13 de febrero de 2021 19:11 PM
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Fardos con pasaporte: las exportaciones de alfalfa, un brote verde que toma color desde Córdoba

El comercio exterior de viene saltando sin freno: los envíos se cuadruplicaron en los últimos cinco años. En Córdoba, se conformó una cámara nacional para potenciar la cadena.

Los productores de alfalfa son cautos y prefieren mirar el vaso medio vacío o la parte más oscura de la hoja, en este caso. La incidencia de las exportaciones argentinas a nivel mundial es ínfima: dentro un mercado global que moviliza más de ocho millones de toneladas anuales, recién en los últimos dos ejercicios los envíos locales lograron superar la barrera de las 100 mil toneladas.

Sin embargo, esta cifra es una foto que muestra una película en permanente ascenso en los últimos años y que refleja la oportunidad que tiene el país de transformarse en un actor con mayor protagonismo en el comercio de una de las principales especies forrajeras.

El brote verde (el vaso medio lleno) es que, según datos del Indec, entre las categorías “harinas y pellets” y “plantas, raíces y productos forrajeros” (en este segmento se incluyen los henos), el año pasado Argentina exportó 120 mil toneladas de productos de alfalfa, que trajeron al país 34,6 millones de dólares.

Ambas cifras son récord: el máximo anterior, correspondiente a 2019, fue de 105 mil toneladas y de 32,5 millones de dólares, lo que significa que el año pasado cerró con un crecimiento del 14 por ciento en volumen y del seis por ciento en facturación.

Además, de los datos se desprende que el último lustro fue realmente brillante para esta cadena: las 120 mil toneladas del año pasado son el doble de las 60 mil de 2017 y cuadruplican al promedio 2010/2016, que rondó las 30 mil toneladas. En divisas, se pasó de un flujo anual de entre cinco y ocho millones de dólares a más de 30 millones.

Y se trata de guarismos con alta importancia para Córdoba, que es la mayor productora de alfalfa del país y concentra alrededor del 60 por ciento de las exportaciones.

Nueva entidad

Por eso, la Cámara Argentina de la Alfalfa, que comenzó a funcionar hace tres años, pero que se constituyó formalmente a partir de 2019, tiene su base en esta provincia y desde aquí trabaja para el crecimiento del sector, con uno de los focos precisamente en el comercio exterior.

“Tenemos unos 30 socios, la gran mayoría de Córdoba, pero también hay de Santiago del Estero, Río Negro, La Pampa, San Luis y Buenos Aires”, relata José Brigante, titular de la entidad sectorial.

Y agrega: “Trabajamos sobre tres pilares: el productivo, para mejorar la cantidad y calidad del cultivo; el industrial, para lograr las mejores condiciones de elaboración de los rollos, fardos, megafardos, pellets y cubos de alfalfa; y el comercial, buscando crecer tanto en el frente externo como en el mercado nacional”.

Entre siembras propias de productores ganaderos y tamberos –las utilizan para alimentar a su propia hacienda–, y las que hacen aquellos que venden los rollos o fardos a terceros, en Argentina la superficie con alfalfa abarca alrededor de tres millones de hectáreas anuales.

El problema es que esa cifra se ha mantenido prácticamente inalterable a lo largo de los años y es el principal “cepo” que sufre el comercio exterior.

“No crecemos más en la exportación porque no hay más alfalfa. Necesitamos más volumen, gente que se meta en el negocio y además cuide los requisitos que se necesitan para poder exportar”, añade Brigante.

Esos cuidados son cortes en el momento adecuado y, sobre todo, un buen almacenamiento: sin que quede expuesta al sol, para preservar las condiciones de humedad y que el compactado elegido no deteriore la calidad nutricional.

Un costado positivo de esta forrajera es su aptitud para adaptarse a zonas en las que los cultivos extensivos encuentran limitantes. “No necesita suelos con mucha humedad ni lluvias intensas, y puede utilizarse en regiones con mucho sol, de las que hay muchas en Argentina”, remarca el titular de la Cámara.

Otro punto a favor es que el escenario de precios internacionales viene manteniéndose alto y, a fines del año pasado, el Gobierno nacional le dio un respaldo al sector al eliminar las retenciones del cinco por ciento.

Para Brigante, el problema para 2020 es que la primavera pasada, con pocas lluvias, dejó poca oferta de forraje. Pero desde el punto de vista del negocio, ayuda: es probable que, con esta escasez de alfalfa, los precios en el mercado interno suban. Y a la vez, “en valores internacionales, Argentina está competitiva”, remarca.

Mercados

En lo que respecta al destino de la alfalfa argentina, hay dos grandes grupos dependiendo del producto. En harinas y pellets, dominan los latinoamericanos: según el Indec, en 2020 el principal comprador fue Chile; después, Colombia, Panamá, República Dominicana y Uruguay.

En cuanto a fardos, que es lo que tracciona el negocio exportador, el dominio abrumador es de los países árabes: Arabia Saudita se llevó 65 mil toneladas el año pasado; Emiratos Árabes, 29 mil; y Qatar, 1.900.

Aquí es donde talla con importancia la incidencia de Córdoba: la empresa saudí Almarai es la mayor fábrica de alimentos y lácteos de Medio Oriente, e importa el 100% del forraje que necesita para sus procesos. Una de sus fuentes de materia prima es Fondomonte South America SA, una empresa argentina que controla y que tiene un campo en el que produce alfalfa bajo riego en el valle de Traslasierra, cerca de Villa Dolores. Es el principal factor que impulsa a Córdoba a liderar las exportaciones nacionales.

Cluster sectorial

En este contexto, con el fin de seguir aprovechando una demanda que no cesa, además de la Cámara Argentina, a fines de 2019 la Sociedad Rural y el Inta de Jesús María tomaron la posta para crear el Cluster de la Alfalfa de Córdoba.

Tras realizarse las primeras reuniones, la pandemia hizo que no se pudiera avanzar demasiado respecto de esta iniciativa, pero Brigante afirmó que no se ha abandonado. A través de esta entidad, el objetivo es seguir potenciando a la cadena.

Al respecto, el presidente de la Cámara alfalfera rescató la labor que viene realizando la Agencia ProCórdoba para asistir y apoyar a los productores y empresas que intentan dar el paso de aventurarse al comercio exterior.

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