16 de octubre de 2020 12:44 PM
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El langostino fresco aporta soluciones de empleo a Mar del Plata

La flota de barcos que captura y almacena el marisco fresco pudo pescar más que el año pasado y abastece de materia prima a frigoríficos locales donde más de 1300 obreros obtienen altos salarios. Las exportaciones del producto con valor agregado aumentaron en volumen y resignaron poco precio.

Mar del Plata enfrenta una aguda crisis de empleo y el trabajo que genera descabezar y pelar langostino fresco es una alternativa que permitió en este 2020 que eslabones importantes de la industria pesquera que trabaja con materia prima de origen marino fresco, en frigoríficos ubicados en el barrio puerto, no saltaran por los aires.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) difundió semanas atrás las cifras de pobreza e indigencia en el principal puerto pesquero de Argentina. La radiografía del primer semestre marcó que en Mar del Plata hay 249.997 pobres (38%) y 76.938 indigentes (12%). Unos días antes la ciudad recibió el primer martillazo: con el 26,5% de desocupación es la capital nacional del desempleo.

La radiografía del primer semestre marcó que en Mar del Plata hay 249.997 pobres (38%) y 76.938 indigentes (12%). Unos días antes la ciudad recibió el primer martillazo: con el 26,5% de desocupación es la capital nacional del desempleo.

“La diferencia se nota más en kilos por persona por hora”, dice Alejandro Berasategui, de Enfripez Continental, un frigorífico que emplea a más de 100 trabajadores en el descabezado y clasificación del marisco patagónico.

Para una tonelada de filet de merluza necesitas unas 35/40 personas; para una tonelada de Easy Peel de langostino, mínimo 125 obreros“, especifica el industrial. El Easy Peel es la cola del marisco con cáscara pero que se le aplica un corte sobre el lomo y se le extrae el intestino. Los expertos señalan que de esta forma el langostino conserva mucho más el sabor al momento de cocinarlo.

Y este año la merluza muestra una mala cara que se resume en las pocas ventas al exterior disminuidas por una fuerte contracción en los precios. Según el informe de coyuntura de la Subsecretaría de Pesca, entre enero y agosto se exportaron 51 mil toneladas que generaron 116 millones de dólares. El precio promedio fue de 2253 dólares. Las cifras representan una rebaja del 16% en volumen, 26,4% en valor y un 12,2% precio promedio.

En este contexto para muchos frigoríficos el langostino fue una tabla de salvación para mantenerse ocupados y lograr cierta rentabilidad que hoy (y hace un par de años ya) no ofrece el trabajo de cortar merluza y convertirla en dos filetes sin espinas ni piel.

Para muchos frigoríficos el langostino fue una tabla de salvación para mantenerse ocupados

En Mar del Plata, además de Easy Peel se produce la cola tipo Tail On, otro subproducto del langostino, que conserva el último segmento de cáscara y las pequeñas aletas del timón. También se procesa cola pelada y desvenada, que se exporta en diversos envases. Desde el bloque de 6 kilos hasta en bolsas individuales con 2 colas cada una, listo para el consumidor final en la góndola del supermercado. Otros frigoríficos le suman valor al marisco y congelan colas que envasan en bolsas de 800 gramos y a granel, en cajas de 12 kilos, según el mercado que lo demanda.

Otros frigoríficos exportan cola en bloque, una pastilla de cola sin pelar de entre 10 y 12 kilos, clasificada según tamaño.. Es una tarea que no demanda tanta calificación pero que igual genera mucho empleo intensivo. “El langostino tiene mucho potencial como generador de trabajo pero se requiere que haya estímulos mayores al agregado de valor en tierra”, sostiene Oscar Poletti, directivo de Pampa Fish y presidente de Cafrexpot, la cámara que agrupa a frigoríficos exportadores.

El langostino exportado de esta manera ha logrado esquivar el impacto que provocó el coronavirus en los destinos principales del producto, cosa que no ha sucedido con el langostino entero, consumido principalmente en circuitos de la hotelería y gastronomía estrechamente ligados al turismo y la recreación.El langostino tiene mucho potencial como generador de trabajo pero se requiere que haya estímulos mayores al agregado de valor en tierra

Según cifras del INDEC, entre enero y agosto las exportaciones de langostino entero cayeron en volumen un 56% en relación al año pasado, generando divisas por 127 millones de dólares, un 62% menos, con un valor promedio de 5 mil dólares la tonelada promedio, un 14% por debajo que el año pasado.

En cambio los subproductos del marisco muestran mejores números. En volumen se exportaron 38.237 toneladas, un 5% más que en los primeros 8 meses del año. Se generaron 276 millones de dólares, un 2% menos, con un precio promedio de 7216 dólares, un 7% menos que en el período analizado.

Iberconsa fue la primera empresa que apostó por reprocesar langostino fresco en su frigorífico de Mar del Plata.y es el principal jugador de la industria con una producción de más de 100 toneladas mensuales. En su planta da trabajo directo a más de 120 obreros y genera trabajo en otros establecimientos.

El langostino de Iberconsa pasa por tres frigoríficos. Lo descabeza y clasifica Natusur. Llega a la mesada de Giorno donde peladores -ex fileteros de merluza- hacen los distintos subproductos y luego se lo envían a Pampa Fish para el congelado y envasado.

