13 de febrero de 2021 11:02 AM
Imprimir

«Los precios son altos, y la rentabilidad es baja»

CARNE: PIDEN UNA MESA DE LA ALIMENTACIÓN PARA TRABAJAR EN TODOS LOS SECTORES ARTICULADAMENTE

José Sevilla, asesor en el sector frigorífico de los supermercados La Anónima, señaló que las subas en el precio de la carne se deben al crecimiento de los costos de producción, y pidió la creación de una «Mesa de la Alimentación», en la que todos los sectores trabajen articuladamente y en conjunto.
«El tema de la carne tiene varias aristas y habría que analizarlo teniendo en cuenta la enorme cantidad de factores que condicionan el resultado que es una política exitosa. Se juegan varios actores, no solamente las empresas, tanto para el consumo como para el mercado externo, sino también las organizaciones que existen alrededor y por supuesto el Estado. Es central la integración de todos», señaló Sevilla.
Asimismo, indicó que «si uno puede vender los cortes caros en el mercado externo, aunque el volumen sea menor, permite integrar mejor los precios en el consumo interno. Si uno vende a precios más altos los cortes exportables (lomo, bife ancho, bife angosto, las pulpas, la paleta), se puede vender el resto de la res en el mercado interno. Cuantos más mercados puedan conseguirse en el exterior para abastecer, mejores precios va a conseguir (para el consumo interno) porque va a promover la inversión y la producción».
En esa línea especificó que «los precios pueden ser altos o bajos en función de una circunstancia, porque una persona puede decir este producto está caro, pero hay que ver los costos que lleva ese producto final. Si uno lo mide con el poder adquisitivo y los salarios un precio puede parecer caro, pero si uno lo mide en base a los costos que tiene determinado producto, quizás el margen de rentabilidad es muy bajo. Por eso es que los controles de precios en este tipo de circunstancias son bastante difíciles, muy erráticos y con malos resultados», dijo Sevilla.

Oscilaciones.
Por otro lado, el asesor señaló que «llevar un animal a faena no es una cuestión de un año para el otro, lleva mucho tiempo. La cadena de la carne se comporta con oscilaciones que no responden necesariamente a los 365 días, hay que tener en cuenta el análisis global. Hay que hacer una serie de estadísticas no menor a cinco años, y observar el comportamiento de todas las variables, fijar políticas claras y profundas, hacia un escenario de cuatro o cinco años».
Y en esa línea aseguró: «Hay que armar una mesa de la alimentación, no solamente de la carne, porque por ejemplo el consumo de pollo está alrededor de 50 kilos, por persona por año, el de cerdo alrededor de 15 kilos, todo eso hay que ponerlo en la mesa de proteína animal, compensándolo con la carne que bajó a uno de los índices más bajos de los últimos años».
«Por un lado vamos hacia una dieta más equilibrada con una mesa de la alimentación en la que estén todos los actores involucrados», acotó.

Costos.
Respecto a los costos de producción, Sevilla detalló que «un animal que va a faena pesa 460 kilos y vale 153 pesos el kilo, hablamos de $70.000 por animal, más los impuestos $82.000. Ese animal que pesó 460 kilogramos, en carne rinde 171 kilogramos, el resto: cebo, vísceras, cuero, huesos, es a precios realmente despreciable, de hecho cuando la pandemia azotó fuerte al país, los cueros se tiraban porque no valían nada».
«Entonces uno pasa de un costo de $153 kilo vivo, a un costo de $535 kilo de carne. Entonces es muy difícil encontrar rentabilidad. La materia prima en una planta frigorífica representa aproximadamente el 62%, el costo industrial es el 13%, la distribución es el 12% y los impuestos el 13%; y a partir de ahí hay que poner el asado en la góndola por alrededor de $500», dijo.
Y añadió que «si se cae la rentabilidad en las plantas y en la producción, el impacto va a ser peor, por eso hay que hacer acuerdos estructurales con todos los integrantes de la cadena, porque el tema de los precios cuidados representa el dos o tres por ciento de la carne ofrecida».
«Hay que trabajar sobre las cosas profundas, y vamos a tener resultados muchísimo más auspiciosos. Creo que hay un buen dialogo con el gobierno, más allá de que se hable de intereses. Creo que se va a llegar a acuerdos desde el dialogo», afirmó.

Márgenes bajos.
Sevilla aseguró que «los márgenes de ganancia son muy bajos en toda la agroindustria. Los precios en góndolas son altos, pero en la estructura de costos no solamente está la rentabilidad de quien produce. El costo se compone de una enorme cantidad de circunstancias, por insisto en que es necesario el dialogo entre todos los sectores».
«Es verdad que los precios de los alimentos han subido, pero producto de que el peso se ha devaluado. Si logramos una estabilidad del peso, y que no haya inflación, y se nos permita comercializar en pesos, seguramente estaríamos mucho mejor», expresó.

Publicidad