26 de octubre de 2020 15:19 PM
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El dólar y su impacto en el campo: El precio del cordero y la lana

El incremento del precio del dólar informal sucede en un contexto en el cual no hay mercado para la venta de lana y a semanas de comenzar las transacciones de animales. Qué sucedió con la venta de carne de guanaco

La inestabilidad del dólar “blue”, precio informal de la moneda extranjera, repercute en todo el país, tanto en la incertidumbre por el aumento de precios, como así también en el campo.

“Mucha gente necesita vender lana porque no hay mercado internacional, pero además los que necesitan cubrir los gastos van vendiendo de a poco y tratando de conseguir venta chica para pagar los gastos de los próximos meses o la esquila”, precisó a TiempoSur, Miguel O´byrne, representante de Santa Cruz ante la CRA.

En el caso de la Patagonia esto sucede -repitió- en un contexto en el cual por ahora no hay actividad porque no se venden los animales y porque no hay mercado internacional para la lana.

Pero aún con la falta de mercado, el ruralista destacó que “muchos estarían esperando o no estarían vendiendo para saber qué pasa con el tipo de cambio”, el cual “se debe estabilizar en algún momento”.

Con el aumento del dólar informal a más del doble que el oficial, que actualmente está cerca de 200 pesos, provoca una clara “incertidumbre que hace que se espere, porque además en líneas generales la venta es una sola por año y si uno vende mal y se equivoca, perdió”.

Por ejemplo, si un productor vende a 30 días y cobra, pero en el medio existe una devaluación -que no es lo que pretende el Gobierno ya que sabe que aumentará la inflación- no podrá recuperar las pérdidas, por lo que “prefiere esperar o vender de a poco”.

“Es una mezcla de cosas, como no hay mercado de lana tampoco hay operaciones”, resaltó y recordó que los precios se pactan en dólares pero se pagan en pesos “al tipo de cambio oficial de Banco Nación menos la retención”.

Insumos

Todos los insumos del campo que produce los alimentos se adquieren a precio dólar, por lo tanto es inevitable que exista una suba de precios –como sucede ahora- si bien no se incrementa el dólar oficial.

“Los insumos son importados en su buena parte, como los componentes químicos, veterinarios, alambres, plásticos y demás, que dependen del tipo de cambio oficial más un 30% y con el factor de inestabilidad, el importador no sabe qué tipo de cambio tendrá dentro 30, 60 o 90 días, entonces naturalmente lo traslada a los precios ahora”, marcó.

Todo esto “frena la economía y nuestra actividad”.

Cordero

A mediados de noviembre comenzará la venta de animales ovinos, de los cuales el mayor porcentaje se destina al mercado nacional y en menor medida a la exportación.

Es esperable que exista una obvia suba de precios del cordero por la inflación que hubo desde diciembre de 2019, pero el incremento del dólar “blue” podría no influir, por ahora demasiado, salvo que el precio de moneda extranjera oficial tenga una fuerte suba a fin de año.  

“Influirá -estimó- en la oferta de la demanda nacional porque la mayor parte de los corderos se venden dentro del país, se exporta solo una parte y dependerá de a cuánto estará el precio del cordero en los supermercados y carnicerías”, resaltó.

Esto implica que en un contexto de pandemia, con bajo consumo, el precio “se deberá ajustar”.

“Difícilmente estén a precios demasiado exorbitantes al no haber mucha demanda si la gente no compra y los precios se mantendrían a cierto nivel. No habrá un salto estrafalario por más que el dólar haga un salto grande”, contó.

Guanaco – exportación

Hubo antes de la pandemia exportación de carne al mercado asiático de cortes adultos de corderos. “Habrá que ver cómo está esa demanda partir de diciembre”, se preguntó.

En cuanto a la venta de guanacos, que se iban a exportar y cuya temporada finalizó en septiembre (inicia en abril) se detuvo.

“Se han faenado cerca de 200 en frigoríficos pero por la cuarentena y la problemática de la logística, no se logró armar el circuito comercial para llevarlo a cabo aunque había potencial”, aclaró.

De “normalizarse” el contexto actual, se deberá aguardar hasta abril de 2021.

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