12 de diciembre de 2020 02:53 AM
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Premio para las investigaciones de Neiker sobre vacunas para la tuberculosis bovina y caprina

CompartiremailFacebookTwitterUn original trabajo sobre la paratuberculosis y la tuberculosis en los animales, desarrollado por Neiker, ha sido el proyecto elegido por el jurado como ganador de los II International Zendal Awards, en la categoría de salud animal. El grupo especializado en micobacterias del Departamento de Sanidad Animal de Neiker trabaja en las principales enfermedades causadas por bacterias […]

Un original trabajo sobre la paratuberculosis y la tuberculosis en los animales, desarrollado por Neiker, ha sido el proyecto elegido por el jurado como ganador de los II International Zendal Awards, en la categoría de salud animal.

El grupo especializado en micobacterias del Departamento de Sanidad Animal de Neiker trabaja en las principales enfermedades causadas por bacterias del género Mycobacterium como son la tuberculosis y la paratuberculosis. La tuberculosis es una zoonosis, es decir una enfermedad transmisible entre humanos y animales. Afecta tanto al ganado doméstico -principalmente vacas y cabras- como a la fauna silvestre, siendo el jabalí la más afectada de éstas.

Por otra parte, la paratuberculosis es una enfermedad intestinal crónica propia de los rumiantes domésticos (vacas, ovejas y cabras) al inicio de su vida productiva. Se estima que el 40% de las granjas de ganado vacuno lechero del mundo se encuentran afectadas causándoles pérdidas de unos 200 euros por animal y año debido al descenso de producción. Además, se producen otras pérdidas por bajas de animales enfermos ya que actualmente no existe tratamiento. Al evitar la enfermedad, la vacuna mejora el bienestar de los animales y la sostenibilidad económica de las granjas. El problema es que interfiere con el diagnóstico de la tuberculosis y por eso no se usa de forma generalizada. Solventar este problema es uno de los objetivos de la investigación del grupo de Neiker.

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Ejemplares de ganado vacuno de leche.Hasta hace poco se creía que las vacunas inactivadas no eran útiles para limitar la tuberculosis, pero el grupo de Neiker ha demostrado que sí lo son y que, además pueden reducir el impacto de otras enfermedades agudas y crónicas de las explotaciones ganaderas. Esto se debe a los mecanismos recientemente descubiertos que sustentan la teoría de la inmunidad innata aprendida, que se define como una respuesta aumentada a un agente patógeno inducida por él mismo o por otro.

Parte de los trabajos de este proyecto de investigación se basan en el único ensayo clínico mundial de una vacuna contra la paratuberculosis en ganado bovino que se desarrolló en ganaderías de Euskadi. El estudio, que ya supone una transferencia tecnológica directa al sector ganadero, ha servido para confirmar en campo la predicción de protección no específica de la teoría de la inmunidad innata aprendida en animales.

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