6 de diciembre de 2020 10:42 AM
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¿Fiestas sin asado?: los carniceros de la región ya hablan de escasez

La pampa húmeda exporta casi todo y la producción regional no alcanza para cubrir la demanda.

La carne vacuna que ingresa desde la pampa húmeda a la región tuvo en noviembre una fuerte suba del 30% y estableció un piso alto para diciembre. El kilo asado pasó la barrera de los 700 pesos y los carniceros de la zona dicen que continuará en aumento y va a ser difícil conseguirlo para las fiestas de fin de año.

La especulación queda expuesta en este escenario donde reina la inflación. Mientras el asado trepa por las nubes en el Alto Valle, en la vecina provincia de La Pampa se consigue a $450.

La abrupta diferencia también se da con el precio de los codiciados chivitos de fin de año. Un productor del norte neuquino lo vende a $ 3.500 pesos y aquí hay que desembolsar $ 7.000.

“El año pasado y para esta fecha ya me habían encargado 100 chivitos. Ahora solo 20”, explicó uno de los comerciantes.

Reuniones sociales

El aumento del asado lo atribuyen también a que la flexibilización del distanciamiento social por la baja de contagios covid-19 generó que vuelvan las reuniones de amigos y los asados. (Ver causas)

“Todos quieren asado, todos piden las costillitas. ¿Y con el resto de los cortes de media res qué hacés?

Carlos Mellado, carnicero de Roca

“De la pampa húmeda no entrará nada al Alto Valle porque con el dólar alto se exporta casi todo. Y con el ganado que produce la región no va a alcanzar”, explicó Carlos Mellado, que tiene dos carnicerías en el centro de Roca.

El mismo argumento brindó a este diario Jorge Gutiérrez. Atiende una una carnicería en el barrio Barrio Nuevo y atribuyó la suba a que “la exportación de las pulpas de primera andan muy bien, pero eso genera que suban todos los cortes, y los de abajo, los más populares no se pueden vender, porque el bolsillo no le da a los que menos ganan. La situación está confusa y difícil”, dijo.

Una media res cuesta entre 40.000 y 50.000 pesos y si no se venden todos los cortes no pueden cubrir su costo.

“La suba en el asado es relativa. Por los 100 kilos de media res sacás 10 de asado. Puede valer 700, 800, 900 el kilo, pero lo colocás, se vende. Todos quieren asado, todos piden las costillitas. ¿Y con el resto que hacés?”, describió Mellado. “La aguja tenemos que regalarla”, sostuvo.

En algunas carnicerías alejadas del centro de Roca explicaron que no aumentaron mucho los cortes en noviembre porque se provén de ganado de la provincia. En una de ellas, el kilo de asado se ofrecía a 650 pesos.

En lo que va del año, los cortes sufrieron una suba del 50% y en los últimos días un incremento que roza el 30%, lo que hace que la gente compre cada vez menos, estimó un empresario del sector.

“Está el precio del maíz, de reposición de invernada, lo climático, estacionales, combustibles y otras variables influyen en el productor. No hay un solo factor en este caso”, indicó en un comunicado la Cámara de Industria y Comercio de Carnes.

La crisis económica, la pandemia y la inflación acumulada este año anticipan festejos muy discretos. Pero se intentará mantener la tradición de los menús de fin de año.

El problema para muchos es si alcanzará el asado para cubrir las parrillas en el Alto Valle.


Las causas de la fuerte suba


La suba del 30% la carne en noviembre tiene que ver con tres variables que, en otros órdenes, fueron favorables para la economía:

– El aumento de los precios internacionales de la soja y cereales, ya que gran parte del ganado engordado en feed lots se alimenta a base de maíz.

– La flexibilización del aislamiento social obligatorio, que generó que vuelvan los asados por el retorno de las reuniones grupales y la reapertura de restaurantes.

– El incremento de las exportaciones, que ascendieron a 735,6 mil toneladas de res con hueso (r/c/h) en lo que va del año”, según la Cámara de Industria y Comercio de Carnes.

Fuente: Rio Negro

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