3 de noviembre de 2020 00:25 AM
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España : La crisis no reduce el apetito exportador del sector agroalimentario

El total de las exportaciones creció casi un 5% entre enero y julio, según destaca un estudio de Caixabank Research

Resistencia de puertas adentro y fortaleza en el exterior. La pandemia ha reafirmado el papel del sector agroalimentario como pilar fundamental de la economía española. La capacidad de respuesta y de adaptación de toda la cadena alimentaria (que incluye agricultores, ganaderos, pescadores, cooperativas e industria alimentaria, mayoristas, comercio minorista, distribución o logística) durante el confinamiento para garantizar el abastecimiento fue excepcional. Y, a pesar de las restricciones de movilidad, la industria conservó su papel de potencia exportadora global. Nuestro país es la cuarta economía exportadora del sector en la UE, sólo por detrás de los Países Bajos, Alemania y Francia, y a nivel global arrebató la séptima posición a Canadá en 2018, con una cuota en el mercado global del 3,6%, muy superior a la cuota del 1,8% del total de exportaciones de bienes. En 2019, las ventas al exterior ascendieron a 50.361 millones de euros, un 5,9% más que en 2018, y representaron un 17,4% del total de bienes exportados.

El impulso no se ha perdido. El «Informe Agroalimentario 2020» elaborado por CaixaBank Research destaca el gran dinamismo de las exportaciones agroalimentarias durante la pandemia en un contexto más que difícil para el comercio global. El total de las exportaciones del sector creció un 4,9% interanual entre enero y julio de 2020. Las exportaciones del sector primario se mostraron aún más vigorosas, con un avance del 6,3% interanual en el acumulado del año hasta julio, mientras que las exportaciones de la industria agroalimentaria avanzaron un 4,1%. Dichos crecimientos contrastan con el retroceso del total de exportaciones de bienes (–14,6%), de modo que el peso de las agroalimentarias sobre el total ha aumentado significativamente, y llegó a alcanzar el 30% en el mes de abril.

El informe destaca también que las importaciones agroalimentarias han aumentado durante este periodo, pero en menor medida, de modo que el superávit exterior de bienes agroalimentarios ha alcanzado un récord histórico en julio: un 1,30% del PIB (frente al 1,06% en 2019). «Es el sector que más contribuye al superávit positivo de las exportaciones españolas», destaca a ABC la autora del documento, la economista Judit Montoriol. La economista reconoce que la coyuntura ha favorecido la exportación de estos productos, pero subraya que «es una tendencia de fondo, una fortaleza que se fue creando hace más de una década. Estábamos en una buena posición de salida».

Si bien la climatología del país le da una cierta ventaja frente a sus competidores, Montoriol destaca que se ha observado «un paso adelante en la internacionalización de las empresas de este sector y un aumento de los destinos de las exportaciones». El 70% se destina a la UE pero en el 30% restante «encontramos países lejanos como China o Japón». Además ha crecido la gama de productos que se exportan, «nos apoyamos más en la cadena de valor».El 70% de las ventas se produce en la UE, pero mercados como China y Japón ganan peso

Según indica el informe, la carne de porcino, las frutas y algunas verduras frescas han sido los productos con mayor demanda, y el País Vasco y sobre todo Aragón, las regiones con los mayores crecimientos de las exportaciones entre enero y julio de 2020. En concreto, ha crecido mucho la exportación de carne porcina a China. «La peste porcina africana les ha llevado a sacrificar mucho ganado y han tenido que importar mucho», explica Judit Montoriol. «En agosto los precios de esta carne en China aumentaron un 50% y han puesto fuera todo el stock de carne congelada que tenía, por lo que se espera que en los próximos meses crezcan las ventas en España para este destino», matiza. Se trata de un momento puntual que ha ayudado a aumentar las exportaciones de este producto en concreto.

El empleo sufre menos

Otra de las fortalezas de este sector que queda de manifiesto en el informe es la del ámbito laboral. En los meses de confinamiento, «ha registrado una menor destrucción de empleo y una menor proporción de trabajadores afectados por el ERTE», subraya la autora del informe. «Es un sector menos volátil, ha sido contracíclico», añade. En mayo, más de tres millones de trabajadores por cuenta ajena estaban afectados por un ERTE, un 20,8% del total. En cambio, el porcentaje de asalariados con ERTE en el sector primario fue solo del 0,5% (unas 4.000 personas) y del 11,8% en la industria agroalimentaria (frente al 18,3% en la industria manufacturera). El porcentaje de trabajadores por cuenta propia en cese de actividad en el sector primario alcanzó el 3,5% en mayo (frente al 43,7% del conjunto de la economía y un 34,1% de la industria manufacturera).

Otra tendencia que resalta el informe es el auge de las compras online durante el confinamiento. Aunque durante las primeras semanas del estado de alarma el sector no siempre pudo dar respuesta al pico de demanda por este canal, al cabo de poco, muchas empresas ya habían ampliado su capacidad logística y la plantilla de trabajadores para satisfacer las nuevas necesidades de los consumidores. «Los pagos en TPV virtuales de CaixaBank muestran, a partir de la segunda quincena de abril, un fuerte repunte del e-commerce, que todavía mantiene tasas de crecimiento muy elevadas, cercanas al 60%», señala el documento. En consecuencia, la cuota de mercado del e-commerce ha aumentado significativamente: del 1,6% en 2019 al 2,4% entre el 9 de marzo y el 6 de junio de 2020, según datos publicados por el Ministerio de Agricultura.

Fuente: www.abc.es

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