26 de octubre de 2020 01:47 AM
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Rabobank estima que la concentración de las exportaciones de carne de cerdo hacia China puede ser un riesgo a largo plazo para el comercio mundial

CompartiremailFacebookTwitterLa demanda mundial de carne de cerdo se recuperó tras la interrupción de la covid-19 en la mayoría de las geografías, pero la oferta sigue siendo limitada en muchos mercados asiáticos. Este desequilibrio continúa respaldando la fuerte demanda de exportación del resto del mundo, lo que resulta en valores de carne de cerdo considerablemente más […]

La demanda mundial de carne de cerdo se recuperó tras la interrupción de la covid-19 en la mayoría de las geografías, pero la oferta sigue siendo limitada en muchos mercados asiáticos. Este desequilibrio continúa respaldando la fuerte demanda de exportación del resto del mundo, lo que resulta en valores de carne de cerdo considerablemente más altos, según Rabobank.

Por otro lado, la evolución de las importaciones chinas de carne de cerdo y los aumentos de dos dígitos en los envíos a otras naciones asiáticas afectadas por la peste porcina africana (PPA) han impulsado la suerte de la industria mundial de la carne de cerdo desde 2019. “La demanda asiática más fuerte ha sido extraordinariamente oportuna, ya que compensó la pérdida de demanda interna y las exportaciones más débiles debido a la Covid-19. Con este cambio, China ahora representa más del 40% de las importaciones mundiales de carne de cerdo, más de cuatro veces más que su competidor más cercano”, según Christine McCracken, analista sénior de proteína animal en Rabobank.

Sin embargo, a medida que China recupere su producción porcina nacional y se aleje gradualmente del mercado global, los exportadores se verán en apuros para encontrar mercados alternativos para estos volúmenes.

A nivel mundial, la capacidad de los procesadores para responder a las demandas de exportación sigue estando limitada por la disponibilidad de mano de obra, lo que limita la capacidad y la eficiencia de las industrias cárnicas, mientras que en Europa, los nuevos brotes de peste porcina africana agregan más limitaciones.

Los ganaderos de porcino, además, enfrentan un panorama desafiante, dados los crecientes costos de los alimentos, las tendencias económicas más débiles y el menor crecimiento de las exportaciones a medida que China reconstruye su suministro interno de cerdos.

“Desde su brote inicial de PPA en 2018, China se ha movido agresivamente para restablecer los suministros locales, y ya está experimentando un repunte en la disponibilidad nacional. Se espera que la producción de carne de cerdo china se normalice para 2024, lo que dejará un exceso de oferta mundial ”, dice McCracken.

En cuanto al continente europeo, las prohibiciones comerciales de las exportaciones de carne de cerdo alemanas tras la PPA están forzando una redistribución de la carne de cerdo dentro de la UE y creando una interrupción adicional de la cadena de suministro. 

En EE.UU. los precios del cerdo vivo han subido fuertemente ante el auge de las exportaciones y la escasez de animales en el mercado para el sacrificio.

Por último, en Brasil ya en el mes de agosto se ha alcanzado un nivel de exportaciones similar a todo el año 2019

Fuente: Eurocarne

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