30 de octubre de 2020 09:35 AM
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Ainia participa en el proyecto Proalt II para lograr proteínas alternativas a base de insectos

CompartiremailFacebookTwitterEn el marco del proyecto PROALT II (Investigación de fuentes alternativas de proteínas para el desarrollo de nuevos ingredientes con propiedades tecnológicas y saludables mejoradas), Ainia está investigando fuentes alternativas de proteínas como la lemna, insectos y single cell protein (SCP), para el desarrollo de nuevos ingredientes con propiedades tecnológicas y saludables mejoradas. Los insectos […]

En el marco del proyecto PROALT II (Investigación de fuentes alternativas de proteínas para el desarrollo de nuevos ingredientes con propiedades tecnológicas y saludables mejoradas), Ainia está investigando fuentes alternativas de proteínas como la lemna, insectos y single cell protein (SCP), para el desarrollo de nuevos ingredientes con propiedades tecnológicas y saludables mejoradas.

Los insectos han entrado en la cadena alimentaria como alternativa efectiva a la proteína animal. Según ha explicado Victoria Capilla, del departamento de Tecnologías de Fluidos Supercríticos-ALTEX de AINIA, “los insectos ofrecen muchas posibilidades a la industria como fuentes de proteínas saludables, sostenibles y respetuosas con el medio ambiente a un coste competitivo”

En la UE, desde que empezó a aplicarse el Reglamento 2283/2015 del 1 de enero de 2018 y hasta que se decida la inclusión de los insectos en la lista de nuevos alimentos (Reglamento (UE) 2017/2470) nos encontramos en un período transitorio que finalizará una vez se revise la inclusión de estos insectos:  Acheta domesticus, Tenebrio molitor, Locusta migratoria, Gryllodes sigillatus, Schistocerca gregaria, Alphitobius diaperinus, Apis mellifera, Grylloides sigillatus.

En los primeros resultados del proyecto ProALT II, que cuenta con el apoyo de la empresa valenciana FEEDECT, startup dedicada a la cría y procesado de insectos para alimentación animal y humana, los investigadores de Ainia han obtenido, un ingrediente proteico basado en harina desgrasada de un insecto modelo denominado Tenebrio molitor L, conocido como el gusano de harina.

En el proceso de desgrasado realizado con CO2 (proceso que ha eliminado más de un 95% de la grasa inicial), no se emplea disolventes orgánicos, ni altas temperaturas y se ha obtenido una harina desgrasada rica en proteínas, así como un aceite cuyas propiedades nutricionales están siendo estudiadas.

Este tipo de harinas proteicas ofrecen muchas posibilidades para poder ser incluidas tanto en la industria de ingredientes y productos dirigidos a la alimentación, como en la de piensos para animales.

Fuente: Eurocarne

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