22 de septiembre de 2020 11:02 AM
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Como cabía esperar, Francia rechaza el acuerdo comercial entre la Unión Europea y El Mercosur

Francia comunica que se opone a que el acuerdo entre en vigencia porque estimulará la "desforestación" en Brasil.

Muchos celebraron, quizás apresuradamente, la suscripción (después de veinte años de cansadoras e infructuosas negociaciones) del acuerdo comercial entre el “Mercosur” y la “Unión Europea”. Se había así abierto, creyeron, una puerta a la esperanza de abrir los mercados del Viejo Continente a las exportaciones del agro sudamericano.

No ha sido así. Una vez más, Francia, que por décadas ha dañado –continua y ferozmente- al agro de nuestra subregión, acaba de comunicar que se opone a que ese importante acuerdo entre en vigencia.

Porque, dice, estimulará la “desforestación”, en Brasil.

Esa es la excusa oficial. La verdad es que lo hace porque los poderosos y siempre proteccionistas “sindicatos” empresarios que agrupan -en “FNSEA”- a los productores de carne francesa así lo exigieron vehementemente, desde el mismo primer momento. Como era previsible.

Francia vuele a dañar duro a nuestra región, a cara descubierta.

El acuerdo, claro está, habría permitido un aumento significativo (del 5% anual, en los primeros seis años) de la oferta regional de carnes rojas a los consumidores europeos.
Para los franceses, eso sería una competencia “desleal”, porque los productores del “Mercosur” tienen un “nivel de vida” inferior al de los de la “Unión Europea”, lo que, sostienen, supone una posibilidad “desleal” de competir en costos con alguna ventaja respecto de sus pares europeos. Lo de siempre, excusas de cualquier color.

Lo que no cabe silenciar más es cuál es el país directamente responsable del fracaso de los acuerdos comerciales y del proteccionismo: Francia.

Y cuales son las razones políticas sobre las que se edifica el nuevo fracaso. Francia debería, por su conducta, ser inmediatamente excluida de todas las oportunidades comerciales de nuestra región. Por ejemplo, en el sector del vino. En el de la manteca. En el automotriz. Y en el de todos los productos del agro, por igual.

Para que el inmenso daño que Francia no vacila un instante en causar a los productores del “Mercosur” no sea gratis. Y para que nuestros conciudadanos tengan bien claro desde donde provienen las permanentes iniciativas proteccionistas que por tantas décadas nos han castigado duramente, sin pausa. De Francia, queda visto.

Emilio J. Cárdenas

Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas

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