6 de octubre de 2020 01:21 AM
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La covid-19 acelerará la automatización de los mataderos

Las firmas dedicadas a la robótica ven incrementados sus pedidos.

Las unidades de procesamiento de carne representan unos 1.000 millones de dólares en ventas al año dentro del conjunto de los servicios de automatización a nivel mundial, que están en 215.000 millones de dólares, según Cantrel Gainco, que forma parte del grupo Bettcher Industries. Esta firma está especializada en comercializar este tipo de soluciones y comercializa, entre otros robots de deshuesado que fabrica Mayekawa. De acuerdo con Russ Storner, vicepresidente global de ventas, en 2019 se comercializaron 32 millones de dólares en robots deshuesadores de pollo de Mayekawa y para 2021 se esperan alcanzar unas ventas de 45 millones con equipos destinados a firmas como Tyson, Sanderson Farms y Peco Foods en EE.UU.

Estados Unidos, Canadá y Brasil, entre los principales productores y exportadores de carne, adoptaron tecnologías a un ritmo más lento que otros productores europeos o de Japón. La concentración de brotes de Covid-19 en mataderos en países del continente americano refleja en parte la gran dependencia del sector de las condiciones de trabajo con un gran número de personas en planta.

Frente a esto, implementar la automatización puede resultar en una mayor seguridad alimentaria y de salud pública entre los trabajadores. Pero planes como este están acompañados de costos que algunos consideran invaluables durante tiempos económicos difíciles, y los trabajadores temen que estén siendo reemplazados, no protegidos.

En el caso de Brasil, uno de los principales operadores de porcino, Frimesa, está construyendo una planta cárnica en Assis Chateubriand, en la que implementará cinco robots dedicados a abrir la canal del cerdo sacrificado con un coste de unos 500.000 euros la unidad.

Olymel, una de las empresas de pollo y cerdo más grandes de Canadá, ha decidido acelerar la automatización y quiere utilizar robots para clasificar cortes de carne, envasar el producto y apilar cajas, según el vicepresidente de Ingeniería y Proyectos, Marco Dufresne.

Tyson, el mayor vendedor de carne de EE.UU., está intensificando sus esfuerzos de automatización debido a la pandemia, dijo el director de ingeniería Doug Foreman. “Hay un sentido de urgencia, sin duda”, dijo.

Este verano, Tyson probó en su centro de automatización en Arkansas un robot que usa visión artificial para transportar pechugas de pollo desde una cinta transportadora hasta las bandejas plásticas que se venden en los mercados.

Con el aumento de la demanda minorista, Pilgrim’s Pride, en la que JBS tiene una participación mayoritaria, dijo en julio que utilizará la automatización para duplicar la capacidad de una unidad de Minnesota para la producción de carne de pollo vendida en bandejas. La fábrica sufrió un brote de covid-19 en abril.

“Los brotes de coronavirus darán un ‘toque extra’ a la necesidad de automatización, porque cuantas menos personas tenga, menos probabilidades tendrá de sufrir uno de estos brotes”, dijo Henrik Andersen, director comercial de Frontmatec, productor de equipos y automatización para la industria alimentaria.

Aunque el brote del virus destacó las ventajas de la automatización, sus consecuencias económicas, por otro lado, limitaron el alcance de grandes inversiones en tecnología. Las industrias cárnicas hicieron pedidos de equipos de hasta 400,000 dólares a Cantrell Gainco, pero suspendieron proyectos más costosos, dadas las incertidumbres sobre cómo la pandemia afectará el flujo de efectivo y la demanda de los consumidores, dijo Russ Stroner

Fuente: Eurocarne

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