22 de septiembre de 2020 10:08 AM
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ICEX analiza las posibilidades para la tecnología alimentaria española en el mercado ruso

CompartiremailFacebookTwitterICEX ha elaborado un informe disponible en el siguiente enlace, en el que ha analizado la evolución del mercado de tecnología alimentaria en el mercado ruso así como las posibilidades que dicho mercado tiene para las empresas españolas. En el nuevo panorama del sector alimentario ruso, sus diferentes eslabones interactúan en un ecosistema más diverso, en […]

ICEX ha elaborado un informe disponible en el siguiente enlace, en el que ha analizado la evolución del mercado de tecnología alimentaria en el mercado ruso así como las posibilidades que dicho mercado tiene para las empresas españolas.

En el nuevo panorama del sector alimentario ruso, sus diferentes eslabones interactúan en un ecosistema más diverso, en un proceso cada vez menos lineal, en el que las nuevas tecnologías son capaces de conectar directamente a productores con consumidores o a grandes corporaciones con startups.

El Gobierno ruso también juega un papel importante en el fomento de la sustitución de importaciones en el sector y la penetración de la tecnología en campos como la agricultura, cuya productividad todavía está por detrás de las economías europeas.

La mayoría de las empresas destacadas del sector pertenecen al reparto de alimentos y comida preparada. No obstante, recientemente otros subsectores están cobrando más relevancia y atrayendo inversiones, como son las fuentes alternativas de proteínas, la agrobiotecnología, los alimentos funcionales y la nutrición personalizada, los embalajes inteligentes o el Internet de las Cosas (IoT).

Por ejemplo, la industria agrícola posee un gran potencial de desarrollo, ya que actualmente su rendimiento es de 2 a 3 veces menor que en países de Europa Occidental, EE. UU. o Canadá. Además, el sector agrícola de la Federación de Rusia es una de sus industrias líderes (4,5 % del PIB) con posiciones sólidas en los mercados de exportación (Rusia es un gran exportador de cereales).

Las explotaciones agrícolas rusas representan un gran potencial de crecimiento; el país posee el 10 % del total de tierras cultivables del mundo y para 2025 planea aumentar el volumen de sus exportaciones a 45.000 millones de rublos (504 millones de euros, aproximadamente). Para este fin, es imprescindible la intensificación de la agricultura existente, el control estricto de los costes y la rentabilidad económica, así como el uso de las tecnologías más avanzadas en genética, alimentos, productos fitosanitarios y producción de semillas. Uno de los grandes impulsores de los proyectos de la industria es el Centro de Investigaciones de Skolkovo, donde se desarrollan programas como el de la “Biotecnología en la agricultura y la industria”.

El interés en el mercado del foodtech ruso es creciente, tanto por parte de clientes como inversores, instituciones y empresas. No todos sus nichos han sido explotados y, en general, se repiten las tendencias de Occidente con un ligero retraso. Los principales mercados rusos se encuentran en las regiones de Moscú y San Petersburgo. Algunos de los segmentos que las empresas entrantes deberían considerar son los siguientes: las proteínas alternativas y los alimentos funcionales, la agrotecnología o las soluciones inteligentes aplicadas a la restauración.

Las empresas españolas que se aventuren en el mercado ruso deberán tener en cuenta las peculiaridades del consumidor local y adaptarse a ellas. El gasto en comida es una parte importante del presupuesto de las familias, pues sus ingresos se han visto reducidos en los últimos años, sumando las consecuencias negativas de la pandemia y la depreciación del rublo.

Por lo tanto, en general, la estructura del consumo está dominada por productos alimenticios baratos y de baja calidad. No obstante, los consumidores están aumentando su predisposición a invertir más en comida de calidad, al igual que en comida ya preparada.

Fuente: Eurocarne

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