7 de octubre de 2020 10:39 AM
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Langostino fresco y su impacto en el trabajo en tierra

El marisco tiene en la industria del reproceso fresco en Mar del Plata cada vez mayor protagonismo con trabajo registrado, eventual y en cooperativas, generando una regularidad que hace tiempo dejo de tener con la merluza. Desde la Provincia trabajan con el gremio y los frigoríficos para un convenio específico.

El crecimiento que este año tuvo la flota fresquera de altura de Mar del Plata en la participación de los desembarques de langostino patagónico en la jurisdicción de aguas nacionales se refleja también cientos de millas más al norte, en las calles del puerto de Mar del Plata, donde aumentó el número de frigoríficos que reprocesan el marisco fresco tanto para exportación como para mercado interno.

Iberconsa, Pampa Fish, Frigorífico del Sud Este, Natusur, Asudepes, eran los nombres que siempre figuraban como grandes jugadores en el reproceso de materia prima fresca. Pero este año se sumaron otros establecimientos como Apolo Fish, Surtrade, Enfripez Continental, Ichibank, Alimenpez, Ludapez y Catesur, en el Parque Industrial, donde congelan materia prima porque las otras cámaras no dan abasto.

Cuesta ser preciso en la cantidad de mano de obra ocupada porque no todos están bajo relación de dependencia sino que tercerizan en cooperativas de trabajo, como Asudepez y Comercial INAL, o son cooperativas propias como La Nueva Arhehpez, Del Norte y Prensa del Mar, donde se reprocesa lamateria prima.  Incluso hay empresas que tienen pocos obreros registrados como Mar Picado, “Santa María y Desafío pero contratan personal adicional cuando necesitan aumentar la producción.

En el SOIP creen que son entre 1.100 y 1.300 trabajadores que se vinculan en estos meses con el langostino, entre un 35 y 40 por ciento registrado bajo convenio y el resto en el sistema cooperativo. En el gremio creen que el marisco ayudó mucho a mantener la paz social que se vive por este tiempo en las calles del puerto.

Claro que el coronavirus también impactó en los eslabones productivos de esta cadena de reproceso como lo ha hecho y lo sigue haciendo en la flota fresquera. La ola de contagios desde que la ciudad comenzó con circulación comunitaria del virus generó plantillas de personal reducidas y problemas para mantener óptimos niveles de producción.

Mientras la estadística oficial de exportaciones marca un crecimiento de las ventas de langostino excepto entero, declina el reproceso de merluza en Mar del Plata. “Para producir una tonelada de filet de merluza se requieren 28 personas; para hacer una tonelada de EZ Peel se requieren 125 personas”, dice Alejandro Berasategui, de Emfripez Continental, donde emplea a unos 100 obreros.

El EZ Peel es un tipo de subproducto de la cola de langostino muy demandado esta temporada. A la cola sin pelar se le hace un corte pequeño sobre el lomo y se la devena. Es un oficio altamente calificado.

Iberconsa hace mucho de este producto en el frigorífico Giorno. También Tail On, que es otro subproducto de la cola, pero que conserva el último segmento de cáscara y la colita. Además del pelado y devenado más tradicional.

El langostino de Iberconsa pasa por tres frigoríficos. Lo descabeza y clasifica Natusur. Llega a la mesada de Giorno donde peladores -exfileteros del Convenio 75- hacen esos tres subproductos y luego se lo envían a Pampa Fish para el congelado y envasado en bolsas de distinto tamaño. El mes pasado la empresa produjo 110 toneladas de este tipo de productos con mano de obra intensiva.

“El langostino tiene mucho potencial como generador de mano de obra intensiva. Hay infraestructura en la industria; saladeros que han quedado sin uso, que pueden adaptarse para generar nuevos puestos de trabajo”, asegura Oscar Poletti, de Pampa Fish.

“Si no se corta creemos que podemos llegar a producir unas 500 toneladas esta temporada”, cuenta Ciro D´Antonio de Frigorífico del Sud Este. “Este año no hacemos cola en bloque sino que todo es con más valor, cola sin pelar, pelada y devenada; en bolsas de 2 libras para USA o a granel en cajas de 12 kilos para Europa y Rusia”. Newsan manda a reprocesar al frigorífico y también compra langostino fresco de los barcos de Buena Proa.

Asudepes, donde funcionaba la planta Barillari, hace un trabajo menos específico. Los casi 70 operarios registrados descabezan y clasifican langostino para diferentes empresas. Mayormente hacen cola en bloque pero también pelado y devenado para terceros. Buena Proa y Maronti están entre sus principales clientes. Cuando hace falta más mano de obra, suma eventuales de una cooperativa. Han llegado a ser cien obreros más para atender la demanda, en jornadas extendidas de trabajo.

“Desafío”, también tiene un pequeño grupo bajo relación de dependencia, principalmente camaristas y envasadoras que colocan pescado en bloque para congelar en sus propias instalaciones. “Hicimos casi mil cajones y convocamos a ochenta trabajadores de cooperativa. La experiencia no fue mala pero hay que ajustar algunos detalles”, revela Oscar Sayago.

Poletti no es de la idea de extender el trabajo a los sábados a la tarde y los días domingos como piden otros industriales para estar disponibles si llega a entrar langostino fresco un sábado a la mañana. “Prefiero que descansen un día y vuelvan los lunes descansados”, acota el industrial.

El langostino parece haberle llevado paz a la convulsionada Apolo Fish y sus sesenta obreros registrados, que tuvo medidas de fuerza meses atrás por reclamos laborales. Ahora prestan servicio de reproceso para distintas empresas. “Hacemos descabezado pero sobre todo envase y congelado aprovechando que tenemos el giro freezer. La gente trabaja bien, hace horas extras y si hay más langostino cuando termine Nación necesitaríamos incorporar más personal”, dijo Roberto Paredes, uno de los socios del frigorífico.

El langostino también se reprocesa para el mercado interno. Lucrino Mare; Ludapez y Alimenpez son algunas de las más importantes. “Tenemos treinta obreros que reprocesan langostino cuando existe la oportunidad de comprar fresco en Mar del Plata. Hacemos entero cocido y crudo; cola pelada y devenada, cocida y cruda para mercado interno. Cuando hay materia prima tratamos de hacer stock”, contó Fernando Mellino, quien trabaja con su hermano Juan Pablo.

Desde Pesca de la Provincia reconocieron estar conversando con industriales y el sindicato para tratar de elaborar un convenio particular capaz de incorporar a todos los trabajadores que se vinculen con alguna de las tareas de reproceso de langostino.

“Para nosotros es importantísimo que se trabaje con el langostino en Mar del Plata. Este año fue posible porque la flota fresquera pudo pescar más y aportó más materia prima”, dijo Carla Seain, la subsecretaria de Desarrollo Agrario y Calidad Agroalimentaria.

“La intención es poder hacer un convenio aparte. Seguramente llevará su tiempo y se requerirá de la participación de todos los actores pero implicaría tener un encuadre laboral que le sirva a todos”, amplió la funcionaria.

Mano de obra calificada, sistemas de producción con tecnología y capacidad de almacenaje y frío sirvieron para que haya más armadores dispuestos a apostar por Mar del Plata y su capacidad de reproceso en tierra. Por ahora se ha demostrado que la industria local está en condiciones de asumir ese desafío.

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