29 de noviembre de 2020 10:25 AM
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Poca carne pero buena y, sobre todo, diferente

Uruguay depende del exterior, y por eso no puede ignorar las necesidades de la demanda. La Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus de Uruguay presentó los nuevos sellos de certificación (Verificación Racial, Premium y Grassfed) y el nuevo logo institucional de la raza.

Manuela García Pintos

La carne uruguaya se ha hecho espacio en el mercado mundial, y de eso no hay dudas. El problema es que ese nicho difícilmente pueda crecer en volumen, por limitaciones físicas propias del país, pero sí puede continuar en el podio de los consumidores. O al menos es ahí dónde se apunta.

Para eso hace falta mirar a los consumidores y lo que ellos buscan. Podemos ser los mejores productores de carne del planeta, porque lo hacemos de forma sustentable y natural, pero en la medida en la que el mercado desconozca el proceso productivo, es decir la historia del producto, pocos serán los resultados.

De esta forma, los especialistas y conocedores del mercado mundial no solo hacen hincapié en la necesidad de continuar abriendo mercados, si no que también en profundizar la llegada del producto en el consumidor, principalmente, haciendo conocer la historia detrás de su proceso productivo.

La Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus de Uruguay presentó el pasado jueves -26 de noviembre- los nuevos sellos de certificación (Verificación Racial, Premium y Grassfed) y el nuevo logo institucional de la raza.

Según explicó el presidente de la gremial, Diego Oribe, se trata de un programa de certificación basado en la ejecución de protocolos que definen la calidad del producto.

Con esto se busca continuar mejorando la inserción internacional del producto, bajo el nombre Angus, que si bien mantiene una buena posición a nivel mundial, aún restan aspectos por mejorar.

Oribe recordó que ahora es la gremial quien lleva adelante el programa de certificación Angus Uruguay y eso llevó a hacer un rediseño de los sellos, así como también del logo institucional.

Según informó el programa buscará profundizar lo que se venía haciendo, trabajando junto a la industria en el agregado de valor del producto no solo certificando, que es el objetivo principal, sino generando una sinergia y pudiendo estar más cerca de lo que ocurre en el mercado.

“Creemos que hay distintas formas de agregar valor aparte de la certificación del producto. En este caso, que sale de la certificación de Angus, hay un aditivo especial que agrega valor. Tenemos un sinergia que se genera con la industria que transmite cuál es la demanda del mercado y sus necesidades. Vamos a intentar a través de este programa, a su vez, trasladar esas inquietudes a los productos para adaptarnos y desde los sistemas productivos traccionar para ganar los mercados que trabaja Uruguay”, dijo.

Hizo referencia a que este año va cerrar con unos 100 mil animales certificados por unas 10 industrias. “En un año difícil, de pandemia e incertidumbre de mercados, el programa mostró una fortaleza y pese a las dificultades se siguió trabajando bien”, concluyó.

La actividad estuvo acompañada por una charla virtual denominada “Diferenciación del producto en la cadena cárnica”, de la cual participaron el presidente del Instituto Nacional de Carnes, Fernando Mattos; el director de Frigorífico Pando, Eduardo Urgal; el representante de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) en la junta de INAC, Ricardo Reilly; y gerente de Marketing de INAC, Lautaro Pérez.

“Poner la lupa en el consumidor” fue el común denominador de las cuatro exposiciones. Coincidieron en que es sumamente importante comprender al consumidor, identificarlo y comprenderlo, y Uruguay ha hecho un esfuerzo grande en eso. De todas formas, las tendencias y exigencias del mercado han cambiado y, por lo tanto, el país debe ajustarse a ellas para continuar el juego.

¿Qué falta para diferenciarnos?

Cambiaron las reglas del juego y Uruguay debe ajustarse a ellas poniendo la lupa en el consumidor

Agregar valor en lo ambiental para sumar

Fernando Mattos, Presidente de Instituto Nacional de Carnes (Inac). Marcelo Bonjour- Archivo El Pais

“Nuestro producto vale la mitad del australiano porque nos llevan 60 años de ventaja en la comercialización”, expresó Fernando Mattos, presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC).

