16 de septiembre de 2020 11:08 AM
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Uruguay : Sugieren reestructurar la manera de vender carne

En el marco de la Expo Prado 2020, el INIA realizó el debate “Carnes UY: Diferenciación y valor a través de la información”

Repensar una agenda interna, trabajar en el bienestar animal, cambiar la estrategia en la venta de carne, vender historias y exportar confianza fueron algunos de los conceptos más importantes que dejaron sobre la mesa expertos de toda la cadena cárnica.

En la tarde de este martes, en el marco de la Expo Prado 2020, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) llevó a cabo el debate “Carnes UY: Diferenciación y valor a través de información”, del cual participaron los ingenieros agrónomos PhD. Marcia del Campo, Gabriel Ciappesoni, Verónica Ciganda, Bruno Lanfranco, el doctor Marcelo Secco y el contador Jaime Miller.

En primer lugar, José Bonica, presidente del INIA, hizo hincapié en que Uruguay “siempre fue una tierra de oportunidades” y que pensaron la conferencia para que los productores y demás integrantes de la cadena se lleven a sus casas “ideas para seguir procesado” y “para tomar mejor políticas públicas”.

Facilidades. El ministro de Ganadería Agricultura y Pesca Carlos María Uriarte expresó que las necesidades y los requerimientos que tiene el mundo hoy –como bienestar animal y producir a cielo abierto en campos naturales– son “fáciles y sencillos” para Uruguay.

De todas formas, valoró que Uruguay ha logrado dos hitos importantes: por un lado, ser el país que supo vender la carne más cara del mundo; y luego llegar a los tres millones de terneros.

“Apostemos por la ganadería que todavía tiene mucho para dar”, concluyó.

Carlos María Uriarte y José Bonica

Cambiar el chip. Marcelo Secco, CEO de Grupo Marfrig para el Cono Sur y presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (CIF), valoró a la institucionalidad “muy buena y muy grande” que tiene Uruguay, aunque opinó que “tiene que mejorar muchísimo el nivel de discusión en INAC”. “O levanta y mejora su estrategia de carne o pasaremos a jugar en segunda liga. En el ejercicio de revisión de los temas estratégicos de una buena lectura del mercado están las herramientas”, afirmó.

En ese sentido, hizo referencia a que “los vehículos están”. “Es bueno rescatar los elementos fuertes que a nivel de investigación se trabajan. Tenemos que conjugar para redireccionar en forma ágil la estrategia”, continuó.

A modo de ejemplo, mencionó que hay países de la región –con mayor presión en materia ambiental– que han desafiado al mercado presentando producciones certificadas de carbono 0. Esa conjunción, dijo, sigue funcionando y Uruguay “tiene que ser mucho más eficientes de la coordinación público-privada”.

“Cuando uno alinea las oportunidades comerciales, Uruguay aliena a sus jugadores. La estructura la tenemos, tenemos que ser mucho más eficientes, más inteligentes en la discusión de la agenda que tenemos. El ámbito está, el nivel de discusión no. Uruguay tiene que manejar el doble equilibrio de captar valor y crecer en equilibrio. Tenemos que estar dispuestos a reestructurar algunas cosas”, concluyó.

Marcelo Secco

Exportar confianza. Jaime Miller, director ejecutivo de Uruguay XXI, sostuvo que Uruguay es pionero en la industria y que tiene una historia que el mundo no tiene. También habló sobre la credibilidad del país y su institucionalidad: “Uruguay exporta confianza”, afirmó.

“La historia de la producción con bienestar animal, con manejo de pasturas y buena genética se repite en muchos productos: en citrus, lana, miel, vinos. Uruguay tiene una historia en común para contar es creíble. El desafío es que todos los productos cuenten esa historia”, indicó.

Libertad e inteligencia. Lautaro Pérez, gerente de Marketing del Instituto Nacional de Carnes (INAC), explicó que Uruguay ha trabajado con su marca, la cual no deja de ser una promesa. Llegamos en esa promesa y es extensible a todos los rubros: “Las carnes de Uruguay son la expresión de libertad e inteligencia”, dijo.

Explicó que es una frase “sumamente poderosa” y que es extensible a otros sectores: “En libertad e inteligencia están los valores de quienes trabajan en el sector ganadero y de la carne”, dijo.

También hizo referencia a la necesidad de comprender a los consumidores, una de las principales falencias del país dado que, según dijo, “nuestra comprensión de los consumidores es bajísima”.

“No hay desafío más grande que encausar los esfuerzos y encausarlos de forma irrenunciable. Una alienación entre lo que investigamos producimos”, concluyó.

