6 de diciembre de 2020 10:02 AM
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La industria frigorífica termina un año sin respiros

El cierre del 2020 para la industria frigorífica termina con una caída contundente en la rentabilidad y con alta dependencia al mercado chino.

Cerrando un año prácticamente con casi 8 meses de cuarentena, la industria frigorífica se enfrentó a un mercado radicalmente diferente y el balance dejó sus sinsabores pese a mantenerse estable.

Alberto Gorleri, presidente del frigorífico FRIAR S.A, destacó que si bien durante el 2020 el escenario mundial fue atípico, “se viene trabajando con un buen volumen y las perspectivas son buenas”, sin embargo, los márgenes de rentabilidad se han disminuido considerablemente en relación al año pasado.

“Últimamente el incremento del costo de la materia prima está pegando muy fuerte” dijo Gorleri ante Mañana Visión y agregó que los aumentos de costo se adhieren a una problemática enquistada ya en la industria: los niveles de informalidad que compiten “deslealmente” con la industria frigorífica formal.

En relación a los porcentajes de comercialización de lo producido por el reconocido frigorífico encabezado por Gorleri, aclaró que los porcentajes destinado al consumo interno y externo son relativamente parejos. Con aproximadamente 80 puntos de venta en todo el país, las carnicerias de FRIAR comercializan carne 100% al vacío, que lograron “una buena aceptación” en los consumidores y representan actualmente la mitad de lo comercializado por la empresa.

Las exportaciones “hoy por hoy son totalmente dependientes de China porque la situación en Europa es dificilísima”.Compartir

Las exportaciones, por su parte, terminan de conformar el total de negocios de FRIAR. En referencia a eso, Gorleri destacó que “hoy por hoy son totalmente dependientes de China porque la situación en Europa es dificilísima“, al punto tal de alcanzar una crisis sin precedentes en los últimos 50 años. “Por lo menos hasta marzo vamos a pasarla mal por la situación en Europa, lo que le permite a China imponerse, no sólo en relación a otros mercados sino también en la determinación de valores”.

Como agravante a la situación de valores de China, el referente cárnico dijo que “la Argentina corre con desventajas tales como la retención del 9% en la exportación, lo que disminuye la competitividad y el alto nivel de informalidad en lo que los exportadores sin plantas que, sumados a la brecha cambiaria, no colaboran en el circuito formal”.

Profundizando en la situación de la informalidad, Gorleri aseguró que se ven con frecuencia entregas de carne “en negro” que las bajan de un camión sin etiquetas ni documentaciones, que sí se le exigen a los productores.

A su vez, se remitió al año pasado “cuando se quiso implementar el remito electrónico y las carnicerías rechazaron la medida ya que no aceptaban facturas”. “Nosotros vendemos  y el 100% se factura, todos los precios tienen exactamente los mismos precios, con disponibilidades de pago. Pero existen grandes distorsiones dentro del mercado por las informalidades”.

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