Según explicó, la marca uruguaya no se conoce en el mundo y hay que trabajar para que se eso cambie. De todas formas, admitió que “el uruguayo es visto con admiración” dado que ha logrado un posicionamiento destacado, teniendo una dimensión tan pequeña.

“Si queremos agregar valor tenemos que diferenciarnos en lo ambiental. No hay que posicionarnos en contra de las tendencias, pero si escucharlas, porque son sensibles al consumidor”

“La construcción de la marca es permanente. La marca es una promesa, un aspecto de credibilidad. Hay que prometer lo creíble, y tenemos una enorme ventaja de lo que hemos construido como país ganadero y exportador, que se posiciona en el mercado de las carnes con las habilidades para atender las necesidades del consumidor”, dijo.

De todas formas, al ser un país dependiente de la exportación, no se pueden ignorar los lineamientos de la demanda.

Uruguay nunca será, desde su punto de vista, un gran oferente en el comercio, pero siempre tendrá un porcentaje modesto en el mundo. En lo que sí puede estar es en el top de la diferenciación.

“Muchas veces tenemos que adaptarnos a lo que impone el mundo.Debemos estar conscientes de agregar ese aspecto a la producción.

Tras leer una serie de críticas (ya conocidas) que algunas organizaciones le han hecho al complejo ganadero, Mattos fue claro al decir que “no hay que posicionarnos en contra de las tendencias, pero si responderlas porque son de sensibilidad del consumidor”.

En ese sentido, instó a que haya fundamentación científica para enmarcar los argumentos, así como también invitó a los ministros de Ganadería y Medioambiente a construir un relato respecto a temas ambientales y de sostenibilidad de nuestra producción.

Desafío: mantener la experiencia de consumo

Eduardo Urgal, director de Frigorífico Pando. Foto: Leonardo Maine – Archivo El Pais

Por su parte, Edurdo Urgal, director de Frigorífico Pando, hizo referencia a que los compradores que tiene Uruguay en el mundo, que demanda el producto Angus Certificado, entienden que hay una colocación y un reconocimiento, “pero no saben muy bien porqué”.

En ese sentido, señaló que el desafío es mantener una experiencia de consumo que haga honor a esa demanda.

“El consumidor sabe que el producto es especial, pero no sabe bien porqué”, dijo y aseguró que diferenciarnos de nuestros competidores, que hace ganar competitividad, “”una tarea que nos desvela y nos compromete”.

“No logramos desarrollar los programas o la diferenciación o inserción que buscamos. No es sustentable ni proyectable ser más barato, sobre todo en el país que estamos, porque no tenemos ventajas para producir más barato”, señaló.

A su vez, opinó que es fundamental “no intentar imponer lo que nosotros entendemos está mejor”.

“El consumidor sabe que el producto es especial, pero no sabe bien porqué. Diferenciarnos de nuestros competidores es una tarea que nos desvela y nos compromete”

Desde su punto de vista, el complejo cárnico debe hacer hincapié, porque ahí radica la gran diferenciación, no en lo intrínseco del producto, sino en lo que lo rodea, que además guarda correspondencia con lo que marca el mercado: la historia del producto.

“La diferenciación no es un juego de nosotros, se da en el reconocimiento del cliente. Podemos producir algo fantástico, pero si no lo reconoce con su demanda y compromiso en el tiempo no tenemos diferenciación que valga la pena ni que tenga valor”, aseguró.

Los atributos que forman parte del producto, dijo, no son solo aquellos tangibles o certificables sino aquellos que de alguna forma generan una experiencia de consumo que va más allá de un plato de carne.

“Confiamos en la diferenciación como parte de un complejo de valor de la historia”, concluyó.

Innovación: conocimiento transformado en ingresos

Ricardo Reilly, representante de la ARU en la Junta de INAC

Ricardo Reilly, representante de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) en la Junta del Instituto Nacional de Carnes (INAC), expuso, en primer lugar, que hablar de un producto diferenciado “parece un concepto sencillo”, pero que no es fácil de realizar.

“Soy de los que pienso que la carne de Uruguay está lejos de ser un commoditie y se trata de un producto diferenciado. Nuestra tarea, como integrante del complejo de la carne, es lograr resaltar desde nuestro lugar los atributos específicos haciendo que los consumidores paguen un precio mayor”, señaló.

De esa manera, aseguró que el proceso de diferenciación es una tarea que día a día lleva adelante la junta de INAC y es un trabajo que ha ido construyendo el complejo de carne, comenzando por las sociedades criadoras desde que construyeron ese instrumento para la superación de la calidad de la producción ganadera del país.

“Además del acceso a mercados, gran parte del agregado de valor pasa por trabajar en el posicionamiento. Promocionar las certificaciones, legitimar la calidad y las formas de producción”

Brevemente, Reilly recordó los inicios de la ganadería en Uruguay desde la llegada de Hernandarias, la creación del primer frigorífico, del alambramiento del campo y hasta la creación del código rural.

Ahora, dijo, el gran desafíos para la ganadería pasa por mejorar el acceso a los mercados.

“La innovación es conocimiento transformado en ingresos”, expresó y agregó: “Hoy el país cuenta con stock ganadero récord; de terneros, de vacas de cría. Demuestra que hay una fuerte apuesta del sector criador y de la ganadería, pero para sostener e incrementar la producción de terneros, tiene que aumentar la faena con buenos valores de exportaciones y precios de la hacienda y, para eso, hay que mejorar el acceso y la posición de nuestras carnes”.

Finalmente, Reilly expresó la necesidad de poner a funcionar la institucionalidad agropecuaria del país de forma sincronizada, porque “es un gran activo que nos diferencia en el mundo”.

El foco tiene que estar en el gusto del consumidor

Lautaro Pérez, gerente de Marketing INAC

El gerente de marketing del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Lautaro Pérez Rocha, dedicó su exposición a demostrar la importancia de poner el énfasis en el consumidor.

“Si queremos apostar a la diferenciación tenemos que poner nuestro foco en el consumidor, en el mercado”, dijo.

Desde su punto de vista es vital no solo entender el producto que tenemos y su uso, en este caso la carne, sino que también saber en dónde se está usando porque es, justamente, en el uso donde sobresalen los atributos que son de interés.

“No pensemos en la calidad, que sea tierno o que tenga grasa. No es lo mismo el patrón de calidad en el mundo occidental que en el oriental. Las cocinas son distitnas y es importante tenerlo en cuenta”, explicó el especialista en su área, al tiempo que mostró algunos vídeos sobre la cocina china.

En ese sentido, remarcó el concepto de que los consumidores y el entendimiento de ellos es clave.

“Cuando hablamos de diferenciación de producto está vinculado a una estrategia de marketing que busca resaltar en el mercado mediante atributos que el consumidor quiere y puede pagar”

“Los atributos que promovemos son relevantes para los consumidores, para esto precisamos tiempo, inversión, compromiso y visión. Hay una oportunidad fenomenal porque todos los días tenemos consumidores probando la carne. El potencial es de absoluta calidad para todos los usos y eso lo hemos comprobado”, señaló.

Pérez Rocha sostuvo la marca Angus Uruguay busca contar que es una cualidad determinada, una promesa. “Es algo que estamos prometiendo y que vamos a defender con tiempo e inversión”, añadió.

A modo de ejemplo citó el trabajo que la marca estadounidense Certify Angus Beef realizay expresa:

“Nosotros no somos lo que somos porque somos Angus, sino que somos lo que somos por nuestra marca”. “Su marca es una promesa y son valores que se han mantenido durante cuatro décadas”, concluyó.

Fuente: El Pais

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