1 de diciembre de 2010 13:48 PM
Imprimir

Destacan al sorgo para la alimentación de aves

El valor nutritivo del sorgo granífero depende en gran medida del contenido de taninos condensados y aprender a reconocer su presencia resulta indispensable a la hora de preparar una ración

Gramínea de origen tropical, adaptada a través de los programas de mejoramiento de diversas partes del mundo, el sorgo es cultivado ampliamente en las zonas de climas templados y es uno de los granos con mayor uso en la alimentación animal y humana.

Si se realiza una comparación con otro cereal, el sorgo tiene más proteína y menos aceite que el maíz, lo cual se traduciría en un contenido de energía metabolizable ligeramente inferior.

La diferencia más significativa entre el grano de sorgo y el de maíz es la carencia, en los sorgos, de los pigmentos carotenoides. Éstos no tienen valor nutritivo, aunque sí son importantes en la fabricación de alimentos balanceados para aves, pues son los que intervienen en la coloración de la piel de los pollos y de la yema de los huevos de las gallinas. Sin embargo, esa carencia puede ser fácilmente compensada con sustancias pigmentantes naturales o artificiales.

Todos los sorgos graníferos, independientemente de su color, como constituyentes de sus granos poseen sustancias tánicas hidrolizables (ácido gálico y ácido elágico), y éstas no representan un factor negativo al considerar su valor nutritivo. Sólo los sorgos con su cubierta seminal pigmentada poseen taninos condensados. Sólo allí, estarán localizados estos compuestos.

“Si el sorgo utilizado tiene taninos va a salir más caro porque hay que compensar las deficiencias o las pérdidas por la interferencia de los taninos”, sostuvo el ingeniero Jorge Azcona, del INTA Pergamino en diálogo con redagroactiva.com. De todos modos, resaltó el técnico, “la producción y la capacidad potencial del animal se puede lograr igual”.

Los taninos condensados son compuestos que afectan negativamente el valor nutritivo del sorgo, pues fijan las proteínas del grano reduciendo su disponibilidad y, asimismo, inhiben la acción de la amilasa (enzima importante durante el proceso de digestión de los granos), causando una disminución del 10 por ciento al 30 por ciento y más en la eficiencia alimentaria, en comparación con los sorgos que no poseen estos compuestos. En algunos granos existe suficiente cantidad de taninos condensados como para precipitar, o fijar, más proteína de la existente en los mismos. En el mercado argentino actual, todos los sorgos con taninos condensados toman una coloración marrón-café en el lapso de maduración a cosecha de los mismos.

De todos modos, en Argentina “hay zonas donde a lo mejor el único cultivo que hay es el sorgo y por cuestiones de fletes a la salida para exportación incide mucho y por ahí conviene transformarlo para la alimentación”, comentó Azcona.

En relación al preparado del alimento balanceado para las aves, el ingeniero explicó que “es un conjunto de combinación de ingredientes para aportar las necesidades en cuanto a proteínas, energías y distintos nutrientes”. Como eje principal para la elaboración destacó la necesidad de saber “qué es lo que precisa el ave que año a año las cabañas de genética van aportando la información” y tener en claro la caracterización de las materias primas, “qué es lo que aportan”

En tal sentido, dejó en claro que “el hecho de conocer las materias primas en profundidad nos permite saber cómo utilizarlo, qué recepciones tiene y llegar a un buen alimento”, finalizó

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *