoy el gravamen que se aplica llega al 9%.

Todo parece indicar que al terminar este año las exportaciones de carne serían superiores a las del año pasado; incluso algunos referentes de la industria se animan a arriesgar que podrían quedar por encima del registro máximo desde que se llevan estadísticas en el sector privado, que se obtuvo el año pasado cuando se vendieron 844 mil toneladas res con hueso. En algunos reportes del siglo pasado aparece un dato de 1924 cuando nuestro país habría exportado 981 mil toneladas. En aquél entonces otro era el mundo y otro el contexto. El principal comprador era el Reino Unido y hoy la revolución importadora pasa por el mundo asiático, aunque el denominador común sigue siendo el mismo, la calidad y el prestigio de la carne argentina.

El dato es alentador pero desde la industria hay cierto escepticismo, porque en precio los valores cayeron versus el año pasado. China representaba el 75% de las exportaciones y al cerrar 2019 los valores llegaron a promediar los u$s5.700 la tonelada. En estos tiempos de coronavirus, las compras chinas se destacan por su irregularidad, por eso desde las cámaras empresarias del sector aseguran que es difícil mantener el equilibrio, más aun cuando los precios cayeron hasta los u$s 3900 por tonelada.

Según el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, en los primeros siete meses de 2020, se exportaron 480 mil toneladas peso res que reportaron u$s1.509 millones. El total acumulado fue un 15 y 30% inferior, en volumen y valor respectivamente, comparando con los siete meses precedentes por eso hay cierta preocupación en el sector privado. Se vendió menos carne enfriada o congelada y más carne con hueso, que tiene un precio sustancialmente menor.

De todas maneras, las dificultades que trajo la pandemia a comienzo de año se lograron compensar con una mayor demanda de otros mercados como Chile, Israel y fundamentalmente Estados Unidos.

Ante esta realidad y buscando una mejora en la rentabilidad, desde la industria frigorífica se insiste con un planteo de “retenciones diferenciadas” para darle mayor competitividad a la cadena de la carne, reduciendo el porcentaje en los productos con mayor valor agregado, que serían los cortes enfriados y congelados y aumentando el tributo en la media res u otros cortes con hueso.

El argumento de la reducción de retenciones en casos de agregado de valor tiene muchos adeptos en el Gobierno nacional, sin embargo en este caso la cadena de la carne no lograría juntar los requisitos necesarios para lograr la reducción deseada. Es real que algunos cortes que se exportan incluyen procesos tales como faena, cuarteo, desposte, envasado primario, secundario y congelado según el destino, no sería suficiente para convencer a quienes pueden impulsar esa rebaja. Una fuente consultada en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca aseguró que esto no sería razonable ya que la cantidad de carne exportada sobre la que se pide la rebaja es sustancialmente mayor a la que quedaría con un gravamen inferior y eso no sólo no sería realizable sino que tampoco sería razonable en este contexto.

La ganadería, que incluye a todas las carnes y no sólo a la vacuna, es un proceso de agregado de valor en sí mismo donde se deben tener en cuenta cuestiones tales como la genética, la cría, la alimentación y muchos otros aspectos extra que ponen cada uno de los eslabones de la cadena.

Hoy en día todos los cortes bovinos que se exportan tributan el 9% y aunque se sabe que los dólares que necesita la Argentina los puede generar el campo, no está previsto ninguna modificación de las retenciones para la exportación de carne. El gobierno tiene especial interés en lo que pueda generar en términos económicos y productivos el “universo agro”, dentro del cual figura la cadena de ganados y carnes pero por ahora la industria frigorífica deberá continuar con el esquema actual.

Publicidad