1 de diciembre de 2020 00:06 AM
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Superávit comercial del vacuno mexicano

CompartiremailFacebookTwitterAl cierre de este año, se estima que el sector vacuno de carne mexicano llegue a una producción nacional de carne de 2,1 millones de toneladas; las exportaciones de 270.000 toneladas y de ganado en pie más de un millón 400 mil cabezas, con destino principal a Estados Unidos; las importaciones se estiman en 130.000 […]

Al cierre de este año, se estima que el sector vacuno de carne mexicano llegue a una producción nacional de carne de 2,1 millones de toneladas; las exportaciones de 270.000 toneladas y de ganado en pie más de un millón 400 mil cabezas, con destino principal a Estados Unidos; las importaciones se estiman en 130.000 toneladas, por lo que se tendrá un superávit de mil 382 millones de dólares.

Oswaldo Cházaro Montalvo, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), informó lo anterior al participar en el 1er Foro “la Identificación y la Trazabilidad en los Mercados del Ganado”, organizado por el Organismo de Certificación y Servicios Ganaderos (ONCESEGA) y el Centro Operativo del Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA).

Explicó que hoy el sector ganadero tiene una solidez, gracias al trabajo realizado por los productores y sus organizaciones, la nacional, las Uniones Ganaderas Regionales, las Asociaciones Ganaderas Locales y las nacionales especializadas de registro, que son por mandato de Ley organismos de colaboración con el Estado Mexicano.

Esta colaboración ha permitido participar en el diseño y construcción de políticas públicas, programas e instrumentos que han servido para su ejecución en los ranchos del país, sin embargo, la línea de la colaboración y los actos de autoridad de las instituciones, es muy tenue que a veces se llega a crear alguna confusión.

Por ello, la CNOG y los organismos ganaderos se pronuncian a favor de que las instituciones ejerzan su autoridad en el caso del SINIIGA y las organizaciones su apoyo y colaboración para la aplicación de este instrumento, que es un eslabón de la trazabilidad.

Señaló que esto es lo que buscan hoy los mercados nacionales e internacionales, seguridad en el consumo de los alimentos y los consumidores juegan un papel importante, es el que pone las reglas de acuerdo a sus necesidades, por lo que los ganaderos “nos tenemos que adecuar a sus exigencias y una de ellas es la trazabilidad”, dijo.

El líder ganadero subrayó que a lo largo de los años la ganadería se ha posicionado y hoy en día tiene muchas fortalezas y una de ellas es la sanidad animal, pero también está el mejoramiento genético de todas sus especies pecuarias, con un gran esfuerzo de los productores.

Igualmente los ganaderos organizados han participado en la construcción y el fortalecimiento de otros eslabones de la cadena bovinos de carne, como la modificación que se hizo al sistema de engordas, para que en lugar de potreros fueran corrales, en procesos certificación para el sacrificio, el empaquetado y la comercialización de la carne y de otros subproductos, de tal manera que se tiene un sistema de producción pecuaria muy robusto.

Se refirió también a la historia de la ganadería y expresó que desde 1936 la fecha, la CNOG siempre ha acudido a las citas que le ha demandado la propia necesidad, ante contingencias de sanidad animal, como fue el caso de la aparición de la Fiebre Aftosa.

Explicó que el cambio de modelo económico al que accedió nuestro país en los años 80s, pero sobre todo, a partir de la firma del Tratado de Libre Comercio puso al sector ganadero en los años 1994-1995 en una situación muy comprometida, sin embargo fue para el bien del país a lo largo de estos años.

En esos años, de manera abrupta se teníamos una escasa competitividad, al grado que la balanza comercial era altamente deficitaria, ya que se exportaban en promedio 40 mil toneladas y se importaban más de 500 mil toneladas anualmente.

En esa época había la necesidad de apoyar primero a los productores para que pudieran subsistir y entraron programas en marcha, como el PROGAN, que fue primero compensatorio para complementar el ingreso de los ganaderos bovinos de carne y de doble propósito en el sistema vaca-becerro.

Fuente: Eurocarne

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