23 de enero de 2021 07:37 AM
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Trigo: las distorsiones que padece la industria molinera

Cualquier empresa puede asumir el riesgo del mercado, ya se trate de un riesgo de precios, climático y de la actitud de los consumidores hacia el bien que produce. Pero es muy difícil para cualquier empresa, sea del rubro que sea, poder asumir el riesgo de la mala praxis política, con más razón, si esta […]

Cualquier empresa puede asumir el riesgo del mercado, ya se trate de un riesgo de precios, climático y de la actitud de los consumidores hacia el bien que produce. Pero es muy difícil para cualquier empresa, sea del rubro que sea, poder asumir el riesgo de la mala praxis política, con más razón, si esta influye en forma directa sobre el resultado económico y la rentabilidad de la empresa. Estamos hablando de la industria molinera, cuya Federación nuclea a 120 molinos, todos de capital nacional y muchos con historias familiares desde su fundación.

En estos momentos el sector enfrenta una distorsión en toda su estructura de costos y precios del producto final, como consecuencia de las regulaciones arbitrarias del Gobierno, que no permiten trabajar con precios y costos que tomen en cuenta las variables de la economía real. Estas distorsiones, en definitiva, tienen impacto en el mercado de trigo, al no poder los molinos trasladar mejores precios por la sencilla razón que cuanto más harina venden los molinos más plata pierden.

Veamos algunas cifras, el precio de la harina esta controlado por el Gobierno y rige desde el 6 de marzo de 2020. Desde esa fecha no fueron autorizados dos aumentos, uno del 5% y el otro del 4%, hasta acá la matemática da 9%. De acuerdo con el informe interanual del Indec, la harina fue el producto que “menos subió”, mientras que el trigo, que se utiliza para hacer la harina, tuvo subas superiores al 61%. El trigo representa el 80% del costo de elaboración de la harina. Y aquí entramos en matemática pura y básica, tener el precio de la harina fijo con un aumento del 9% acumulado en un año, mientras que el trigo, que es la materia prima para hacer la harina, aumentó el 61% -se agrega un nivel de inflación del orden del 35/40%-, hace que el negocio sea insostenible.

Sigamos viendo algunos números, de acuerdo con el presidente de la FAIM, Diego Cifarelli, el precio de la harina cuando se congelaron los precios era de alrededor de $650 por bolsa de 25 kilos a panaderías. Mientras que hoy, producir harina cuesta alrededor de $700 por bolsa. Lo que el sector molinero necesita es un valor de harina en el rango de 850/900 pesos por bolsa, más impuestos, destacó.

¿Cómo podemos pensar que las empresas pueden salir de una de las peores crisis de la historia de nuestro país si el Gobierno hace todo lo contrario para que ello ocurra?

El autor es fundador de GurúMarket

Fuente: La Nacion

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