Como Enfripez, Iberconsa, Natusur ya hay más de una docena de frigoríficos que emplean en total a más de 1200 obreros con salarios que no bajan de los 25 mil pesos por quincena a partir de jornadas prolongadas e intensivas de trabajo.

Mar del Plata tiene una capacidad ociosa que perfectamente podría adaptarse y de continuar habiendo materia prima más de 30 plantas frigoríficas de procesamiento podrían sumarse dentro de un proceso de inversiones, capacitaciones de personal y crecimiento productivo que generará más divisas. “Hay grandes superficies cubiertas que antes ocupaban saladeros de anchoita que podrían adaptarse y sumar mano de obra intensiva con el langostino”, refleja Poletti.

Del total de trabajadores, menos de la mitad está registrado bajo convenio colectivo aunque desde el Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP) reconocieron estar trabajando para un convenio exclusivo para el marisco.

El langostino no se pesca todo el año sino que su zafra comenzó en el mes de junio y se extendió hasta estos días. Se pesca en aguas nacionales, un área comprendida entre los paralelos 45°S y 41°S. Para que los frigoríficos y obreros dispongan de materia prima fresca este año fue fundamental el aporte de los barcos fresqueros que participaron de la zafra. Este año llevan declaradas 42 mil toneladas cuando en todo el año pasado habían sido 36 mil.

Al langostino también lo pescan barcos congeladores, que capturan, clasifican y congelan langostino entero o cola de langostino en cajas de 2 kilos, directo para exportación. Este año dicha flota tuvo una disputa sindical con el SOMU y comenzó a pescar un mes más tarde.

Esta situación generó que la flota que lo captura fresco tuviera que llevar a cabo la prospección, un estudio preliminar para determinar en qué zonas hay una mayor concentración de langostinos de talla comercial para que el resto de la flota pesque en áreas donde mayormente hay ejemplares adultos y así preservar a los juveniles

“Hemos podido pescar mucho mejor que el año pasado. Es la recompensa al gran esfuerzo, a las ganas de trabajar que tienen los pescadores y que permitieron superar todos los contratiempos de logística que generó el coronavirus”, reconoció Daniel Coluccio, el gerente de ALFA, una asociación que agrupa a la mayoría de los dueños de barcos que pescan langostino.

El marisco que capturaron los buques fresqueros se desembarcó mayormente en puertos patagónicos, más próximos a la zona de pesca, aunque algunos también lo hicieron en Mar del Plata a partir de un compromiso con las autoridades de Pesca de la Provincia para fomentar el empleo.

“Para nosotros es importantísimo que se trabaje con el langostino en Mar del Plata. Este año fue posible porque la flota fresquera pudo pescar más y aportó más materia prima”, dijo Carla Seain, la subsecretaria de Desarrollo Agrario y Calidad Agroalimentaria.

Para mantener este circuito activo y pueda crecer desde ALFA presentaron días pasados un petitorio ante el Consejo Federal Pesquero (CFP), para que cuando se habilite la temporada de pesca en aguas provinciales de Chubut, pueda abrirse un área contigua, en guas nacionales. El objetivo es que en esa zona puedan operar durante los meses del verano un grupo de barcos fresqueros de altura. Las autoridades pesquera y los investigadores del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) deberán definir si están dadas las condiciones para que eso ocurra.

Mucho del langostino que se exporta como cola en bloque termina siendo reprocesado en terceros países como Perú, Tailandia y Vietnam. Es materia prima que podría generar más mano de obra en Argentina, tanto en Mar del Plata como en ciudades patagónicas.

“Tenemos la materia prima, tenemos infraestructura, trabajadores para procesarlo y congelarlo pero los frigoríficos chicos no cuentan posibilidades de financiamiento para contar con un capital de trabajo que permita manejar esos volúmenes. Si lo tuviéramos podríamos trabajar con el langostino todo el año”, dice Ciro D´Antonio, de Frigorífico del Sud Este, que exporta langostino a Estados Unidos y países de UE.

Si las autoridades atienden esta debilidad que muestra el circuito productivo en algunos eslabones, el langostino puede aportar soluciones a las urgentes necesidades de empleo que tiene Mar del Plata. Puede ser el motor que recupere a la industria pesquera que se sostiene en el aparato instalado en tierra y activar cientos de puestos de empleo que hoy estarían perdidos con la falta de rentabilidad que exhibe la merluza hubbsi, por volumen, el principal recurso pesquero del caladero nacional.

Compradores

China encabezó las compras de cola de langostino en este 2020 y pese al Covid, el país asiático demandó más productos que en los primeros 8 meses del año pasado. Fueron casi 12 mil toneladas de productos elaborados en tierra, que generaron unos 80 millones de dólares. Fueron 2 mil toneladas y 7 millones de dólares más que en el mismo período del año pasado.

Estados Unidos es un mercado apetecible para los industriales exportadores de langostino elaborado argentino. Según el propio INDEC, es donde más se paga el producto elaborado a un valor promedio de 9489 dólares la tonelada. Las ventas a ese país rozaron las 3 mil toneladas, lo que implicó un aumento del 54% en volumen y un 64% en valor.

Por: Roberto Garrone

Fuente: La Nacion

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