15 de septiembre de 2020 11:00 AM
Imprimir

Corvina: mercado frenado y caída de precios

África compra mucho menos y a precios por debajo del costo. En la cooperativa La Nueva Arhehpez de Mar del Plata clasifican y congelan para stock a la espera de que mejore la demanda. El frigorífico volvió a funcionar después de estar cerrado dos semanas por casos de Covid-19.

La cooperativa La Nueva Arhehpez fue uno de los primeros establecimientos en tener casos de obreros contagiados en la industria del reproceso de pescado fresco en Mar del Plata. Fueron catorce positivos que obligaron a cerrar y desinfectar el frigorífico por unos días. Luego se sumaron otros casos y la decisión de la comisión directiva fue bajar la persiana y cumplir el aislamiento toda la nómina de socios para reanudar el trabajo con mayores certezas.

La semana pasada reanudó la actividad clasificando más de 300 cajones de corvina para Traweluwn SA, en Champagnat y Belgrano. “El virus nos complicó un montón porque nos agarró justo en el momento de mayor actividad, pero creo que tomamos la decisión adecuada de cerrar y cumplir con el tiempo de aislamiento para volver recuperados”, contó Juan Narváez, presidente de la Cooperativa.

Algunos trabajadores lavan y clasifican corvina entera por tamaño y la ponen en cajas que van a la cámara frigorífica en dos pastillas de 10 kilos cada una. Los fileteros cortan pescadilla de la que también llegaron unos 300 cajones.

La corvina se clasifica por tamaño: SS, S, M y L. Cada mercado tiene su preferencia aunque las de más de un kilo hoy no tienen demanda, cuenta Adrián Ganin, el dueño del pescado que clasifican y cortan los socios de La Nueva Arhehpez.

“El mercado de la corvina se paró esta semana. Teníamos quince países donde vendíamos y en todos han frenado las compras. Tengo 600 toneladas de corvina de 1000-Up en cámara que no tienen salida. Y otras 1200 toneladas de tamaño más chico que tampoco tiene salida”, reveló el industrial, uno de exportadores frecuentes de corvina.

África es el principal destino de corvina al exterior pero en estos momentos los consumidores han dejado de comprar: Nigeria, Congo, Angola. “Camerún sostiene un poco los pedidos pero muy por debajo de lo que vendimos el año pasado y el primer trimestre de 2020. Y el precio ha caído entre 200 y 300 dólares la tonelada en las últimas semanas en relación a un mes atrás. Y ya era más bajo que a principios de año”, aseguró Ganin.

Parte de este fenómeno no se explicaría en el contexto de crisis que atraviesan los precios de las materias primas en medio de la pandemia sino en nuevos actores que habrían ingresado a la exportación de corvina que, ante la necesidad de recuperar liquidez, vendieron partidas a precios muy inferiores al piso que tenía un mercado ya deprimido.

“Muchos toman esos valores de referencia y se confunden porque en realidad estamos por debajo de los costos. Aguantamos el pescado en cámara y hacemos un poco más de stock porque confiamos en una recuperación de los precios”, explicó el industrial.

Esta parálisis y caída de precios en el mercado de destino se reflejará pronto en los muelles donde la flota costera sigue pescando el recurso. Más en estos últimos días debido a que apareció recurso a diez horas al sur de Mar del Plata.

“Ya nos avisaron que no pueden seguir pagándola a 50 pesos por kilo como venían comprándola, pero nosotros más barata no podemos venderla”, confió un armador ante la consulta de este medio. “Si, yo pedí bajar un poco el precio pero me dicen que no pueden”, reconoció Ganin. “En este contexto puedo comprar un viaje más. Después levantaré las compras porque es inviable”, confesó.

Según la estadística oficial, las exportaciones de corvina en el primer semestre no reflejaron este panorama negro que advierte el empresario. Entre enero y junio se exportaron 5.200 toneladas por 7,3 millones de dólares, a un valor promedio de 1.403 dólares.

Estas cifras representan una caída del 9,6% en volumen, 16,5% en divisas y 7,6% en el precio promedio de venta. Claro que el mes de junio que reporta el Informe de Coyuntura comenzaba a reflejar una caída en el precio y el valor promedio ubicándose en torno a los 1.330 dólares. Hoy apenas se mantendría sobre los mil dólares la tonelada y con una demanda deprimida.

Publicidad