28 de octubre de 2020 22:37 PM
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Bienestar animal – mitos y realidades

CompartiremailFacebookTwitterEmpezamos con este artículo, una serie de acciones que nos llevarán a conocer un poco mejor porqué el bienestar animal, es sin duda uno de los pilares en los que debe basarse nuestro sistema productivo y como podemos implementar este bienestar al máximo en nuestras granjas, mejorando además nuestro rendimiento productivo. No voy a entrar […]

Empezamos con este artículo, una serie de acciones que nos llevarán a conocer un poco mejor porqué el bienestar animal, es sin duda uno de los pilares en los que debe basarse nuestro sistema productivo y como podemos implementar este bienestar al máximo en nuestras granjas, mejorando además nuestro rendimiento productivo.


No voy a entrar a hablar de la presión social, de las exigencias del mercado y de todas esas cosas de las que ya se ha hablado tanto, simplemente diré en este sentido que hoy en día todas las grandes empresas de producción de carne de cerdo tienen ya políticas orientadas a mejorar el bienestar de sus animales, a producir con cerdas alojadas en gestaciones grupales y esto es algo que no tiene vuelta atrás.


Pero hoy queremos hablar del bienestar animales desde el punto de vista puramente productivo y técnico y comprender porque es tan importante que lo implementemos en nuestras granjas.


¿Por qué es tan importante que nuestros animales tengan un alto estándar de bienestar animal? Porque este animal podrá:

Y esto hará que sin duda alguna este animal pueda:


En un estudio realizado en 2016 por Mainau, Temple y Manteca, en el Centro de Educación en Bienestar de Animales de Producción (FAWEC), perteneciente a la Universidad Autónoma de Barcelona. Se demostró que cerdas en ausencia de dolor al parto (tratados con analgésicos), obtenían un mejor crecimiento en sus camadas y una optimización de la transferencia de IgG.


Pero, si además producimos animales con altos niveles de bienestar animal, bien tratados y manejados, tendremos mejor calidad de carne y además el consumidor confiará mucho más en nosotros.


Podríamos resumir todo esto en la siguiente frase:


Por supuesto que el bienestar animal abarca a todas las fases productivas, desde la gestación hasta el sacrificio, pasando por la maternidad, el sitio 2 y sitio 3 y el transporte. Debemos por lo tanto revisar nuestros manejos y procedimientos en todas las fases para mejorar este bienestar.


En este caso nos vamos a centrar en el área de gestación para hablar de las gestaciones grupales y abordar algunos puntos críticos de estas:


PRODUCTIVIDAD


Uno de los grandes miedos cuando hablamos por ejemplo de trabajar con cerdas alojadas en gestaciones grupales es la posibilidad de tener más problemas que beneficios y de perder productividad en nuestras granjas. Esto podría llegar a pasarnos sino trabajamos adecuadamente con aquel sistema de gestación grupal que hayamos elegido, o sino entrenamos y preparamos a nuestro personal para ello, o si elegimos erróneamente el sistemas más adecuado para “nuestra granja”, pero la realidad nos muestra como en países como España, por ejemplo, la productividad en sus granjas no ha dejado de aumentar con el paso de los años incluso a partir del año 2013, cuando todas las granjas tuvieron que convertirse para alojar en grupos a todas sus cerdas a partir de los 28 días de gestación.


Aquí tenemos la evolución de los lechones destetados por hembra y año de una base de datos correspondiente a BDporc, el banco de referencia del porcino español, donde se recogen trimestralmente los datos de más de 900.000 cerdas correspondientes a cerdo blanco.


COSTE


Otro de los puntos críticos al hablar de bienestar animal y de nuevo en concreto de sistemas de gestaciones grupales es el coste de las instalaciones ya que existe la tendencia a pensar qué un sistema de gestación grupal es siempre más caro que un sistema de gestación con jaula individual. Pero, la realidad es que una gestación con un sistema completo de jaulas individuales necesita siempre de más dosificadores, más jaulas, más bebederos, una mayor compartimentación de la red de saneamiento, etc. Sin embargo, algunos de los sistemas de gestación grupal que tenemos disponibles hoy en día reducen estas necesidades y las sustituyen por una mayor tecnología, diseño, control del pienso consumido… (ya hablaremos de tipos de sistemas en otros artículos) que hacen que estos costes se puedan compensar. En Europa si fuera posible (por ley ya no lo es), hoy en día no sería más costoso construir una granja con gestaciones grupales que una granja con gestación 100% con jaulas individuales.


CLAVES DEL ÉXITO


Por supuesto que tener éxito con sistemas de gestación grupal requiere trabajar en la línea adecuada, analizar bien todas las necesidades e implementarlas. En futuros artículos hablaremos con mayor profundidad de todos estos puntos en los que no podemos fallar, pero para ir empezando, aquí os dejo los más importantes que debemos tener en cuenta:

Fuente:

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