21 de octubre de 2020 00:38 AM
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Otra “ayuda” a los patrones: hasta fin de año exportadores de cuero no pagarán retenciones

Así lo determinó por decreto el Gobierno. Hasta el 31 de diciembre las operaciones de venta externa de pieles y cueros serán desgravadas con el 12 % de derecho de exportación. Un “ahorro” patronal que no irá a los salarios de los obreros del sector.

Según se publicó este martes en el Boletín Oficial, el Gobierno de Alberto Fernández determinó la desgravación, hasta el día 31 de diciembre, del Derecho de Exportación (DE) a las operaciones de venta externa de pieles y cueros. Lo hizo a través del decreto 812/2020.

El decreto afirma que “la crisis sanitaria global provocada por la pandemia determinó una fuerte caída en los niveles de exportación de cueros, lo cual generó la acumulación de estos en la industria frigorífica, con consecuencias ambientales y sanitarias indeseadas, que ponen en riesgo el mantenimiento de la actividad”. La ecología y la salud como excusa para beneficiar al empresariado.

El texto oficial subraya que “hasta el presente, se mantienen las circunstancias emergentes de la pandemia en orden a la fuerte caída en los niveles de exportación de los cueros”. Por eso, dice, “una vez vencido el plazo establecido, se aplicará a las operaciones de exportación de las mercaderías el tratamiento arancelario regulado por las normas vigentes”, es decir una retención del 12 % que está establecida desde 2018.

Lo que no dice el decreto es que la decisión de eliminar por meses las retenciones a la exportación de cuero y pieles fue apenas se lo pidieron los empresarios del rubro, organizados por ejemplo en la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), que este mismo lunes solicitaron ese beneficio impositivo y, además, pidieron la baja en las retenciones por exportación de carne. “Es para incentivar las inversiones en el sector”, argumentan los mismos “inversores”.

Leonardo Rafael, presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (Camya), a su vez pidió más. Quieren que se terminen las retenciones definitivamente y no a través de prórrogas. “Los matarifes necesitamos que esta medida sea permanente, porque el valor de nuestros cueros tiene una gran incidencia en la carne que llega a la mesa de los argentinos”, dijo a Clarín Rafael.

Claramente, el “ahorro” impositivo de los dueños de frigoríficos y curtiembres no irá a los bolsillos de las trabajadoras y los trabajadores del sector. Cada dólar que dejen de pagar en retenciones esas patronales tendrá el mismo destino de siempre: inflar las cuentas bancarias de CEO y gerentes mientras los sueldos de quienes realmente generan esas riquezas se mantiene tan planchados y deprimidos como los del resto de la clase trabajadora.

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