14 de septiembre de 2020 11:25 AM
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Genética hay, falta jugarse…

Uruguay puede competir con Oceanía y producir corderos precoces de alta calidad.

Pablo Antúnez

Uruguay tiene mucho para crecer en la exportación de carne ovina, especialmente en los mercados de alto valor, donde el partido se juega con hueso. La ventaja es que no precisa incorporar ninguna raza, porque con la genética que viene explotando y con la certificación de procesos, puede destacarse y competir con otros exportadores mundiales de carne ovina de alta calidad, como son Australia y Nueva Zelanda. Las razas Hampshire Down y Texel, fueron las dos más numerosas en la Expo Prado 2020 y tienen mucho para aportar a la calidad de carne que Uruguay produce y exporta.

“Texel está especializada en la producción de carne de alta calidad y performance”, afirmó a El País Diego Riccetto, presidente de la Sociedad de Criadores. Según su visión, Uruguay “puede competir perfectamente con los dos países de Oceanía, que tienen más de 20 millones de cabezas”.

Riccetto, fanático de la oveja y especializado en la producción de carne ovina, considera que Uruguay “debería ingresar en esa competencia y producir un cordero que puede ser hasta mejor que el cordero de Oceanía. Tenemos que ingresar a nichos de alto valor, donde se valoran mucho las razas carniceras que producen carne de elite, que se destaca en las boutique de carnes especializada”.

Calidad. Por su parte, Patricio Capandeguy, presidente saliente de la Sociedad de Criadores de Hampshire Down, sostiene que su raza también produce “un cordero de excelente calidad” y afirmó que, seguramente, “sea el mejor cordero mamón como raza pura y como cruzante. El Hampshire Down le otorga a ese cordero una calidad única”.

Compartió la visión de Riccetto. “Como productor de carne, Uruguay debe mirar a los principales exportadores del mundo” y mostrando su pasión por la raza que cría, consideró que “la Hampshire Down es la preferida de los mercados que demandan alta calidad de carne”. Eso es lo que sucede en Oceanía.

Incluso, Capandeguy consideró que “respetando la producción lanera, es posible usarla en cruzamiento terminales”, porque ofrece “la posibilidad de producir un cordero de elite”. Las razas dedicadas a la producción de carne ovina ya están organizadas en el Consorcio Carne Ovina y suman sinergias con el Secretariado Uruguayo de la Lana, buscando mejorar la producción y exportación.

“Estamos tratando de enviar señales, para que se impulse la producción de carne ovina de altísima calidad y performance para poder diferenciarnos. Vamos a seguir golpeando puertas, creemos que el gobierno y las instituciones tenemos que hacer más”, afirmó Riccetto.

El criador considera que “unidos entre las Sociedades de Criadores, tenemos que salir al mundo a golpear puertas, a bajar aranceles y negociar producto por producto. Ese es el gran desafío que tiene la ovinocultura a nivel de carne ovina de alta calidad”, explicó.

Fuente: El Pais

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