17 de enero de 2021 10:46 AM
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La relación del agro con el Gobierno: “Teníamos que poner el grito en el cielo”

“Como reflexión y recuerdo de lo sucedido, yo digo que no se arruina el brindis de esa manera. Generaron un crujido importante y pusimos en evidencia el malestar, acompañados por todo el sector agroindustrial, incluso aquellos que podían beneficiarse con la medida”, destacó el dirigente rural de una de las entidades que conforman la Mesa […]

“Como reflexión y recuerdo de lo sucedido, yo digo que no se arruina el brindis de esa manera. Generaron un crujido importante y pusimos en evidencia el malestar, acompañados por todo el sector agroindustrial, incluso aquellos que podían beneficiarse con la medida”, destacó el dirigente rural de una de las entidades que conforman la Mesa de Enlace junto con la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Coninagro.

En el programa Digamos todo, Carlos Achetoni expuso que “tomamos la determinación de ir hacia un paro preanunciado con la intención de llegar a un diálogo intermedio y levantarlo”. Y agregó: “Nosotros no movimos un dedo. Lo dejamos librado al azar. Hubo productores autoconvocados al costado de las rutas”, sin episodios significativos de desbordes.

“Los datos estadísticos están: ingresaron 1.500 camiones, la mitad de los que entran normalmente”, cuantificó. Y acotó que el cese de comercialización de granos por 72 horas, desactivado cuando el Gobierno dejó sin efecto el freno a las exportaciones de maíz al serle garantizado el abastecimiento del cereal, “fue altamente acatado, sin ningún tipo de presión”.

En diálogo con Nacho Girón y Nicolás Singer, el directivo de FAA repasó que el paro iba a levantarse pero el Ministerio de Agricultura, a cargo de Luis Basterra, “puso el cupo de 30.000 toneladas”, por lo cual para cancelar la medida el agro debió esperar a que el Gobierno anulara el cierre de exportaciones sin topes.

De todos modos, Achetoni manifestó que “no fue un paso en falso del Gobierno, que persigue bajar el precio del maíz para consumo interno con el objetivo final de que la carne llegue barata a las góndolas”.

En esa dirección, deslizó que a lo sumo se habría logrado una baja del 5 por ciento y que el paso siguiente consistía en “tomar medidas sobre la carne”.

“Teníamos que poner el grito en el cielo para no repetir errores del pasado”, sopesó, para luego referirse a “una antinomia entre exportación y beneficios”.

“Hay un sector que tiene que mirarse a sí mismo con los impuestos: el Gobierno”, concluyó.

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