6 de enero de 2021 17:08 PM
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Críticas al Gobierno tras cierre temporal de exportaciones de maíz

Desde MAIZAR aseguraron que con los anuncios, el Gobierno "genera desconfianza hacia el futuro" y tildaron la medida de "totalmente equivocada".

En las últimas horas, las cuatro cadenas productivas más importantes de la agroindustria -soja, trigo, maíz y girasol- manifestaron su preocupación ante las medidas tomadas por el gobierno nacional en cuanto al cierre temporal del registro de exportación de maíz hasta el mes de marzo.

En un comunicado, las entidades destacaron el esfuerzo que implicó para todos los argentinos y todos sus sectores productivos continuar en la actividad económica y fundamentalmente sostener la producción de alimentos durante un 2020 en el que la pandemia fue protagonista excluyente; al mismo tiempo criticaron las medidas recientemente anunciadas ya que “afectan al crecimiento del país y de la agroindustria como generadora de divisas, exportaciones y empleo”.

Desde MAIZAR, la entidad que agrupa a los productores de maíz y sorgo, su titular Alberto Morelli aseguró que con los anuncios, el Gobierno “genera desconfianza hacia el futuro” y por lo tanto “creemos que es una medida totalmente equivocada”.

Mientras tanto, desde el CEC, Centro de Exportadores de Cereales, confirmaron que “el abastecimiento al mercado interno estaba asegurado para este bimestre dado el incremento relativo en la producción (afectada por la sequía), de 50 millones de toneladas totales, y las sobradas existencias para consumo de aproximadamente 10 millones de toneladas, mientras que la exportación solo tenía previsto embarcar 1,2 millones de toneladas en ese período.

No son pocos los que, conociendo el mercado de granos y su funcionamiento, aseguran que esta medida podría no tener el efecto deseado por el gobierno nacional, entendiendo como tal la “aparición” de más maíz disponible para el abastecimiento de las cadenas avícola, porcina, tambo, feedlots, etc, logrando el mayor control posible de un insumo clave para la efectiva conversión de grano en carne.

Quedan algunas preguntas que encontrarán respuesta en las próximas semanas: ¿era posible que faltara maíz? Con la cosecha que tuvimos en 2019/20 sumado al “carry” que dejó la campaña predecesora parece complicado pensar que se acabara el stock de maíz, algo que desde MAIZAR aclaran, no ocurrió jamás en la historia reciente.

Por otra parte, ¿era posible que se mantuviera el precio alto? Efectivamente sí, porque la puja entre la exportación y los actores del mercado interno, genera tensiones que se traslucen en un incremento de precios regulado naturalmente por la oferta y la demanda.

¿Si el maíz está disponible, por qué no se comercializa? Esta pregunta la responde directamente Morelli, quien aseguran que “el gobierno debería mirarse a si mismo como responsable de las situaciones que ocurren cuando hay reticencia a la venta de un producto. Tenemos una paridad cambiaria totalmente atrasada para la venta de cereales y quizá el productor busca refugio en una moneda dura (o en un bien, como el maíz) que es la que rige para la compra de insumos. Por lo tanto, si el productor no encuentra el escenario propicio para vender sus granos, no lo hará.

El maíz sigue con precios altos, ¿es posible que a partir de ahora el productor se deshaga del cereal? Es una gran duda, pero a priori vale imaginar que si un productor no vendió hasta ahora con los altos precios que tiene el commoditie a nivel internacional, es poco probable que lo haga con precios que podrían tender a la baja tras la suspensión del registro de ventas al exterior para el cultivo.

Según Morelli, “cada cierre de exportaciones siempre repercutió en contra del área de maíz. Si bien ya está el 70% sembrado para la campaña 2020/21, ahora el productor teme que vuelvan los ROE (Registros de Operaciones al Exterior), lo cual sería un error garrafal, un error terrible, porque volveríamos a caer en una disminución del área de siembra de las gramíneas”.

Ese es el temor que tienen los productores, una mayor intervención en el mercado de granos. El titular de Maizar precisó que “la exportación de maíz representa entre el 65 y 70% de la compra del cultivo en la Argentina por lo tanto cuando desaparece la exportación, el precio cae como por un piano”.

Si los anuncios se traslucen a futuro en menores stocks de maíz, sería muy poco probable una reducción de los precios de los alimentos. Por el contrario, si el maíz fluye en la comercialización interna, sería posible al menos en el corto plazo controlar la inflación en carnes, que durante el año pasado picó en punta dentro del rubro alimentos, siempre por encima de la inflación general.

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