1 de febrero de 2021 11:20 AM
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Como uno de los incentivos importantes el productor apunta a una mayor recría

En los últimos tres años, de 2017 a 2020, los terneros y terneras trasladados a otros campos para continuar su recría pastoril, se vieron incrementados en más de 1 millón de animales.

Favorecido por los muy buenos precios pagados en 2020 por los terneros, los productores comenzaron a revisar la estrategias en los rodeos de engorde.
A partir del tercer trimestre, se observó una mejora en el precio del ganado gordo y un maíz que se conseguía a un valor inédito.
En este contexto, también el criador encontró incentivos para retener por mayor tiempo los terneros y prolongar las recrías a campo.
Los muy buenos valores ofrecidos por la invernada y el resguardo monetario que reportaba mantener el capital en hacienda potenció el negocio, consignó un trabajo publicado por Agrositio, y replicado por Noticias Agropecuarias.

LOS TRASLADOS
Estos movimientos de hacienda registrados en la Dirección Nacional de Sanidad Animal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), de enero a diciembre de 2020, totalizaron 9.880.126 terneros y terneras, que fueron trasladados con destino invernada y cría.
La cifra representó unos 311.090 terneros/as más que en 2019.
Medido contra el stock inicial de terneros y terneras al 31 de diciembre de 2019 (14.964.614 cabezas), los traslados de 2020 involucran al 66% de ese stock comparado con un 64% equivalente en 2019.
De esos totales, unos 2.097.688 terneros y terneras tuvieron por destino establecimientos inscriptos como engorde a corral, según los registros del SENASA.

LOS FEEDLOT
Sólo el 21% de las cargas ingresaron de manera directa al feedlot.
Los restantes movimientos (7.782.438 terneros/as), correspondieron a traslados de un campo a otro para continuar con una recría pastoril.
Los registros de 2019, mostraron un movimiento de terneros con destino a campos de recría de 7.278.236 animales, unos 504.202 terneros menos que el año anterior.
Para 2018, los registros exhibieron movimientos con este mismo destino equivalentes a 7.208.153 animales y en 2017 de 6.693.596 animales.
En el período comprendido entre 2017 y 2020, se incrementó en 1 millón de cabezas la cantidad de terneros y terneras trasladados a otros campos para continuar su recría pastoril.
En 2020, muchos criadores demoraron la salida de los terneros e incluso incorporar invernada de terceros para aumentar su propia recría.
El 34% de los vacunos ingresados a los feedlot el año pasado venía de una recría más larga
También los feedlots debieron reconvertir sus planes de engorde y, abandonar modelos tradiciones concebidos 100% a grano, para dar paso a una etapa de recría previa.
De acuerdo al último informe de encierre elaborado por la Cámara Argentina de Feedlots (CAF) al primer día de enero de 2021, el 34% de los animales ingresados a recría lo hicieron a campo mientras que, a igual mes un año atrás, las recrías a campo representaban el 27% de los ingresos con este destino.
Este año el feedlot tradicional fue uno de los grandes perdedores del sistema, con relaciones de compra del ternero y del grano que resultaron inéditos, la integración de una fase de recría previa no viene a atender solamente una situación coyuntural.
Las ventajas de incorporar mayor cantidad de kilos baratos logrados a pasto previo al ingreso a los corrales, es una tendencia que se viene consolidando por diferentes motivos.

PERSPECTIVAS FUTURAS
Por un lado, las perspectivas futuras del precio de los granos dan cuenta de un escenario con valores muy sostenidos para los próximos años, situación que posiblemente conduzca a una relación insumo-producto más elevadas respecto a la media de los últimos años.
Por el otro, la prolongación de las recrías bajo sistemas pastoriles permitirá lograr un mayor peso medio de los animales al momento de la faena.
En efecto, si se compara el peso promedio de la res a gancho lograda en los últimos 6 meses, alcanzó a los 229 kilos a gancho, contra un promedio de 226 kilos logrados en el último semestre de 2019.
Esta mayor cantidad de animales que siguieron sumando peso en recrías en lugar de ingresar directamente al corral, ya se está viendo reflejada en las estadísticas de faena de los últimos meses, aunque muy probablemente su efecto se consolide en los siguientes.
Sin dudas un dato muy alentador que, de sostenerse, permitirá despegar definitivamente los números de producción argentina, de la media histórica que venimos sosteniendo en los últimos 30 años.

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