18 de octubre de 2020 10:12 AM
Imprimir

Sequía y precios del maíz presionan alza en cotización de carne vacuna

CompartiremailFacebookTwitterEl precio del kilo de asado de primera calidad o premium ya cotiza muy cerca de los 500 pesos en grandes supermercados y carnicerías. Y según se explicó desde el sector de los frigoríficos, la suba responde a diversos factores. Entre los más apuntados se recordó los mayores costos por la intensa sequía en el […]

El precio del kilo de asado de primera calidad o premium ya cotiza muy cerca de los 500 pesos en grandes supermercados y carnicerías. Y según se explicó desde el sector de los frigoríficos, la suba responde a diversos factores. Entre los más apuntados se recordó los mayores costos por la intensa sequía en el país y el precio ascendente del maíz, muy atado a la cotización del dólar. Se diferenció en tanto que la exportación de carne vacuna es una actividad menor que no influye significativamente en los precios internos.

“El primer motivo que hizo subir los precios fue la situación con la sequía que atrasó toda la recría, por lo tanto hay poca oferta de animales terminados. El segundo motivo es la fuerte alza del ternero de destete que en marzo valía 110 pesos el kilo y hoy vale 150 pesos. Si a esto le sumamos el precio del maíz (creciente y relacionado al dólar) hace que la ecuación de costos sea muy mala para los feedloteros. Por eso, la oferta de feed lot cayó drásticamente”, comentó Miguel Schiaretti, presidente de la Cámara de la Industria de Carnes de la República Argentina (Ciccra).

El directivo acotó que una situación extra se observa en el Mercado de Liniers que presiona los precios al alza.

“Han aparecido algunos compradores en el Mercado de Hacienda de Liniers (Buenos Aires) que están pagando mayores precios por categorías de vaca con destino a la exportación. Estos valores más altos, pagados por alguna ventaja en el tipo de cambio, les permiten comprar algunas vaquillonas o novillo faltón y presiona a los precios. Pero es una situación muy en particular que no refleja a lo que ocurre en el general de la industria”, consideró.

Schiaretti enfatizó que “también afecta a los precios toda la inestabilidad que hay en torno al valor del dólar. No podría proyectar a que precio estará la carne vacuna a fin de año si no sabemos cómo seguirá el tipo de cambio”, explicó en diálogo con El Territorio.

Recordó también que la carne vacuna viene perdiendo unos 7 kilos de consumo por habitante al año, hoy está en 52 kilos, frente a los 59 kilos que promediaba hace unos cinco años atrás.

Al panorama de las industrias, desde las carnicerías habían advertido días atrás los crecientes costos logísticos y operativos que les trasladaban los abastecedores.

Exportación por otro camino
Daniel Urcia, consejero por la Industria Frigorífica de exportación en el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna, explicó que la actividad no influye sobre los precios del mercado interno. Y que casi toda la cadena industrial está volcada a atender al consumo local.

“El mercado de exportación y de consumo de carne vacuna en la Argentina está desacoplado. Hay 400 mataderos de los cuales 50 están habilitados para hacer exportación, así que hay 350 mataderos frigoríficos que abastecen, únicamente y exclusivamente al mercado interno, con lo cual cualquier suposición de que la exportación puede dejar sin carne al mercado doméstico es absolutamente equivocada”, definió ante la consulta de El Territorio.

Enfatizó en su análisis que “el principal destino de la producción de carne en Argentina es el consumo interno, actualmente participa con un 72% y hubo años donde participó con más de un 90 por ciento. Hoy el consumo de proteína animal de los argentinos supera los 115 kilos de carnes por año siendo un récord mundial, que se componen de 52 kilos de carne vacuna, 47 de pollo y 17 kilos de cerdo. Es decir que hay un 50 por ciento que ya no es componente de carne vacuna. Ese componente asegura que todos los argentinos tienen acceso a la carne como alimento esencial”.

China pide con normalidad

Ricardo Schiavoni, directivo del Frigorífico Forres Beltrán en Santiago del Estero, explicó a El Territorio que actualmente China lidera los pedidos de carne argentina. “En Europa hay una fuerte retracción de pedidos porque se ha desatado una segunda ola con la pandemia por lo tanto no hay consumo de nuestras carnes, ya que fundamentalmente se consumían en restaurantes y hoteles. En ese escenario China mantiene pedidos normales, aunque es otro tipo de carne el que demanda”, explicó. Y detalló que “la carne para China es de vaca económica, de conserva o manufactura, va deshuesada. Ellos consumen la carne de una forma diferente a la nuestra ya que no manejan cuchillo o tenedor, por lo tanto toda la carne va cortada y ahí la calidad no tiene demasiada importancia”, dijo.

Publicidad