31 de enero de 2021 11:37 AM
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Tras acuerdo para ofrecer carne a precios bajos, el Gobierno ahora apura plan “frutas y verduras para todos”

Tras acuerdo para ofrecer carne a precios bajos, el Gobierno ahora apura plan "frutas y verduras para todos"

Los cortes de carne a precios rebajados que acordó el Gobierno nacional con frigoríficos exportadores se comenzarán a vender la semana próxima en el Mercado Central y 1.600 bocas de expendio en todo el país, al tiempo que se trabaja para alcanzar acuerdos similares para frutas, verduras y hortalizas.

Se trata de ocho cortes con bajas de hasta 30% respecto de octubre: tira de asado a $399 el kilo, vacío $499, matambre $549, tapa de asado $429, cuadrada/bola de lomo $489, carnaza $359, falda $229 y roast beef $399, que se suman a los dos cortes incluidos en Precios Cuidados (carne picada $265 y espinazo $110 pesos).

Con un volumen de oferta de 6.000 toneladas por mes, los cortes estarán disponibles en las grandes cadenas de supermercados en todo el país -Carrefour, Jumbo, Disco, Vea, Coto, Walmart, La Anónima, Día, Libertad-, en carnicerías Friar y en el Mercado Central.

En el Mercado Central, los cortes promocionales se venderán todos los días; mientras que en los supermercados la campaña será los primeros tres miércoles y fines de semana de cada mes.

Del acuerdo participaron el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentina ABC, la Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (Cadif), la Unión de la Industria Cárnica Argentina (Unica), la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (Fifra) y la Asociación de Supermercados Unidos (ASU).

El acuerdo -de carácter anual- tiene vigencia hasta el 31 de marzo, y luego las partes se volverán a reunir para evaluar las condiciones para su continuidad, siempre bajo un esquema de revisión trimestral.

Al respecto, la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, destacó que “la idea era retrotraer los precios a noviembre a partir de que hubo una acelerada en los cortes de carne”.

La funcionaria indicó que se busca “sostener los precios hasta el 31 de marzo y apuntando a tener un acuerdo anual, revisarlo a fin de marzo, ver cómo funcionó y monitorearlo para poder extenderlo en el tiempo”.

Los cortes estarán disponibles en Carrefour, Jumbo, Disco, Vea, Coto, Walmart, La Anónima, Día y en el Mercado Central

Español dijo que se trabajará para asegurar “buena cantidad de tonelaje de la oferta mensual”, y si se viera que no alcanza se buscará “un aprovisionamiento mayor; la idea es que estén bien abastecidos los días que esté esta oferta”.

Por su parte, el director de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, afirmó que con el cupo de toneladas que van a disponer todas las cadenas involucradas en el acuerdo, “están cubiertas todas las provincias y gran parte de las localidades importantes”.

En tanto, el presidente del consorcio de frigoríficos exportadores ABC, Mario Ravettino, confió en que “esto tiene que ser una referencia para el resto de los operadores del mercado doméstico para los precios”.

“Lamentablemente no podemos incluir carnicerías porque nosotros comercializamos cortes y los únicos que reciben cortes son los supermercados”, mientras que las carnicerías reciben media res, señaló.

Asimismo, el presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), Miguel Schiariti, dijo que “lo que puede entregar el sector exportador son entre 5 y 6 mil toneladas de carne por mes y parece exiguo para un consumo de 190 mil toneladas mensuales de carne en la Argentina”.

“Seguramente habrá algún carnicero que intente copiar esos precios subiendo los otros cortes”, agregó.

Frutas, verduras y hortalizas

Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anticipó que tras el acuerdo con frigoríficos y supermercados por el precio de la carne vacuna, el Gobierno va “a tratar de generar un mecanismo similar” para “contener los aumentos en el sector de frutas, verduras y otros productos de huerta”.

“Es un mercado con mucha atomización, tanto de pequeños productores como de comercios, es un esquema más complejo, pero estamos trabajando con el Ministerio de Agricultura para tratar de dar más certidumbre a los precios”, explicó Kulfas.

Sobre la performance de 2020, dijo que “la inflación fue de 36%, es decir, 20 puntos menos que en 2019, pero en alimentos hubo una disparidad importante en la góndola: el producto industrial (leche, manteca, harina, etc.) subió alrededor del 23%, pero los frescos (carne, verduras, frutas, hortalizas) aumentaron entre 50 y 60%”.

El Gobierno buscará generar el mismo mecanismo para contener el aumento de frutas, verduras y otros productos de huerta

“Hubo un proceso que tuvo que ver con la pandemia y con los precios internacionales, y este año lo que queremos es evitar que se repita ese fenómeno”, definió.

Agregó que “precios de commodities que suben a nivel internacional son una buena noticia para el país, porque van a entrar más dólares”, pero al mismo tiempo, reconoció, se introducen tensiones de precios en el mercado interno, porque los productores locales quieren trasladar los valores externos.

“Eso se ve en el maíz, principal insumo para los pollos, o el trigo, materia prima de la harina, panificados, pastas, etc. Por eso trabajamos en acuerdos específicos con el armado de un fideicomiso para esos granos, como ya se hizo con el girasol”, sostuvo el ministro.

La idea, explicó, “es el desacople de una parte de esa producción para evitar que el precio internacional se traslade al local y mantener precios accesibles para los consumidores”.