Lautaro Pérez

Vender confianza. Marcia del Campo, Investigadora principal del Programa Nacional de Investigación en Producción de Carne y Lana de INIA, especializada en Bienestar animal, utilizó sus minutos para expresar la necesidad de trazar una agenda interna que le permita a Uruguay vender confianza.

“No podemos seguir tratando animales como máquinas. Las buenas prácticas son un buen manejo. Proponemos una agenda hacia adentro que permita vender confianza”, insistió.

La experta indicó que Uruguay produce calidad, pero que desde hace unos años hay un nuevo factor: la calidad social, ética o de proceso. En ese sentido, planteó la necesidad de minimizar el estrés y dolor, dado que está científicamente comprobado que las buenas prácticas de manejo se traducen en mayor ganancia, productividad y calidad de producto.

De hecho, dijo, el 98,5% de las pérdidas de la cadena están asociadas al manejo. Por lo tanto, aseguró: “El mensaje más claro es que es lo correcto y que es buen negocio para todos”.

“Vemos con gusto la agenda cárnica: trabajar en los aranceles y romper barreras sanitarias. Desde la ciencia creemos que la misma debería incluir un objetivo hacia adentro que asegure un cumplimiento mínimo por respeto al animal y al medioambiente”, expresó.

Además, aseguró que eso va a permitir agregar valor y contarle al mundo lo que hacemos: “Ser lo que le decimos al mundo que somos y empaquetar conceptos: vender confianza”, aseguró.

“Estamos en un excelente punto de partida, nuestras condiciones de producción son la envidia del mundo. Hacer un trabajo quirúrgico de extensión. Hay que erradicar la violencia de los sistemas de producción. Necesitamos voluntad política, trazar una agenda. Tenemos todo para lograrlo”, concluyó.

Marcia Del Campo

Ponerle números. Por su parte, Verónica Ciganda, directora del Programa Nacional de Investigación en Sustentabilidad Ambiental de INIA, actualizó los trabajos que realiza la institución sobre, entre otros, la emisión de gases de efecto invernadero.

“Nos importa el cuidado del medioambiente, las emisiones de metano son una pérdida de energía. Animales más ineficientes van en contra de la productividad. Nos importa el posicionamiento de Uruguay en el mercado internacional, porque se fijan en los procesos de producción, cómo fue la sustentabilidad de ese sistema”, expresó.

En ese sentido, informó que el INIA trabaja en dos enfoques: en la dieta (calidad y cantidad) y en el animal en sí mismo.

“Cuanto mayor es la calidad del alimento, menor es el metano. Hemos encontrado que las pasturas de alta calidad pueden reducir las emisiones de metano hasta en un 14%”, contó.

Explicó que todas las prácticas de manejo que promueven están a favor de la productividad de los sistemas. “Es un ganar- ganar”, concluyó.

El valor de la genética. Por su parte, Gabriel Ciappesoni, director del Programa Nacional de Investigación en Producción de Carne y Lana de INIA, habló de la implicancia y el derrame que tiene la genética en la ganadería nacional y reclamó “dar un paso más” en lo que refiere a la trazabilidad.

“Hoy la mitad del rodeo nacional, en ovinos pasa lo mismo, usan animales con genética evaluada y probada. El impacto que tiene es muy grande. El efecto derrame nivel país es muy grande”, dijo.

Entre otros temas, habló de la eficiencia de conversión mediante el cual se puede saber qué animal es más eficiente.

De todas formas, opinó que lo importante es poder cuantificar los datos: “Lo importante es que lo podemos cuantificar: el bienestar animal, la biodiversidad, cómo conservar los recursos del campo. Eso es lo que se viene en el futuro”, concluyó.

Gabriel Ciappesoni

Imposible. Bruno Lanfranco, coordinador de la Unidad de Economía Aplicada de INIA, señaló que la producción de carne tiene que “ser muy competitiva” para contribuir al desarrollo de todo el país.  Sostuvo, en tanto, que el status sanitario es muy importante, pero riesgoso.

Mientras muchos países entran con más del 90% de su exportación con preferencia arancelaria, Uruguay solo lo hace con el 21% de su carne por preferencias, informó. Y eso habla “del gran desafío que tiene Uruguay”.

“Aun así somos competitivos y sobrevivimos”, rescató.

Desde su punto de vista, es socialmente imposible vivir sin un Uruguay ganadero y resaltó que “más allá de las dificultades, tenemos que contribuir a generar información para la toma de decisiones”.

Fuente: El Pais

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