7 de febrero de 2021 00:10 AM
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Una forma de producir alimentos sanos y baratos

La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) propone disponer de tierras, plantar sin agrotóxicos, cosechar con los tiempos naturales, cuidar la salud del suelo y humana, vender a precio justo, soberano y cerca de casa. Desde la organización aseguran que no es una utopía, sino que es una realidad palpable, a partir de los […]

La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) propone disponer de tierras, plantar sin agrotóxicos, cosechar con los tiempos naturales, cuidar la salud del suelo y humana, vender a precio justo, soberano y cerca de casa. Desde la organización aseguran que no es una utopía, sino que es una realidad palpable, a partir de los numerosos emprendimientos en marcha en diversos puntos del país, y cómo se vienen multiplicando las llamadas colonias agroecológicas, que tienen una difusión fuerte en la provincia de Buenos Aires, pero que poco a poco va llegando a otros lugares de la Argentina con la generación de más espacios de producción y comercialización cercana y directa con las poblaciones próximas.
“Las tratativas de nuevas colonias sigue en pleno auge. La UTT propone agroecología sana, soberana y a precio justo para todo el país. En definitiva se diseñó un plan que se viene ensayando desde hace ocho años: Colonias Agroecológicas de Abastecimiento Urbano”, explicaron desde la organización, de acuerdo a una nota de Agroclave.
Tales colonias parten de grupos de familias productoras que desarrollan un proyecto conjunto de vida cotidiana, en un mismo predio. Allí se generan alimentos sanos, se abaratan costos, se corporativizan factores de producción como maquinarias, galpones de empaque, procesos de industrialización y comercialización, y en conjunto se resuelven las necesidades colectivas, como escuelas, profesionalizaciones, capacitaciones y otros ítems que surgen de cada experiencia.

UNA PROPUESTA
Frente a esta posibilidad, la UTT propone que “dentro de la enorme extensión que posee Argentina, se otorguen tierras municipales, provinciales o nacionales, propiedad del Estado, para generar más y más colonias. Que allí puedan afincarse familias productoras, para luego producir alimento sano para la población, y se comercialice en cercanías, para evitar los costos que generan los intermediarios y que producen la inflación de los precios en las góndolas. Se resuelven problemáticas habitacionales, se genera trabajo digno, se mejoran las condiciones de producción del alimento y se garantiza comida saludable y barata”. Es decir “se trata de un círculo virtuoso que precisa del acompañamiento de una política pública para que las colonias se repliquen”, aseguran.

COLONIAS ACTIVAS
Para dar testimonio de la factibilidad de la propuesta, la UTT detalló una serie de colonias agroecológicas como la llamada “20 de abril – Darío Santillán”, en Luján (Buenos Aires), que es la mayor del conurbano bonaerense. Fue creada en 2015 en un predio de 84 hectáreas, de las cuales se cultiva en 54 tanto frutas como verduras. “Las personas que allí viven ganamos más y mejor que en otro forma de producción y comercio. Se organizaron para que cada familia tuviera una hectárea para trabajar. Todos los productos son agroecológicos. Además del beneficio en salud, no gastan un centavo en carísimos agroquímicos. El resto del monte quedó como reserva de uso comunitario en la cual se practicará la apicultura, senderos turísticos y acciones que ayudan al medio ambiente”, dijo Franz Ortega, su delegado.
Otra colonia que se destaca es la “28 de septiembre”, en la zona rural de San Vicente (Buenos Aires), donde había un gran avance de countries privados. “Esa zona fue espacio de lucha para frenar ese avance”, comentó Silvia Duarte, delegada de la misma, dedicada principalmente a la cría de porcinos, pollos y gallinas, por lo que comercializan huevos y lácteos.
Son siete familias distribuidas en 16 hectáreas, donde cada una produce en una hectárea. Otras tres son para proyectos comunitarios y aún hay espacio para más familias. Uno de los productores se dedica al engorde de terneros y tiene pensado sembrar en forma comunitaria maíz agroecológico para alimentación animal. También están desarrollando una planta de alimento balanceado junto con la de la localidad de Domselaar. “La idea siempre es reducir los costos que genera el sistema productivo”, señaló Duarte.
La colonia agroecológica integral de abastecimiento urbano de Máximo Paz, en Cañuelas (Buenos Aires) produce y comercializa sin intermediarios, a zonas como Monte Grande, Cañuelas y regiones aledañas. Mientras que la de Mercedes, está conformada por cinco familias que trabajan y sueñan con abastecer a toda la zona de influencia y parte del GBA. Tras años de gestión, el municipio les cedió un campo a través de un comodato, donde una vez diseñadas y preparadas las parcelas producirán frutales.

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