El ministro de Agricultura, Luis Basterra, también se refirió a los acuerdos que se busca alcanzar con distintos sectores para lograr bajas de precios en alimentos “sin que signifique un desestímulo a la producción”.

“El acuerdo de la carne es el primero; estamos trabajando sobre el aceite de girasol y sobre el maíz y el trigo, que son insumos básicos para el pan y la pasta, y el otro para productos intermedios”, afirmó Basterra.

“Estamos tratando de generar mecanismos que permitan el desacople de esos precios sin que signifique un desestímulo a la producción”, dijo Basterra, y afirmó que “hay buena voluntad de los actores”.

El lado B del acuerdo

El Gobierno se apuró esta semana a cerrar un acuerdo para frenar la suba imparable en los precios de la carne. Si bien la inflación del 2020 cerró en 36% (por debajo del 53,8% del 2019), los alimentos y bebidas registraron una suba del 42% en igual período por encima de todas las paritarias.

En el GBA, las carnes y derivados subieron 56,9%, frutas 64,4% y verduras 58%, según el INDEC. Se trata de rubros con fuerte impacto en los sectores más pobres.Pese a la vigencia de Precios Cuidados y el congelamiento de tarifas, el cuadro se agravó en las últimas semanas de enero. Según un relevamiento de LCG realizado durante la tercera semana de enero, el índice de alimentos y bebidas elaborado por la consultora presentó una inflación mensual promedio del 4,4 y 4,6% en las últimas cuatro semanas. Carnes y frutas registraron los mayores aumentos, con incrementos del 9,8% y 6,2%.

Atento a la situación, el Gobierno empezó a enviar señales a los empresarios ya en diciembre. Primero, con la suspensión de las exportaciones de maíz, que finalmente se acordó dejar sin efecto ante la amenaza de un paro del campo.

Y, ahora, con el entendimiento para congelar los valores de 8 de los 23 cortes de carne que se comercializan. “Traigan propuestas, si no voy a tener que imponer condicionamientos”, les dijo Alberto Fernández el lunes en la Rosada.

El Gobierno se apuró esta semana a cerrar un acuerdo para frenar la suba imparable en los precios de la carne

Los detalles del encuentro

Durante la reunión a solas con frigoríficos y supermercados, el Presidente se refirió a la posibilidad de adoptar medidas como los permisos de embarque denominados ROE que manejó el exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno, durante la gestión de Cristina Kirchner. La sugerencia fue leída entre los empresarios como un sinceramiento de las presiones del kirchnerismo para avanzar en mayores controles.

Pero también valoraron el hecho de que el mandatario no hiciera mención a un cambio en las retenciones. En octubre, el Gobierno había deslizado la posibilidad de reducirlas en forma temporal, como ocurrió con la soja. Y en los últimos días, desde despachos oficiales se dejó circular el rumor de un incremento en los derechos de exportaciones de ese producto.

Ante el temor de una intervención, los aceptaron finalmente garantizar una cuota de cortes de menor valor al mercado interno a “precios accesibles”. “Estos cortes se exportan en menor medida, por eso se pudo hacer este acuerdo con valores referenciales de un 15 y un 30% menores a los actuales”, explicó el tesorero de FIFRA, Sebastián Bendayan.

Con todo, el sector exportador consideró “beneficioso” el entendimiento ya que le permitirá canalizar a nivel local parte de la demanda que por la pandemia no pudo colocar en la Unión Europea. Durante el 2020, los frigoríficos registraron una fuerte expansión al producir 3,7 millones de toneladas de carne vacuna y exportar casi un millón de toneladas, el mayor récord de los últimos 30 años. 

Alberto Fernández se reunió con empresarios de la carne y logró llegar a un acuerdo

Alberto Fernández se reunió con empresarios de la carne y logró llegar a un acuerdo

El 75% de las exportaciones estuvieron destinadas a China, un mercado que por su capacidad de negociación empujó hacia abajo el precio promedio pagado en los primeros meses de 2020, y luego éste se estabilizó en un nivel 30% inferior al promedio observado en el último trimestre de 2019. Según el INDEC, se exportaron u$s3.400 millones el año pasado.

Si bien los precios y el volumen fue inferior al del 2019, el ingreso de divisas sigue siendo superior al de los últimos 15 años. El Presidente se los hizo notar a los exportadores en la charla que mantuvo con ellos este lunes.

“Necesito que exporten más para mejorar el ingreso de divisas, que la exportación no demande que los precios del mercado doméstico se vayan por las nubes”, les advirtió.De esa manera, el Gobierno le sugirió al sector que haga un “aporte” mediante la reducción de sus márgenes de ganancia extraordinarios registrados en pandemia, la ampliación de la oferta y los esfuerzos para garantizar un mayor consumo de proteína animal en el mercado interno. Los frigoríficos reconocen que “la gente no está comiendo la cantidad  de carne que debería”.

En contraste con la mayor producción y exportación de carne vacuna, el mercado interno habría absorbido 2,2 millones de toneladas en 2020, una caída del 1,3% respecto del 2019, según el último informe de la Cámara de la Industria de la Carne (CICCRA). Asimismo, el consumo por habitante se habría ubicado en 50 kilos anuales, 2,3% por debajo del año pasado y un 27,3% menos que los 68 kilos por persona alcanzados entre 2007 y 2009.

Fuente: iProfesional

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