5 de diciembre de 2020 21:52 PM
Imprimir

China le gana a la peste y reduce la importación de cerdos

Se estima que el gigante asiático dejará de comprar el año próximo un millón de toneladas respecto a 2020. Mientras tanto, las exportaciones de carne vacuna argentina serían las más altas desde 1924.

La recuperación de la producción china de carne de cerdo, que llegó a caer 18 millones de toneladas entre 2018 y 2020, viene mucho más rápido de lo esperado. El gobierno de Xi Jinping se ha involucrado de manera especial en el problema y el ministro de Agricultura acaba de declarar que el rodeo porcino está actualmente en 88 por ciento del nivel previo a la aparición de la peste porcina africana, en agosto del 2018. El precio del cerdo vivo cayó 23 por ciento desde julio pasado y la recuperación de la producción no es más rápida por de la escasez de lechones para cría o engorde. 

Se prevé una caída de las importaciones de carne de cerdo para el año que viene no inferior al millón de toneladas con respecto al 2020. El gobierno apoyó la construcción de “decenas de miles” de megacriaderos, con un fuerte énfasis en la bioseguridad. Es a los fines de evitar la reintroducción de la peste porcina, en el marco de un plan de autosuficiencia del 95 por ciento en las necesidades de carne de cerdo.

Darin Friedrichs, analista de INTL FCStone, sostiene que los exportadores de carne a China enfrentarán en los próximos en seis meses dos importantes problemas: el primero, es que la recuperación de la producción local de carne de cerdo, basada en la construcción de miles de megacriaderos, ya está en marcha, y las necesidades de importación -en principio de carne de cerdo- se podrían reducir rápidamente.

El segundo problema es el “dramático aumento” en la cantidad de containers de alimentos refrigerados importados retenidos por las autoridades en las últimas tres semanas.

Esta demora dificulta la importación, la distribución y las ventas de la carne introducida desde el exterior. El reciente descubrimiento de trazas de ADN del coronavirus en la superficie de envases (cajas de cartón, productos al vacío) de diversos alimentos importados enlenteció todo el canal comercial. Además de incrementar los costos logísticos y aumentar la incertidumbre sobre la suerte final de la mercadería importada, al aumentar los testeos y controles. 

Este aumento de los costos y de la incertidumbre influye en los valores que están dispuestos a pagar los importadores chinos, que en las últimas semanas presionan continuamente a la baja. Se están acumulando nuevamente grandes stocks de carne en los puertos, a la espera de ser testeados y nacionalizados.

Exportaciones nacionales

Las exportaciones argentinas de carne vacuna de este año, calculadas provisoriamente en unas 900 mil toneladas, serían las segundas más altas de la historia del país, en la serie oficial 1914-2020. Sólo superadas por las 981 mil toneladas embarcadas en el año 1924. La disponibilidad de carne por habitante en 1924 era de 191 kilos por habitante y por año, lo que permitió un consumo de 94 kilos per capita y exportaciones del orden de las 981 mil toneladas.

Ese año se consumió 49 por ciento de la producción y se exportó 51 por ciento restante. En 1927 se tocó un nuevo pico de 844 mil toneladas, otro de unas 600 mil toneladas en los años 1956 y 1957, pero acá a expensas de una fuerte caída en el stock. En ese bienio, además, el consumo per cápita promedió los 100 kilos el registro más alto de la historia argentina.

Un nuevo pico de exportaciones se logró en el año 1969, con 768 mil toneladas, y otro pico –cada vez más bajo- en los años 1978 y 1979, cuando se embarcaron unas 700 mil toneladas en promedio, pero también coincidiendo con un período de intensa liquidación.

En los últimos treinta años, con exportaciones en caída, sobresalen registros de embarques tan reducidos como los de 2001 (152 mil toneladas), o de 2012 (188 mil toneladas), cuando la participación de lo exportado sobre el total de lo producido fue de sólo siete por ciento.

Las exportaciones 2020, unas 900 mil toneladas, se ubican 354 por ciento encima de las del año 2015, con un ingreso de divisas un 206 por ciento más alto.

Las exportaciones de septiembre fueron de 85 mil toneladas res con hueso, repitiéndose este registro en octubre, lo que equivale anualmente a 1,02 millones de toneladas.

Ignacio Iriarte

Fuente: Agrovoz

Publicidad