20 de octubre de 2020 00:03 AM
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Frigoríficos: pese al aumento de la faena, no hay incentivos para la inversión

La mayor producción solo permite cubrir los costos. Desde el sector piden bajar los derechos de exportación y eliminarlos para los cueros crudos.

En los primeros nueve meses del año, la faena de vacunos alcanzó las 10,5 millones de cabezas y la de porcinos se ubicó en 5,23 millones: eso permite proyectar para todo el año una faena vacuna de más de 20 millones de ejemplares entre ambos.

Estos números, según la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), son importantes y ayudan a sostener los mayores costos internos y la pérdida de valor de los subproductos.

El costado negativo, es que no alcanzan para generar expectativas de inversiones en la cadena cárnica, algo para lo cual “se necesitan señales claras y precisas por parte del Gobierno”, advirtió Daniel Urcía, presidente de Fifra.

“Que no se hayan disminuidos los derechos de exportación porque cierto sector del gobierno tema por el impacto que esa medida podría generar en los precios del mercado doméstico, neutraliza y casi que desmotiva las inversiones en el sector”, remarcó Urcía en su editorial mensual.

Asimismo, cuestionó la demora “injustificada” en la promulgación del decreto que exime del pago de derechos de exportación a los cueros crudos bovinos, una medida que el Gobierno prometió y que, al no cumplirse, implica menos ingresos para el sector, menos divisas para el país y menos empleo. 

Oferta y demanda

Para Urcía, la cadena porcina es un ejemplo de que las leyes de oferta y demanda que rigen en el mercado funcionan a la perfección, y que no se necesita ninguna mano del Estado que en vez de corregir distorsiones, las profundicen.

“El valor del cerdo se recuperó sustantivamente siguiendo el aumento del valor del maíz y, sin embargo, no se vieron menguadas las ventas. Algo similar deberá suceder cuando la hacienda terminada en los feedlots adecúe sus precios al alza, lo que permitirá corregir los mayores costos de la invernada y de la alimentación con su debido correlativo en el precio de la carne a nivel de carnicerías”, expresó Urcía.

Y continuó: “El mercado de carnes es el mejor ejemplo de transparencia en la composición del producto final y de la hacienda por la cantidad de oferentes y demandantes. Toda intervención del Estado lo único que generaría es mayor distorsión y desaliento de inversión”. 

En este sentido, recordó cuando el Gobierno intervino el mercado en 2008 y en apenas un año Argentina perdió 15 millones de cabezas, el equivalente al rodeo ganadero de Uruguay. “Una década después, no logramos recuperar ese stock”, subrayó urcía.

Al respecto, si bien mencionó la necesidad de políticas activas que impulsen al sector, afirmó que pueden sobrevivir sin eso, “pero no ocurre lo mismo ante políticas destructivas”.

Fuente: AgroVoz

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